Aislados sin poder acceder a Minas del Horcajo durante cinco horas por una montería en la finca El Escorial

Unas cincuenta personas se vieron estE sábado afectadas de las 10:00 a las 15:00 horas por el corte del único camino de acceso a la pedanía almodovareña

Noemí Velasco/Puertollano

Los vecinos de Minas del Horcajo y un buen número de familiares, amigos y turistas se vieron este sábado aislados en el término municipal de Minas del Horcajo o sin poder acceder al mismo desde las diez de la mañana a las tres de la tarde debido al desarrollo de una montería en la finca El Escorial, que ocasionó el cierre del único acceso. La alcaldesa pedánea, Verónica Gómez, confirmó que “sin información previa, dos guardas se apostaron desde por la mañana en la entrada al camino que une la carretera N-420 con Minas del Horcajo y en el túnel existente en el último kilómetro de la pedanía para impedir cualquier paso”.

En total, la alcaldesa de Minas del Horcajo señaló que “fueron alrededor de cincuenta personas las afectadas por el corte”, ya que a los nueve vecinos que habitan la pedanía, se sumaron los turistas que llegan cada fin de semana a recorrer sus parajes, los familiares de los habitantes asiduos y además, “treinta personas que iban a celebrar unas bodas de plata”. Verónica Gómez indicó que los afectados, entre ellos, ella misma y hasta el sacerdote que iba a oficiar la celebración, “nos encontramos con que los guardas nos derivaban a una vereda de cabras por la finca La Garganta”, con la consiguiente confusión que produjo y las dificultades para los vehículos de carretera. “Incluso un taxi tuvo que dar la vuelta para coger un vehículo todoterreno para poder entrar por el malogrado camino tras las lluvias”, lamentó la alcaldesa pedánea.

Verónica Gómez señaló que “los guardas informaron a todos los vecinos que se acercaron por el lugar que el cierre contaba con la autorización del Ayuntamiento de Brazatortas”, del que depende este camino, a pesar de que Minas del Horcajo es de Almodóvar del Campo. Por ello, la alcaldesa informó de que el lunes se pondrá rápidamente en contacto con el alcalde de Brazatortas, Pablo Toledano, “porque él mismo tenía que haber comunicado la existencia de esta montería al Ayuntamiento de Almodóvar del Campo”. Además, la alcaldesa señaló que esta actividad debía de estar autorizada porque “vecinos vieron a guardias civiles apostados a primeras horas de la mañana”.


Existe miedo entre
los vecinos a que
este hecho se vuelva
a repetir durante la
temporada de caza,
sobre todo por las
dificultades que
les ocasionaría  
“en caso de haber
una urgencia médica”


 

Así pues, la alcaldesa pedánea señaló que “no es la primera vez que los vecinos convivimos con el desarrollo de monterías en esta finca que pertenece a la Junta de Comunidades”. Ahora bien, Gómez confirmó que “siempre se han comunicado con anterioridad y se han puesto paneles informativos para indicar que hay que tener precaución al acceder al camino”.  Dispuesta a conseguir la coexistencia de todos, Verónica Gómez confesó que “todo hubiera sido diferente si se hubiera comunicado previamente que se iba a cortar el camino y la ruta que había que tomar en su lugar”.

Así, según añadió, “se podía haber evitado el colapso de los vehículos que iban a la celebración en la entrada de la carretera”, una imagen bastante grotesca ya que, según confirmaron los vecinos, llegaron a ver “más de treinta escopetas en el camino”. Incluso la alcaldesa expresó que “de haberlo sabido se podría haber hasta cambiado la hora o el día de la celebración”.

Entre los vecinos, el suceso se sumó a la larga lista de tropelías soportadas y denunciadas en esta pedanía víctima de la despoblación ante el cierre de los pozos mineros y de la compra de gran parte de sus terrenos por las fincas cinegéticas. A este respecto, con indignación habló Antonio García, que señalaba “el miedo que existe entre los vecinos a que este hecho se vuelva a repetir” durante la temporada de caza, sobre todo por las dificultades que les ocasionaría, según añadió, “en caso de haber una urgencia médica”, algo normal en esta pedanía en la que predomina la población mayor. Además, cabe indicar que el camino que utilizaron de acceso ayer los vecinos era un camino privado perteneciente a la finca La Garganta, “que no tiene la obligación de permitir el paso”.