Nuevos brotes de uvas y almendros en flor: el cambio climático llega a la región

Julia Yébenes Ciudad Real
Imagen de un racimo nuevo brotado en los últimos días en la comarca de La Mancha / Lanza

Imagen de un racimo nuevo brotado en los últimos días en la comarca de La Mancha / Lanza

El comienzo “anormalmente cálido” de octubre, con temperaturas diarias de 30 grados y picos de hasta 36 grados, típicos de primeros de julio, que han influido en los cultivos, en los animales y en las personas.

Nuevos racimos de uvas tras la vendimia y almendros en flor. Son algunos ejemplos de los efectos del cambio climático, un fenómeno mundial presente en Castilla-La Mancha.

El geógrafo-climatólogo Jonathan Gómez recuerda el comienzo “anormalmente cálido” de este mes de octubre en la región (y en toda España), con temperaturas diarias de 30 grados y picos de hasta 36 grados, típicos de primeros de julio, que han influido en los cultivos, en los animales y en las personas.

En concreto, en la comarca de La Mancha ha habido viñas y parras con brotes atípicos de uva nueva tras haber sido recolectadas, debido a que el calor intenso ha activado el metabolismo de la planta.

“El tiempo primaveral ha hecho circular la savia, y en vez de haberse agostado y haberse caido la pámpana, propio del otoño, han habido nuevos brotes”, explica el agricultor pedroteño Abel Alcolea.

Al parecer, según Alcolea, el proceso de floración y cuajado de este cultivo también se ha registrado en los almendros en la misma comarca, por la influencia del clima, al igual que ocurre de manera más habitual en zonas como Levante.

Vid con racimos tras ser vendimiada / Lanza

Vid con racimos tras ser vendimiada / Lanza

Estos fenómenos, en opinión del geógrafo-climatólogo, son propios de la continuada y preocupante subida de temperatura a escala global, que también se ha puesto de manifiesto en las plantas con semilla, “que han empezado a soltar pólen como como si fuera comienzo de primavera, incluso llegando a niveles medios”.

Igualmente, en las últimas semanas “hemos llegado a tener polvo sahariano, procedente de la masa de aire cálido”, lo que también ha afectado a la población por el aire cargado de polución.

En el caso de la fauna, el exceso de calor y la falta de lluvias han tenido impacto en los ciervos, con un adelanto de la berrea en el Parque Nacional de Cabañeros, por falta de alimento, así como las cuernas en los machos “están más debilitadas y pueden partirse”.
Otra manifestación del “preocupante” escenario del cambio climático castellano-manchego, según el ‘hombre del tiempo’ de Castilla-La Mancha Media (CMM), es “la situación difícil” de Las Tablas de Daimiel, tras un periodo “no sólo de altas temperaturas, sino con más de 52 días sin lluvias, más consumo deagua y más evaporación”

Cambio de tendencia

Sobre las últimas lluvias, con 57,2 litros registrados entre este martes y miércoles en Fuencaliente o los 35,6 de Ciudad Real capital, Gómez Cantero, ha señalado que son el principio “del cambio la tendencia atmosférica”, ya que para los próximos días se prevén nuevos frentes y borrascas desde el Atlántico, que traerán precipitaciones.

El experto ha llamado a la “concienciación” con “pequeños gestos” como el uso del transporte público, el ahorro doméstico de agua o el reciclado de residuos.

De lo contrario, en opinión del especialista en riesgos naturales y cambio climático, seguirán intensificándose los episodios de olas de calor, y la reducción de las precipitaciones en conjunto pero su aparición de forma más concentrada y torrencial, que “afectan a la agricultura, infraestructuras y a los municipios”.

Gómez Cantero coordina el II Informe sobre Cambio Climático en Castilla-La Mancha, un estudio que analiza todos estos efectos y cuyas conclusiones serán publicadas en marzo de 2018.