Charca de anfibios en Castellar de Santiago para concienciar sobre el cambio climático

Belén Rodríguez
CIUDAD REAL

Puede que no haya reparado en ello, pero ya hay voces críticas con la calidad del agua de parajes como las Tablas de Daimiel que advirtiendo de que no se escucha el croar de las ranas, sencillamente porque han desaparecido. ¿Y?, se preguntarán. Pues que estamos ante otra evidencia del avance del cambio climático y del declive general de los anfibios “una especie delicada, con una piel muy sensible a los cambios ambientales y que necesita puntos de agua. Cuanto  se producen cambios de hábitats importantes son los primeros en notarlo”, explica la ambientalista Patricia García Peña, miembro de la cooperativa sin ánimo de lucro Ecoherencia, implicada en la construcción y seguimiento en Castellar de Santiago, al lado de Despeñaperros, de una charca de anfibios en terrenos cedidos por un particular dentro de lo que se denomina “custodia del territorio”, una herramienta legal para trabajar en la conservación de espacios naturales.

¿Por qué es tan importante que haya anfibios?, “su presencia nos indica que el ecosistema está bien, son depredadores de mosquitos y un gran aliado”, asegura la experta.

Con sede en Jérez y ámbito de actuación nacional, los voluntarios de Ecoherencia llegaron a Castellar a través de uno de sus socios con vínculos en la localidad, implicaron al Ayuntamiento, “que nos ha dado su poyo logístico”, dice, encontraron al dueño de los terrenos para hacer la charca e incluso la financiación, que la pone una firma de cosméticos naturales.

Y ahora están en plena concienciación, “nuestro objetivo es mejorar el ecosistema para recuperar las poblaciones de anfibios de la zona. Ya hemos construido la charca principal cuando se llene [hay que esperar las lluvias de esta primavera, no se puede rellenar con agua de forma artificial], se irán haciendo más charquitas”.

Durante el primer año es difícil que se ocupe de anfibios, de ahí que el proyecto se haga a largo plazo (el acuerdo con la finca es de diez años) e incluya otras actuaciones en el entorno para lo que en este febrero han contado con la colaboración del alumnos del colegio público, una forma de implicar al entorno en la sensibilización ambiental y en la importancia de conservar el medio ambiente con acciones sencillas. “Hemos buscado un lugar cercano a puntos de agua, y también hemos plantado especies autóctonas alrededor que crecen rápido para crear un entorno adecuado  para los anfibios”.