La Junta “tumba” el proyecto de mina de tierras raras en el entorno del Parque Nacional de Cabañeros

Aníbal B.C. Ciudad Real
Parque Nacional de Cabañeros

Parque Nacional de Cabañeros

La consejería también ha comunicado al Ayuntamiento de Navas de Estena la resolución de este expediente, que supone evitar que en este municipio se pueda explotar determinados terrenos de los que se preveía extraer tierras raras, bajo cuya denominación se agrupan 17 elementos químicos metálicos usados en la fabricación de alta tecnología

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha puesto fin al proyecto de explotación de la mina de tierras raras que se planteaba en el municipio ciudadrealeño de Navas de Estena, junto al Parque Nacional de Cabañeros, al dar por resuelta la caducidad del expediente de investigación del proyecto.

Así lo han confirmado hoy fuentes de la Consejería de Economía, Empresas y Empleo, quienes han señalado que hace unos días se resolvió la caducidad del proyecto de investigación minero, de tal forma que supone “dar cerrojazo” a cualquier posibilidad de iniciar un futuro proyecto de explotación.

Las mismas fuentes han señalado que así se lo han comunicado ya a la empresa Quantum Minería, que era quien poseía los derechos de investigación de ‘El Tesorillo’.

La consejería también ha comunicado al Ayuntamiento de Navas de Estena la resolución de este expediente, que supone evitar que en este municipio se pueda explotar determinados terrenos de los que se preveía extraer tierras raras, bajo cuya denominación se agrupan 17 elementos químicos metálicos usados en la fabricación de alta tecnología.

El Ayuntamiento de Navas de Estena ha venido mostrando durante los últimos años su oposición a este proyecto de tierras raras y había venido pidiendo el cierre de un expediente que había causado una gran alarma social en el municipio, y de hecho el Gobierno municipal, de Izquierda Unida, llevó su negativa a este proyecto a las Cortes nacionales y regionales, y al Parlamento Europeo.

El equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Navas de Estena ha venido esgrimiendo en todos estos años que este proyecto podría afectar directamente a la conservación del Parque Nacional de Cabañeros.

De hecho, en sus alegaciones al proyecto, había advertido de que la explotación minera de estos elementos químicos entrañaría un importante riesgo tanto para el municipio como para este importante espacio natural protegido, porque “todas las aguas que se recogen en el municipio acaban en Cabañeros lo que, en caso de se produjera un episodio de contaminación, acabarían provocando daños ambientales a este espacio protegido”.

Otras alegaciones de carácter económico ponían de relevancia la incompatibilidad de cualquier industria minera “mínimamente impactante” con la puesta en valor como recurso turístico del entorno y sus valores paisajísticos y medioambientales vinculados al Parque Nacional.

El alcalde de Navas de Estena, Isidro Corsino, ha reconocido a través de las redes sociales que “la actitud hostil de los vecinos hacia la realización de las calicatas, unidas a las medidas de presión tomadas por este Ayuntamiento y el amparo de la organización política a la que pertenecemos su equipo de Gobierno han dado sus frutos”.

Corsino ha opinado que la estrategia seguida en estos meses para oponerse al proyecto “ha sido la adecuada” y ha mostrado el agradecimiento de su Ayuntamiento “a todos los que se han opuesto a este proyecto” y también a la Junta de Castilla-La Mancha “por su marcha atrás en este asunto”.

Finalmente, el regidor ha mostrado su solidaridad con el Campo de Montiel, donde la empresa Quantum Minería también quiere poner en marcha una mina de tierras raras, proyecto para el cual, ha zanjado, “esperamos una resolución en el mismo sentido lo antes posible”.