Poco podían imaginar los comercios hace años de la importancia que llegaría a tener para su supervivencia el hecho de adaptarse a los nuevos tiempos en lo que a tecnología se refiere. Y es que, aunque con el inicio de internet se viviera una especie de rechazo por parte de los consumidores a las compras online, hoy en día todo eso ha pasado e, incluso, es imprescindible que cada tienda tenga su versión en la red.
La expansión de internet en dispositivos móviles, tanto en teléfonos como en tablets es imparable. Su demanda está creciendo enormemente en todos los rangos de edad, desde los más jóvenes a los más mayores, que también quieren disfrutar de cerca de internet al alcance de la mano. A pesar del desembolso económico que suponen, tanto para adquirirlos, como mensualmente para pagar la conexión a internet, nadie quiere dejar de estar a la moda con el último gadget ni perderse los beneficios que éstos les ofrecen.
Uno de ellos es, sin duda, el comercio electrónico: la posibilidad de buscar y adquirir productos sin restricciones de horarios ni fronteras espaciales. Podemos comprar cualquier artículo sin movernos del sitio, desde una cafetería o durante un viaje y, después, recibirlo en casa, sin agobios, colas, ni desplazamientos.
Por eso, los comercios físicos no deben dejar escapar la oportunidad de lanzarse a la red, pues si quieren tener repercusión entre sus clientes, deben adaptarse a ellos y a sus necesidades. Fusionando su tienda real con su versión virtual se amplía el radio de acción entre los consumidores, cubriendo así todos los sectores, incluso los que aún no se atreven con la compra online. En estos casos, es frecuente ver cómo son muchos los clientes que van a la tienda habiendo seleccionado en su móvil el producto que quieren para pedírselo directamente a los dependientes.
Pensando en estos rezagados del comercio a golpe de click, es frecuente que las tiendas fomenten la compra online mediante descuentos y ofertas exclusivas para su versión en la red. Ofrecen descuentos, devoluciones gratuitas o gastos de envío reducidos, con el objetivo de compensar la transacción y así no poner excusas para lanzarse al shopping online. De esta forma, se consiguen precios más competitivos para atraer a los consumidores y conseguir que comiencen a aprovechar las ventajas del comercio online.
Lo que está claro es la aparición, primero, de las tiendas online y, después, de los dispositivos móviles con los que poder usarlas en cualquier momento, sin esperar a llegar a casa y encender el ordenador, han supuesto una revolución, no sólo para el comercio tradicional sino también para el electrónico. Con él, se amplían las posibilidades de respuesta a las necesidades de cada usuario, de forma que cada cliente puede comprar de la manera que mejor se adapte a sí mismo.


















