Al día siguiente del ataque a Pearl Harbor, el presidente norteamericano Franklin Delano Roosevelt, calificó la agresión nipona como “Día de la Infamia”. Salvando las distancias, el 31 de enero de 2012 pasará a la historia como un día de infamia para el periodismo comarcal. A cuenta de la crisis, el equipo de gobierno de Manzanares ha decidido cerrar los medios de comunicación municipales y dejar en la calle a 9 profesionales. Lo ha hecho de manera súbita, sin vaselina, en un alarde de improvisación sin precedentes. De esta manera, se elimina de un plumazo Onda Mancha, una emisora con 22 años de historia, y la televisión local, con 11 años de vida. De paso, se quita de encima periodistas que, a lo peor, resultaban incómodos desde el punto de vista ideológico.
El nuevo gobierno municipal de Manzanares está en su absoluto derecho de tomar esta decisión, por que sus ciudadanos le dieron la mayoría en las urnas. El mismo derecho que los profesionales de la información tenemos para criticarla. Por que lo aprobado en ese pleno fue colocar un bozal a la información de lo que pasa en Manzanares, y una lápida sobre el derecho de los manzanareños a saber lo que ocurre en el día a día de su pueblo. Se acaba de poner un candado a la difusión de las actividades culturales, económicas, sociales, deportivas… Los manzanareños ya no podrán participar en su radio más cercana, ni expresarse en su televisión. Nadie debe olvidar que ningún medio se ocupará y preocupará tanto de lo que sucede en su localidad como aquellos que la viven y la sienten.
¿Qué pasará ahora con las asociaciones cuando convoquen actividades? ¿Y con los actos culturales? ¿Y con los clubes federados? ¿Y con los chavales de las escuelas deportivas?... ¿Habrá alguien que difunda sus logros? ¿Podrá una asociación o institución recaudar fondos para alguna campaña benéfica sin valerse de la publicidad gratuita de sus medios locales?.
Es verdad que sigue habiendo medios de comunicación comarcales que hablarán de Manzanares, pero es iluso pensar que, como medios privados que son, y sin perjuicio de su seriedad y profesionalidad, se dedicarán en cuerpo y alma de la misma manera al interés público de la localidad.
No debemos ser cínicos. El nuevo equipo de gobierno del Ayuntamiento de Manzanares ha buscado una cabeza de turco por razones que, oficialmente, se nos escapan, pero sólo oficialmente. Estamos hartos de ser políticamente correctos. Le ha tocado, curiosamente, a los medios de comunicación, o sea, al mensajero. La pregunta es cuánto tardará ese Ayuntamiento en volver a abrir una nueva emisora de radio, y por supuesto, una nueva televisión. La perspicacia nos dice que será poco tiempo, y que por casualidades de la vida habrá otros profesionales que podrían encajar mejor en un determinado patrón. En cualquier caso, difícilmente esos profesionales, que llegarán más temprano que tarde, mamarán el sentimiento de sentirse manzanareño como los que ahora han sido puestos de patitas en la calle.
Ha perdido Manzanares y es menester que la sociedad manzanareña se manifieste contra tamaño atropello a su propia capacidad de expresión y de participación. Los profesionales de los medios de comunicación públicos de La Solana, Radio Horizonte (la emisora municipal más veterana de la provincia con más de 23 años de vida) y Gaceta (casi 32 años en la calle) expresamos nuestro rechazo a tal decisión y nuestra solidaridad con los profesionales del periodismo, manzanareños auténticos, que hoy sufren, todavía incrédulos, la dictadura de ciertas formas de hacer política.


















