La Biblioteca de Autores Manchegos rescata a Luisa Alberca de la década de los 50

Noemí Velasco Alcázar den San Juan
El periodista Enrique Sánchez Lubián, autor del libro 'Luisa Alberca, reina de los seriales en la radio de los 50' / Agustín Puig

El periodista Enrique Sánchez Lubián, autor del libro 'Luisa Alberca, reina de los seriales en la radio de los 50' / Agustín Puig

El periodista Enrique Sánchez Lubián rescata del olvido la historia de la alcazareña Luisa Alberca, que fue una de las autoras de seriales radiofónicos más importantes en la España de los años 50. La Biblioteca de Autores Manchegos de la Diputación provincial de Ciudad Real ha editado el libro

Cómodo entre historias olvidadas, aquellas que ha borrado el tiempo y que perduran escondidas entre periódicos de antaño o en el recuerdo de unos pocos, el periodista Enrique Sánchez Lubián rescata la biografía de la “reina de los seriales” en la España de los años cincuenta, la trayectoria de una alcazareña que supo tener a toda una generación de mujeres pegadas a la radio.

Tras devolver al presente en 2009 la historia de Emelina, “la belleza que alumbró a la República”, Enrique Sánchez Lubián bucea en la historia de Luisa Alberca a través de la Biblioteca de Autores Manchegos (BAM), que triunfó en la España de la Posguerra junto a Guillermo Sautier Casaseca con las radionovelas desde Cadena Ser.

El germen de la historia surgió hace cuatro años, a partir de una colaboración en el suplemento cultural ‘Artes & Letras Castilla-La Mancha’ de ABC sobre mujeres de Castilla-La Mancha y Sánchez Labián quedó intrigado con una de las “novelas populares” elaboradas por Luis Alberca.

El siguiente paso fue indagar por internet, pero “apenas había información”, y fue a partir de la hija de la protagonista, que en la actualidad vive en Logroño, cuando descubrió la tremenda historia. “Elvira tenía mucha documentación, es la fuente fundamental”, por lo que el autor dio rienda suelta a su curiosidad, también entre las revistas ‘Onda’ que emitió Cadena Ser en la época.

Superada la terrible crisis económica y social tras la Guerra Civil, los seriales surgen de la mano de una España que tiene “nuevas expectativas de consumo”, donde las grandes marcas como Cola Cao, Nestlé, Norit o Avecrem aumentan su presencia en los medios de comunicación y patrocinan concursos y seriales dirigidos a la mujer, y donde la radiodifusión representa una alternativa de ocio barata “al alcance de todos”.

El enlace radiofónico de Luis Alberca y Guillermo Sautier Casaseca

Luisa Alberca, entrevistada por su sobrino José Luis Pécker, que fue uno de los grandes locutores de la radio española en los 50 y 60, y después en los primeros años de la televisión / Lanza

Luisa Alberca, entrevistada por su sobrino José Luis Pécker, que fue uno de los grandes locutores de la radio española en los 50 y 60, y después en los primeros años de la televisión / Lanza

Hija de Alcázar de San Juan desde el 9 de agosto de 1920, Luisa Alberca pasó del relato corto, “con el que llegó a ser finalista del Premio Nadal” con su primera novela ‘Patricia Rilton’, a los seriales, donde llegó a tener un gran reconocimiento, a pesar de que en la memoria del tiempo sólo ha perdurado la figura de Guillermo Sautier Casaseca.

La radio de los años 50 experimenta un “gran apogeo” a través de figuras como Antonio Calderón, “un gran diseñador de programación”, y a través del concurso ‘Tu carrera es la radio’ para captar especialistas, locutores y guionistas, que favorece el enlace radiofónico de Luis Alberca y Guillermo Sautier Casaseca. La alcazareña fue un referente destacado del grupo de escritores a quienes Francisco Umbral definió como ‘el 98 de los seriales’, entre otros autores como Rafael Barón o José Joaquín Marroquí.

Pese a que muchos radioyentes de la época pensaban que Guillermo Sautier Casaseca y Luisa Alberca era una sola persona e incluso que la alcazareña era un hombre, Enrique Sánchez Lubián destaca que la mayoría de los seriales de la época, herederos de las novelas por entrega y folletones, estaban firmados por los dos, el primero tenía la idea y la segunda la desarrollaba.

‘Un arrabal junto al cielo’ y ‘Ama Rosa’. Las radionovelas de estos dos autores tuvieron tanto éxito de público que hasta Cadena Ser organizada en verano giras con los actores que la interpretaban, Juana Ginzo, Maribel Alonso o Pedro Pablo Ayuso, y llegaron hasta el teatro. “Si en los años 20 los seriales adaptan la literatura al teatro radiofónico, después es la radio la que exporta su propia producción”.

Entre las curiosidades, Enrique Sánchez Lubián hace referencia al estreno de ‘La segunda esposa’ en el Teatro Español de Madrid, donde debutó el popular autor Carlos Larrañaga, que después actuó en la conocida serie de televisión ‘Farmacia de Guardia’, o el salto al cine de ‘Lo que nunca muere’ de Conrado San Martín, “uno de los galanes de la época”.

Los años sesenta olvidan a Luisa Alberca

Fotografía de Luisa Alberca / Lanza

Fotografía de Luisa Alberca / Lanza

Las firmas y los documentos gráficos avalan el protagonismo de Luisa Alberca, sin embargo, en los años 60 los seriales decayeron y mientras que la estrella de Guillermo Sautier Casaseca “siguió brillante”, la de la alcazareña se apagó. Incluso, Enrique Sánchez Labían, explica que en Alcázar de San Juan apenas quedan referencias, aparte del nombre de una calle “pequeña y sin edificaciones” en los últimos desarrollos urbanos.

El autor de la biografía reflexiona que el hecho de que Luisa Alberca fuera “casi la única mujer guionista de la época”, junto a la ausencia de afán de protagonismo y su desvinculación total de la radio, como funcionaria en un ministerio del Estado, pudo contribuir a borrar su leyenda. Además, la mejor relación que tenía Guillermo Sautier Casaseca con el Franquismo pudo contribuir a su perpetuidad.

La recepción del libro ha sido “impresionante” en Alcázar de San Juan, donde vecinos y autoridades, según cuenta el autor, “pusieron en valor en la presentación del libro la recuperación de una figura relevante en nuestra historia más cercana”. Además, aprovecha para destacar el “gran trabajo” realizado por la BAM de la Diputación provincial en la edición y supervisión de la obra.

Dedicado en los dos últimos años ha rescatar sucesos de crónica negra de finales del siglo XIX y principios del XX en la provincia de Toledo para el suplemento de ABC, Enrique Sánchez Lubián confiesa que es probable que estas nuevas crónicas aporten un nuevo libro a su lista de más de treinta.