Siete años de cárcel para el toxicómano que rajó a otro en el cuello en Ciudad Real

Belén Rodríguez Ciudad Real
El acusado escuchando a la mujer que grabó la pelea / Clara Manzano

El acusado escuchando a la mujer que grabó la pelea / Clara Manzano

Se le condena por intento de homicidio y no por lesiones, como quería la defensa, que ha recurrido al TSJCLM. Al herido le ha quedado una cicatriz

La Sección Primera de la Audiencia Provincial ha condenado a siete años de cárcel por intento de homicidio a Tomás M.C.E., el toxicómano que se peleó con otro y le rajó en el cuello, hace un año en los jardines de la plaza de toros de Ciudad Real.

El tribunal lo condena por un delito de intento de homicidio, en vez de lesiones, como pretendía la defensa, que considera desproporcionado el fallo y lo ha recurrido.

“Estamos ante un delito de lesiones, no había ánimo de matar”, señala Donaciano Muñoz su abogado, que entiende que al acusado se le debería haber aplicado la eximente cualificada de adicción a las drogas, y no sólo como atenuante leve, y confía en que el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha module este fallo.

De nada ha servicio que el acusado, en prisión por esto desde septiembre del año pasado, pidiera perdón al herido, Ramón R.H.; el tribunal considera probado que intentó matarlo.

Un grave corte en la región submandibular

Ramón R.H., otro habitual de esos jardines, sufrió un grave corte en la región submandibular del que se ha recuperado, pero le ha quedado una cicatriz. La herida también le afectó al nervio facial y ha perdido algo de movilidad.

La sentencia a la que ha tenido acceso Lanzadigital.com considera probado que sobre las 23.45 horas del 5 de septiembre de 2016 el acusado y la víctima (con un problema muy severo de tartamudez) discutieron, Tomás amenazó con matarlo. En un momento de la riña se les cayó al suelo una litrona, cuyos restos utilizó Tomás para agredir a Ramón, al que terminó cortándole.

Una vecina lo grabó con su teléfono

En el momento del altercado había familias con niños en esa plaza y una vecina grabó la agresión con su teléfono móvil. El video se visionó como prueba en el juicio con las explicaciones de su autora.
Esa testigo estaba grabando, en compañía de otras personas, para enviarle el video a su marido (al parecer se divertían con los conflictos de los adictos que se reúnen allí). Esa tarde el motivo de su atención eran las botellas de cerveza que se les caían al suelo.

La fiscalía solicitó 8 años de cárcel para Tomás M.C.E.