Seguramente la Pasión de Jesús no habría sucedido si Pilatos no se hubiese inhibido de su obligación de defender la verdad. No habría pasado si Pilatos hubiese cumplido con su deber. Pero no, Pilatos hizo lo que ahora forma parte del comportamiento normal de esta sociedad: tomar el camino más cómodo porque parece que ahora todo vale. Y esto es gravísimo. Con ello se rompen las obligaciones morales. Por otro lado, se le busca la media vuelta a las leyes y nos vamos quedando con una población en la que se sienta en un trono a la falta de la verdad. Y en la que, sin prisa pero sin pausa, van desmoronándose los pilares que sostienen todo.
Se acerca la Semana Santa y entiendo que es un gran momento para detenernos ante la figura de Cristo. Los cristianos por serlo y los que no creen para analizar el mensaje del hombre más grande de la historia, debemos acercarnos a Jesús a través de sus palabras, que sólo las encontraremos en el Evangelio. Ahí se nos aclararán muchas cosas en su mensaje de justicia, de humildad, de pobreza y de infinito amor.
















