Manuel Carrasco hace magia, seduce y se deja el alma en el escenario

Mercedes Camacho Ciudad Real
Concierto de Manuel Carrasco

Concierto de Manuel Carrasco

El artista ha seducido al público desde el primer acorde / Elena Rosa

Manuel Carrasco ofrece uno de los mejores directos de los últimos años en Ciudad Real y demuestra que puede hacer bailar al viento y a quien se proponga

Concierto de Manuel Carrasco

Concierto de Manuel Carrasco

El cantante onubense está arropado por un excelente equipo de músicos que contribuyen a que sea un directo de gran calidad / Elena Rosa

Para despejar cualquier tipo de duda desde el inicio de esta crónica: Yo no era fan de Manuel Carrasco. Y digo era porque cualquiera que ame el talento, el esfuerzo, la pasión y el arte no puede evitar caer rendida al artista onubense, y no por sus ojos azules o su pelo rubio, ni siquiera por la simpatía que derrocha a raudales, sino porque verlo actuar en directo hace comprender por qué la suya es la gira más importante del momento en este país.

Manuel Carrasco era el ‘plato fuerte’ de los conciertos de la Feria de Ciudad Real -con permiso siempre del maestro Rosendo- y había despertado muchas expectativas que, a la vista de los comentarios de las miles de personas que asistieron al concierto de la gira “Bailar el viento” en Ciudad Real, quedaron más que satisfechas.

Y ello ha sido posible gracias a que es uno de esos artistas a los que no les importan las plazas grandes o las pequeñas o que haya más o menos público: se deja la piel y hace magia allá donde va porque no sabe hacerlo de otra manera. Porque ama la música y vive cada concierto como si fuera el más importante de su carrera. Y porque es capaz de lograr la comunión completa con el público quizá a través de la verdad de sus letras o quizá porque es el ejemplo de que se puede ser una estrella desde la humildad.

Arrancan los Tambores de guerra

El concierto ha arrancado, entre gritos y aplausos del público, cuando un Manuel Carrasco enfundado en unos ajustadísimos vaqueros negros y una camisa azul, ha salido al escenario entonando los primeros acordes de Tambores de guerra, a las que han seguido Aprieta, Y ahora -que ha dedicado a sus amigos Juanan y Miri que estaban entre el público- o Sabrás.

Mientras, el artista ha demostrado en que se fundamenta la fama de su buen carácter porque no ha dejado de bromear con el público sobre el calor que este viernes ha hecho en Ciudad Real -llegó a gritar “¡Vivan los abanicos!”- o contándoles anécdotas sobre las procedencia de sus canciones como Pequeña sonrisa sonora que compuso a partir de un poema “escrito en uno de los muchos cuadernos que me regaláis, como hoy en Ciudad Real que han sido dos y diez baberos” -en referencia a su reciente paternidad hace dos meses escasos-.

Con el público completamente entregado al ritmo de Mujer de las mil batallas, Manuel Carrasco ha continuado desgranando temas de su album Bailar el viento como Yo quiero vivir, el tema que da nombre a su último trabajo, Uno x uno o No tengo prisa, que ha combinado con otros como Tan solo tú, Menos Mal, tras lo que ha sacado su lado más andaluz con los pasodobles carnavaleros Yo te vi pasar y Soy afortunado -que adaptó cambiando la letra que habla de “la risa de dos añitos2 por la de “dos mesecitos” que tiene su hija.

Momentos más emotivos con Manuel Carrasco

Concierto de Manuel Carrasco

Concierto de Manuel Carrasco

En el Campo de Golf Larache se dio cita público de Ciudad Real, pero también de otros puntos de la geografía española / Elena Rosa

Durante el concierto se han vivido más de mil y un momentos emotivos, principalmente por el timbre de su voz y el sentimiento que desprende, algunos de los cuales han estado marcados por canciones como No dejes de soñar -una de las más coreadas del público- o Sígueme, un tema que el cantante ha aprovechado para subir al escenario a Sara, una pequeña “que se ha pegado todo el conciero en brazos de su padre cantando todas las canciones” lo que le valió que, además de sus carantoñas, la pequeña se llevara de recuerdo la pandereta de Manuel Carrasco.

Ha cerrado la primera parte del concierto con un alegato en defensa de la mujer y de la igualdad, especialmente en contra de aquellas que sufren los efectos del machismo y a las que ha recordado que “una mujer no es propiedad de nadie. Ella es dueña de sí misma. Que nadie calle vuestra verdad” ha defendido mientras el público ha coreado absolutamente entregado Que nadie, completando así algo más de hora y media de concierto en una noche de sofocante calor.

Canción desde el cariño a Ciudad Real

En el turno de los bises, Manuel Carrasco ha regresado al escenario -en esta ocasión con una camiseta negra en la que se podía leer ¡Peace’- con la única compañía de un piano. Pegado a él, ha recordado temas como ¿Qué nos está pasando?, LibrePorque…, Me Sabe a Poco y Ámame otra vez. Por cierto, y como curiosidad, el cantante ha tenido que interrumpir el medley para pedir que cortaran el humo del escenario con el que se estaba ahogando.

Tras esta exhibición de talento, por si alguno de los presentes aún no estaba rendido a su arte, el cantante onubense tenía una sorpresa para el final: una canción compuesta a Ciudad Real que hizo enloquecer al auditorio.

El artista ha recorrido con su voz la Atalaya, la Puerta de Toledo, la de Santa María, el Torreón, la ermita y la batalla de Alarcos, la calle Paloma y la iglesia de San Pedro, el baile del vermú, la zurra y la Pandorga “que se vive y no se cuenta2 como dijo la alcaldesa Pilar Zamora en la proclamación del Pandorgo, los churros de La Pradito y la Virgen del Prado forman parte de esta copla en la que también tuvo un recuerdo para Barcelona tras el atentado del jueves lanzó un claro mensaje: “Barcelona de mi amor, el mundo entero contigo pa curarte el corazón”.

Un gesto que le ha valido una gran ovación y que los asistentes corearan al unísono “¡qué bonito, qué bonito!”, lo que ha llevado al onubense a bromear asegurando “ahora el que no se quiere ir soy yo” y lo ha demostrado interpretando En el bar de los pesares.

Concierto de Manuel Carrasco

Concierto de Manuel Carrasco

La respuesta del público de momento ha sido más que positiva a los dos conciertos incluidos por el Ayuntamiento de Ciudad Real en la Feria 2017 / Elena Rosa

Cosas bonitas en el corazón

“Nos vamos con el corazón lleno de cosas bonitas y dispuestos a dejarnos la vida encima del escenario” se ha despedido Manuel Carrasco -al que acompaña un auténtico lujo de músicos- “pero ustedes hacen que merezca la pena”. Tras esa declaración de principios, que ha cumplido con creces durante casi dos horas y media de concierto en el Campo de Golf de Larache, el cantante se ha despedido Siendo uno mismo.

En definitiva, la de este viernes ha sido una noche mágica que muchos ciudadrealeños -y personas llegadas de otros lugares de la región y del país- tardarán en olvidar gracias a que Manuel Carrasco es genuino. Y un artista de la cabeza a los pies.

Concierto de Manuel Carrasco

Concierto de Manuel Carrasco

el artista se ha dejado la piel y el alma sobre el escenario, haciendo que su directo sea uno de los mejores de los últimos años / Elena Rosa