Las consecuencias sociales de la irresponsabilidad

Las convicciones no sirven de nada si no se llevan al presupuesto; es en el presupuesto donde se cuantifican los deseos y proyectos que como ciudadanos tenemos. Uno de esos deseos compartidos por la ciudadanía de Puertollano es la construcción de un nuevo hospital, un deseo escuchado por el gobierno del presidente García-Page y que quedó reflejado en los presupuestos regionales con la inclusión del Plan Director que diseñará el nuevo centro hospitalario.
Sin embargo, no todos los partidos tienen las mismas convicciones ni los mismos deseos para Puertollano. Durante el trámite parlamentario he podido ver cómo la suma de los votos de PP y Podemos dejaban sin partida presupuestaria al nuevo hospital de Puertollano, paralizando la continuación de este proyecto que la ciudadanía reivindica y que desde la llegada de los socialistas se reactivó, después de 4 años de inactividad.
Este es un ejemplo cercano de las muchas consecuencias que va a tener el rechazo de Podemos a unos presupuestos previamente pactados por ellos. Una irresponsabilidad que va a suponer que no se ponga en marcha un Plan de Garantías para luchar contra la pobreza energética, de vivienda y de renta; que va a suponer la paralización del aumento de la inversión en nuestros servicios públicos en más de 300 millones de euros.
Una irresponsabilidad que, como toda decisión política, va a afectar a la mayoría social a la que Podemos no ha escuchado, con la que ni siquiera ha sido sincera al no anunciar a las claras y desde el principio la decisión premeditada que guardaban de votar en contra de unos presupuestos que avanzaban en la reconstrucción social de nuestra tierra.
Ahora se quejan de que los representantes de los colectivos les recuerden las consecuencias de su irresponsable decisión; desde los sindicatos mayoritarios, que manifiestan su “indignación por la imposibilidad de poner en marcha los presupuestos”; las asociaciones empresariales como FEPU Puertollano, que hablan de “decepción, tristeza y frustradas esperanzas”; y hasta el Sindicato Médico, que consideran incomprensible la paralización del proyecto de nuevo hospital.
Y pese a los palos en las ruedas, pese a las obstrucciones partidistas a la recuperación, el Gobierno del presidente García-Page no se va a quedar de brazos cruzados y seguirá peleando para cumplir con sus compromisos. Porque la convicción de los socialistas en Castilla-La Mancha es acabar con los ‘Dolores’ que los ciudadanos venían sufriendo y trabajar para hacer realidad los proyectos colectivos que tenemos.