¿Alguien sabe de los compromisos de Rajoy, De Cospedal y Romero con Ciudad Real?

El secretario general del PSOE en Ciudad Real, Nemesio de Lara, dice que, en estos tiempos de crisis, lo que le apetece es hablar de política. De los planteamientos que tiene cada partido para los ciudadanos. Se lamenta de que, una vez más, los trabajadores tengan que pagar la crisis que ha generado el sistema financiero. Un tiempo que la oposición, en particular en España y en Castilla-La Mancha, aprovecha para practicar una política de “tierra quemada” con tal de llegar al poder sin calibrar las consecuencias.

En este contexto, también hay que ir preparando ya las elecciones municipales y autonómicas de 2011. Pese a las ncuestas, se muestra convencido del triunfo de su partido. No duda de que en estos momentos en esta tierra hay unos que trabajan para hundir la nave y otros lo hacen para reflotarla. Frente a la estrategia de los titulares periodísticos, se pregunta cuál son los compromisos del PP para con la región y la provincia.

J. M. Izquierdo/Ciudad Real

PREGUNTA.- ¿Están ustedes los socialistas nerviosos por las encuestas como dice el PP?
RESPUESTA.- No, yo, particularmente, no me encuentro nervioso. Tampoco me gusta ir de “sobrao” por la vida. He creído muy poco en las encuestas en mi vida, ni cuando han sido favorables, ni cuando han sido negativas. Partiendo de esto, en la provincia de Ciudad Real, que me interesa por razones obvias, nuestras encuestas nos dan bastante holgura. Por tanto, las alegrías del PP en relación con las encuestas publicadas por algunos medios cercanos a sus intereses me resultan bastante extrañas.
P.- ¿Cómo analiza la situación política tan tensa, tanto en el ámbito nacional como en la comunidad autónoma o en la provincia?
R.- Son tiempos bastantes confusos. En el mundo y en España, por consecuencia, se ha venido a demostrar que los zahoríes no existen. Que los profetas, los intelectuales que planean en función de causas previamente estudiadas, han fallado. Es responder de una forma tópica a la pregunta, pero estamos sufriendo en España las consecuencias de una crisis mundial, financiera, provocada por un grupo importante de especuladores. Yo estoy reflexionando estos días en el sentido más marxista del planteamiento: hemos resucitado la lucha de clases, En España las crisis se ha agudizado, evidentemente, por razones de la burbuja inmobiliaria, pero no está ocurriendo nada diferente a lo pueda estar ocurriendo en cualquier otro país europeo. Un asesor de Bush hijo, en 2004, decía que “no vamos a matar el Estado, pero lo vamos a hacer tan pequeñito que lo podamos ahogar en una bañera”.

P.- ¿Cómo se traduce eso en este tiempo?
R.-  A partir de la caída de Lehmans Brother y otras que han ocurrido, la frase resume qué es el mundo, desgraciadamente. Se está cuestionando ahora, esencialmente, el valor de la política y de los estados, el poder de los políticos. Hay que reflexionar en torno a una nueva izquierda, de la que me reclamo y de la que presumo, por principios, por ideología, pero también habrá que repensar la política, el significado de la política. Qué pintan, realmente, los estados, en relación con una crisis mundial que lo desborda todo. Cómo es posible que un Estado tetan que someterse a los criterios de las agencias calificadoras del riesgo de una deuda de un Estado, de un continente. Hay que replantearse todo. Se está cuestionando el Estado del Bienestar, que no es un regalo de nadie, que es una conquista de la izquierda, y este es precisamente el apartado que a mi más de me duele. Nos hemos olvidado las izquierdas y la ciudadanía, en un escaso año y medio, de las conquistas logradas en materia de calidad de vida, de igualdad, en la etapa de Zapatero, y todo se ha ido al garete de la noche a la mañana.

P.- ¿Qué causas han contribuido a ello?
R.- La democracia mediática, que envuelve, que anula, que lanza tinta de calamar sobre una noticia determinada y que la hace desparecer del entorno público para que parezca otra nueva al día siguiente, está provocando una desafección hacia la política. En el caso español, hay un estado de opinión contrario a quien gobierna. Si estuviera gobernando el PP, el estado de opinión en contra sería el mismo. Hay un tendencia humana de volcar los resentimientos, el dolor personal o familiar, hacia quien está gobernando, sea el alcalde, el presidente de la comunidad o el presidente del Gobierno.

P.- En España, la actividad política tiene características especiales. Hablaba estas navidades, en un encuentro con los medios, de la política de “tierra quemada” que practican algunos partidos para llegar al poder. ¿Un país, una comunidad, una provincia, puede estar construyéndose y destruyéndose cada cuatro años? ¿Eso se puede aguantar?
R.- Cualquier persona mínimamente avezada, informada, sabe que en el mundo occidental, no existe ahora mismo una oposición tan poco patriota, en relación con los intereses generales, como la que estamos sufriendo en España, en Castilla-La Mancha en particular. Es la política de la tierra quemada, es la política carroñera. Es destruyamos todo y cuando la nave esté destruida, a ver si gobernamos sobre los despojos. Yo utilizó la anécdota del grumete que odiaba al capitán e hizo un agujerito en la quilla del barco para que se inundara y, al final, pereció el capitán, pero también el grumete, evidentemente. Estas políticas cortoplazista, extrañas, esta gente que va de españolista por la vida, de patriotas supuestos, al final, no es la patria sino la patraña, lo que les viene a interesar. Les está resultando rentable, según dicen ciertas encuestas, en clave electoral, pero es muy peligrosa.

P.- Hablaba de que en la región la cosa es,  incluso, algo más especial…
R.- En la región es incluso más doloroso y ha llegado a extremos de auténtica caricatura. Un ciudadano de Ciudad Real, de Castilla-La Mancha, un periodista que se conoce la historia más inmediata, puede opinar en todos los sentidos sobre el aeropuerto, sobre CCM, sobre el PEAG, sobre el Estatuto de Autonomía, sobre la instalación del ATC, en un sentido o en otro, a favor o en contra. Pero cuando estamos hablando de grandes proyectos que, al medio o largo plazo, supongan creación de empleo, de riqueza, desarrollo, progreso, para la provincia, para la región, cuando estamos hablando de temas tan importantes, en lo esencial, los partidos de la región teníamos que estar de acuerdo. Aquí hay un partido que está dinamitando todo lo que supone avance, practicando una política disolvente cuyo único objetivo es ganar en 2011. Pienso que el pueblo es inteligente, es intuitivo, y sabe captar quién está en contra de todo y quién está intentado sacar a flote esta nave.
P.- Sobre CCM, el PP no ha dicho aún qué va a votar en la asamblea del día 30 de junio donde se decide sobre la fusión con Cajastur, ¿qué opina?
R.- En este punto, yo me pregunto si votarán en contra de lo que piden 3.000 trabajadores. En los procesos de fusión de cajas va a haber quebrantos laborales importantes, pero en el caso de CCM, se garantizan los puestos de trabajo.

P.- Dolores de Cospedal dijo que si ella gana las elecciones autonómicas de 2011, el aeropuerto y CCM tendrán solución, ¿Pueden esperar ambos un año?
R.- No pueden esperar. La política de De Cospedal es una política de frases hechas, sin enjundia, sin fundamentos, sin explicaciones. ¿Alguien sabe, a estas alturas, qué opina sobre el Estatuto de Autonomía? Alguien lo sabe, ni no es apoyar los intereses de Murcia y Valencia. ¿Alguien sabe qué quiere el PP sobre CCM? ¿Alguien sabe que quiere el PP en relación con al aeropuerto de Ciudad Real, cuando un mismo día, Rosa Romero, por la mañana, pedía que entrara la Junta a través de una ampliación de capital y, por la tarde, la señora De Cospedal, pedía la expropiación? ¿Alguien sabe que quiere el PP sobre los grandes temas? Yo es que no lo sé. Alguien sabe que quiere esta gente, sino es sacar titulares en los periódicos. ¿Alguien puede entender que una señora que gana 600 euros al día, incluso los domingos, puede decir que es la representante del partido de los trabajadores? Es difícil de entender.

P.- Una de las estrategias del PP en los últimos años ha sido la de traer a su presidente nacional, Mariano Rajoy, a Ciudad Real, una provincia que se entiende clave para los próximos comicios regionales, en numerosas ocasiones, que habla de temas locales cuando va a otras comunidades –el agua en Murcia-, pero no en Castilla-La Mancha. ¿Cómo se ve desde el PSOE este asunto?
R.- NI me preocupa ni me deja de preocupar. Es una constatación de que Rajoy no tiene más intereses en Castilla-La Mancha que sus propios intereses electorales. Un partido que intenta recuperar una región en la que no han gobernado nunca en la etapa democrática. Se la juega Rajoy con De Cospedal y se la juegan, de una manera muy particular, en Ciudad Real. El PSOE va a ganar las elecciones en Ciudad Real, lo digo categóricamente, por muchísimas razones, también por los datos aritméticos, se gano por 7 diputados regionales a 4 en las últimas elecciones autonómicas. También porque en esta provincia José María Barreda está muy consolidado, ya que es su provincia de nacimiento y de vida  Lo que es exasperante es que el grado de implicación del líder nacional con los asuntos de esta provincia sea cero, sea nulo. Sólo se trata de apariciones, cada vez más frecuentes, en acto organizados por el PP, para el propio PP, en los cuales, como ha ocurrido en el último, hace pocos días, no toca, ni tangencialmente, los temas de futuro para Ciudad Real. Estas cosas las ve la gente. ¿Alguien sabe los compromisos de Rajoy, De Cospedal o Rosa Romero con Ciudad Real? Yo los desconozco. La política es arriesgarse, meterse en charcos y, aquí, el PSOE está demostrando que le preocupa el aeropuerto, CCM, el PEAG, el sector vitivínícola, temas en los que PP ha votado en contra en las Cortes regionales