La Audiencia condena a 12 años de cárcel al hombre que se grabó abusando de su hijastra

Belén Rodríguez Ciudad Real
La silueta del acusado, al fondo, a su llegada a la Audiencia Provincial conducido por la policía / Clara Manzano

La silueta del acusado, al fondo, a su llegada a la Audiencia Provincial conducido por la policía / Clara Manzano

Le mandó el video por error a la madre, con la que convivía en Argamasilla de Calatrava. La niña tenía 11 años cuando sufrió los abusos y su testimonio ha sido “contundente” para el tribunal

La Sección Primera de la Audiencia Provincial no tiene dudas y ha condenado a doce años de prisión por abuso sexual continuado a J.M.M.C., de 39 años, que se grabó abusando de su hijastra de 11 años y le mandó por error el video a la madre en un mensaje de WhatsApp. Ella le pidió explicaciones, discutieron, le pegó, y la mujer acudió a la Guardia Civil a denunciar los golpes y mostrar el video de los supuestos abusos a su hija.

Ocurrió en Argamasilla de Calatrava en noviembre de 2015. El acusado, defendido de oficio por el abogado Ángel María Rico, entendía que se habían vulnerado sus derechos, porque la investigación se inició sin esperar a su detención, y sin poder acceder al volcado y visionado de datos de carácter personal, sin embargo el tribunal considera que no ha habido nada ilícito: “el video lo aportó la madre de un mensaje personal a su propio teléfono móvil”, resuelven.

Pruebas contundentes del abuso sexual

Para la sala toda la prueba incriminatoria en este caso resulta “contundente”, en especial el testimonio de la niña, ahora de 13 años. “Partiendo de las declaraciones de la menor se comprueba la absoluta veracidad del relato. Y no solo es que se haya traslucido esa veracidad a cuantas personas lo han oído (Guardia Civil, médico forense y equipo psicosocial), incluido desde luego este tribunal, destacándolo de forma especial, sino que además se ve confirmado por pruebas externas tan contundentes”, dice textualmente la sentencia a la que ha tenido acceso Lanzadigital.com.

20.000 euros, como pedía la acusación

El fallo impone además una orden de alejamiento a menos de doscientos metros de la víctima durante quince años y que el procesado indemnice con 20.000 euros (como pedía la acusación particular) a la menor y asuma las costas de la acusación particular que ha ejercido la madre.

La Audiencia considera probado que J.M.M.C. iba por las noches a la habitación de la hija de su compañera sentimental y abusaba de ella. Según la sentencia lo hizo “en al menos cuatro ocasiones” durante el mes de noviembre del año 2015, pese a las suplicas de la niña que le pedía que la dejara en paz.

Además del testimonio de la niña la sala ha contado en este caso con pruebas biológicas del acusado, el video y un parte de lesiones en la zona genital de la chiquilla.

J.M.M.C. está en prisión preventiva desde el 2 de diciembre de 2015. La sentencia todavía no es firme. “En el caso de recibir instrucciones de mi cliente anunciaré el recurso para que otro letrado de oficio en Madrid se haga cargo del caso”, ha explicado Rico, que no seguirá representado al acusado.