Lanza no mató a Manolete
 
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24/06/2010 - 11:22

El ataque sufrido por Lanza el pasado 18 de junio desde las páginas de La Tribuna figura ya en la larga historia del periodismo provincial como el episodio más grotesco, zafio y ruin cometido por un medio de comunicación, no sólo contra una empresa de la competencia, sino, como deja bien claro el tono empleado en su editorial y en una información en su sección de provincia, contra un “enemigo a batir”. La campaña de acoso y derribo emprendida por este grupo de comunicación castellano-leonés contra el diario Lanza muestra abiertamente la actitud prepotente que ha mantenido esta empresa desde que comenzara a operar en esta provincia en los primeros años de los 90.

El ataque está fundamentado en unas cifras sesgadas, ofrecidas por el portavoz del Partido Popular en la Diputación, José Alberto Martín-Toledano, sobre el dinero que reciben de esta administración los medios de comunicación de la provincia en concepto de publicidad. La Tribuna aprovecha estos datos y carga con saña contra Lanza conociendo perfectamente eso, que son unas cifras sesgadas, fruto de la disputa política, pero que este medio de comunicación no duda en retorcerlas aún más para utilizarlas como munición de grueso calibre contra su “enemigo”.

Si la credibilidad de La Tribuna ya estaba desde hace tiempo en entredicho, entre las personas mínimamente informadas de esta provincia, por el sesgo que imprime a sus noticias día tras día en defensa de unos intereses alejados de los lectores de la provincia, lo acontecido la pasada semana no ha sido más que la constatación de cómo se puede “retorcer” la información para iniciar una campaña de acoso y derribo contra una empresa informativa, decana de la prensa en Castilla-La Mancha.

En sus 67 años de vida, Lanza ha recibido y aceptado duras, durísimas críticas, por su trabajo diario. Conscientes de que ha sido, es y será un motivo de disputa en la pelea política, ahora convertida en disputa político-empresarial, varias generaciones de profesionales han desarrollado durante estos años su labor ajenos a este ambiente envenenado y hostil pero con la bandera en alto de la defensa de los intereses de la provincia, como así lo marcan sus estatutos.

Con esta situación como marco, durante los últimos quince años desde La Tribuna se ha aprovechado cualquier oportunidad para presionar a todas las instancias posibles con el fin de “acabar” con este periódico. Intentos vanos que, incluso, les ha llevado a encontrarse con sentencias del Tribunal de la Competencia en las que se ponía negro sobre blanco que Lanza no hace competencia desleal a La Tribuna ni a ningún otro medio. Incluso han insistido, e insisten, como un argumento tan poco contundente como falso, pero destacado en varios de sus últimos ataques, en que este periódico es el único medio de la “prensa del movimiento” que todavía funciona. Tan sólo aportar un apunte histórico para quien le pueda interesar: Lanza no ha pertenecido nunca a la prensa del movimiento. Sin embargo, esperamos desde ese diario una campaña de acoso y derribo contra la “franquista” Universidad Complutense de Madrid, que hoy todavía ofrece educación gratuita a los jóvenes haciendo “competencia desleal” en detrimento de las varias universidades privadas que funcionan en esta Comunidad Autónoma vecina.

Polemizar sobre cifras como pretende nuestro competidor es la forma más sencilla de perpetuar “ad infinitum” un debate. Sobre los datos de los que se hacen eco, sólo cabe decir que están manipulados para favorecer en primera instancia a los intereses políticos de quien los difundió y manipulados también por el propio diario para utilizarlos como ariete contra Lanza. Como muestra, un botón: La Tribuna refleja torticeramente que Lanza recibirá dinero para “mejorar sus instalaciones” en un año de profunda crisis económica mientras en otras empresas se despide a trabajadores por falta de recursos. Pero lo que no explica, y lo peor es que lo sabe, es que “las instalaciones” de Lanza son exactamente las mismas que ha ocupado los últimos 23 años. Las únicas mejoras que han “sufrido” en este periodo ha sido una mano de pintura a sus paredes y la reparación de un techo que casi cae sobre un trabajador, precisamente cuando tenía responsabilidades de gobierno en la Diputación y presidía el Consejo de Administración de Lanza el político que, ahora, difunde el reparto de publicidad de la Corporación provincial.

Presentar ante la opinión pública una inversión para la reparación y mantenimiento de la estructura de un edificio construido en los años 40 –que es patrimonio de la Diputación, no de Lanza- dando a entender que en este periódico se despilfarra dinero en plena crisis económica es lisa y llanamente una manipulación muy interesada.

Pero si torticero es plantear esta “mejora de instalaciones” como un dispendio en época de crisis, más grave es dar por buenos -cuando no lo son- los poco más de 40.000 euros que supuestamente recibió La Tribuna de la Diputación. Este periódico se presenta como principal perjudicado cuando es sabido en el sector de los medios de comunicación que es uno de los grupos que más dinero recibe de administraciones públicas, muchas de ellas gobernadas por el PSOE.

Pero también acusa La Tribuna a Lanza de jugar con ventaja en el mercado. Como los malos jugadores, acusa cuando las cosas se ponen de lado, precisamente cuando hay que trabajar y dar lo mejor de uno mismo para salir adelante. Sin embargo, hay que recordar que, al calor de la bonanza económica de los últimos años y de sectores productivos que poco o nada tienen que ver con el mundo de la comunicación, la empresa editora de La Tribuna llegó desde Castilla y León para montar una plataforma de comunicación -prensa y televisión- absolutamente desproporcionada para esta provincia en cuanto a medios técnicos y humanos. No hay que ser un avispado empresario para ser consciente de que el tejido social y empresarial de esta provincia hacía inviable un proyecto de dichas características.

Durante estos años, desde Lanza no se ha objetado en ningún momento la aventura empresarial de su competidor a pesar de los reiterados ataques que hemos recibido. Ni un comentario hemos hecho a sus desproporcionadas instalaciones, medios técnicos y humanos para llevar adelante un periódico y un canal de televisión inviables desde el más estricto punto de vista empresarial.

Es más, durante todo este tiempo Lanza ha mantenido su plantilla y sus medios técnicos muy ajustados a la realidad y ofrecido la mejor información posible a sus lectores en esta desigual “batalla”. Desigual porque es difícil llevar adelante una actividad informativa cuando quien concurre en el mercado como adalid de la iniciativa privada es, en realidad, una empresa sobredimensionada que se nutre de manera importante de fondos públicos. Luego, ¿quién hace competencia desleal?

Y ahora, cuando la realidad económica ha mostrado su cara más amarga y la dificultad de mantener el ritmo de expansión de los últimos años es para La Tribuna una empresa casi imposible, ahora ha encontrado un culpable: Lanza. ¿No sería mejor que buscaran responsabilidades en su gestión? Si no lo hacen así y sólo ven como culpable al “enemigo”, es que tienen que plantearse su capacidad como empresarios, como editores de prensa diaria.

Es verdad que Lanza no mató a Manolete, pero sí fue el único medio de la provincia que publicó este suceso que conmocionó a la sociedad de este país a finales de los años 40 del pasado siglo. Sin embargo, cabría esperar que también se pudiera interpretar que Lanza tiene parte de responsabilidad en el suceso. Tal y como se está poniendo el patio…

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