“Creo en el relevo, si un compañero quisiera ser alcalde le cedería el testigo”

Firme defensora de la política municipal, del cara a cara diario con los vecinos, María del Carmen Ballesteros reconoce que llegó a la Alcaldía de Castellar de Santiago “de rebote”. Y aunque disfruta enormememente de su labor como alcaldesa, no duda en afirmar en que cedería el testigo si llegara un compañero con ilusión e ideas frescas que permitan que el pueblo siga avanzando. Mientras tanto lucha cada día por mejorar la vida de sus vecinos y los servicios del Ayuntamiento.

J. C. Chinchilla
Ciudad Real

Firme defensora de la política municipal, del cara a cara diario con los vecinos, María del Carmen Ballesteros reconoce que llegó a la Alcaldía de Castellar de Santiago “de rebote”. Y aunque disfruta enormememente de su labor como alcaldesa, no duda en afirmar en que cedería el testigo si llegara un compañero con ilusión e ideas frescas que permitan que el pueblo siga avanzando. Mientras tanto lucha cada día por mejorar la vida de sus vecinos y los servicios del Ayuntamiento.

Pregunta- El año pasado resultó reelegida como alcaldesa. ¿Qué expectativas tiene para esta legislatura?
R.-
Ahora mismo no tenemos deuda, una vez que el año pasado la Junta de Comunidades nos pagó lo que nos debía. Ahora, en la medida de nuestras posibilidades, trabajamos para que baje el paro. Para eso nos acogemos a todos los planes de empleo. Toda la financiación que viene de otras administraciones la utilizamos para hacer obras con empresas del pueblo y arreglar un poco el desaguisado que teníamos. Porque los acerados están fatal y en la pasada legislatura no pudimos hacer nada hasta los últimos dos años que pudimos usar recursos propios. También tenemos que arreglar calles.  
Tampoco tenemos grandes expectativas porque no se puede hacer mucho más, hay que ser sincero con uno mismo. No podemos hacer un gran gasto. Además está el techo de gasto, que no nos deja hacer ni lo que queremos ni lo que podemos. Tenemos economía para hacer algunas cosas, pero no nos dejan por ley.

P.- ¿Es verdad que no quería ser alcaldesa?
R.-
A mí me pillo de rebote, porque nunca pensaba en ser alcaldesa, me encantaba ser concejal. Me gustaba más empujar que tirar. Nueve meses antes de las elecciones de 2011 el alcalde dimitió y no había nadie que quisiera tirar del carro. Yo era la portavoz del Grupo Socialista y me dijeron que era la persona que tenía más experiencia, y así era, porque iba todos los días al Ayuntamiento y estaba al tanto de todos los asuntos. Surgió así y mira ahora.

P.- Meses después en las elecciones de 2011 fue confirmada como alcaldesa, ¿cómo recuerda la pasada legislatura?
R.-
Fue durísima, pero de las peores plazas salen los mejores toreros. Siempre decía eso y con eso me conformaba. No había un duro. En Castellar, donde prácticamente nunca ha habido paro, había más desempleo que nunca y había situaciones familiares horrorosas y no podíamos hacer nada. Sólo escuchar.
Además nos quisieron quitar el servicio de urgencias, la asistente social, la ludoteca, al final logramos mantenerlos.

P.- ¿Cómo está evolucionando el paro en Castellar?
R.-
Antes había tres o cuatro familias que lo pasaban mal, con una situación social complicada. Ahora te encuentras muchas familias que siempre han vivido normal y que vienen a pedirte ayuda  para comer. Es increíble. Ahí trabajamos para paliarlo todo lo posible, con planes de empleo, las ayudas de emergencia de la Diputación y con ayudas municipales.
Parece que se ve un poco la luz, pero poco. Queda mucho por hacer todavía.

P.- ¿El presupuesto municipal da para mucho?
R.-
Además de para poco a poco renovar acerados y calles, para pagar al personal y para planes de empleo locales para jóvenes. Cómo los jóvenes no pueden optar a otros planes, porque tienen que ser mayores de 26, sacamos iniciativas para jóvenes sin formación, incentivando también que estudien. De hecho tenemos una escuela de ESO en la que hemos tenido el cien por cien de aprobados, incluso algunos del año pasado han optado al acceso a la universidad. Creo que el dinero que invertimos ahí está bien invertido, ayudando a jóvenes que abandonaron los estudios y ahora han decidido retomarlos. Eso me emociona.

P.- ¿Además de acerados tienen alguna obra en marcha?
R.-
Tratamos de aprovechar todos los planes de la Diputación para ir realizando obras. Con el de instalaciones deportivas estamos haciendo el graderío del campo de fútbol. Ahora sólo nos faltarían los vestuarios. Sería una cosa austera debajo del graderío.

P.- ¿Si hubiera dinero le gustaría hacer alguna obra especial?
R.-
Nos gustaría mejorar la Fuente de los Cuatro Grifos, que es un símbolo de Castellar de Santiago, porque el agua siempre se ha bebido de ahí. Las tuberías son muy viejas, se rompen y el agua sale oscura. Ahora es imposible cambiar las tuberías porque cuesta mucho dinero y no tenemos financiación externa. Lo vamos a pedir a la Confederación y a la Junta de Comunidades, a ver si nos lo concede. Y es que la gente está enfadada porque no somos capaces de darle solución.

P.- Castellar durante los últimos años ha mantenido una población constante. Sin embargo en dos años ha descendido en unos 150 vecinos hasta poco más de 2.000. ¿A qué se ha debido?
R.-
Es sencillo. Ha fallecido mucha gente y no nacen niños. Hace dos años nacieron sólo tres niños. Además la gente joven o se va al extranjero, o se queda donde ha estudiado o se marcha buscando trabajo. Todos se van fuera excepto los que emprenden, que son los menos. Además también se ha ido bastante población extranjera que al quedarse sin trabajo se ha marchado.

P.- ¿Hay cada vez más emprendedores?
R.-
Cada vez hay más. De esto tiene un poco de buena culpa la Asociación Tierras de Libertad, el grupo de desarrollo rural de Campo de Montiel, que ha dado bastantes ayudas al emprendimiento. Nosotros hemos informado a la gente de esas ayudas y la gente ha decidido ser autónomo. Aún queda mucho por hacer todavía. Creo que Castellar y la comarca tienen muchos recursos que explotar y está en nuestras manos informar y animar a la gente a que el autoempleo también merece la pena. En Castellar nunca hemos sido emprendedores, pero esto está cambiando y parece que empieza a dar sus frutos ya.

P.- ¿Cómo ayuda el Ayuntamiento a las empresas?
R.-
En todo lo que esté en su mano. Al principio de mi primera legislatura hicimos una pequeña ordenanza para ayudar al joven emprendedor, en la que durante el primer año le dejamos nuestras instalaciones para publicidad, el proyector, para hacer fotocopias. Además les llevamos a ferias.
Ahora se ha hecho una almazara nueva y les hemos ayudado en el tema del alcantarillado en la medida que podíamos con nuestra maquinaria y recursos, les prorrogamos los impuestos hasta que cobren las subvenciones, etc. Hay que recordar que Castellar es el mayor productor de aceite de Ciudad Real.

P.- Un asunto que mantiene la comarca en pie de guerra es el asunto de la explotación de las tierras raras. ¿A Castellar le afecta?
R.-
A Castellar no le afecta, quizás a algunos propietarios y ya ni siquiera, al quedar descartado un proyecto en la zona de Torre de Juan Abad. Al principio no nos posicionamos porque no teníamos ni idea de que iba esto. No sabíamos qué era la monacita, ni cómo se iba a explotar, ni cuánto tiempo. Cuando me entero que son diez años, que no se garantiza que el personal vaya a ser de la comarca y que la riqueza no se va a quedar aquí, me posicioné en contra. Si la riqueza no se queda aquí para qué quiero algo que trastornaría nuestro sistema socioeconómico.

P.- El Campo de Montiel está dentro de los territorios que la Junta de Comunidades quiere potenciar con un plan especial. ¿Está deseosa de que se convierta en realidad?
R.-
Sí. Todos los recursos que nos llegaran los destinaríamos a emprendimiento y formación. Esa es la clave. Para que un pueblo crezca, tiene que estar formado y trabajar, y que mejor que trabajar en lo que quieres. Tenemos que darle al coco, emprender y aprovechar nuestros recursos.
En el grupo de desarrollo local tenemos una idea. Casi todos los municipios tenemos almazaras, pero no hay ninguna planta de alpechín. Esa industria asentaría población y generaría riqueza. Hay que aprovechar todo.

P.- ¿Está la comarca unida?
R.-
Sí. Hay muy buena sintonía entre todos. Somos conscientes de que somos de la misma comarca y tenemos que ir juntos. He tenido vecinos alcaldes de diferente signo político y ellos me han ayudado y yo les he ayudado.

P.- Como ha dicho llegó a alcaldesa casi por accidente. ¿Si algún compañero tiene ilusión en ser alcalde, le cedería el testigo?
R.-
Sí, lo dejaría. Me gusta mucho lo que hago, pero también creo que tengo que dedicarme a mi vida profesional. Creo que el relevo generacional es importantísimo, sino un pueblo se para. Puedes dar muchas vueltas a la imaginación, pero llega un momento en el que se acaban las ideas y es bueno que venga aire fresco, que se hagan cosas nuevas y de forma diferente.

P.- Por último, ¿qué desea para el futuro de Castellar de Santiago?
R.-
Que la gente sea feliz y que tenga todos los servicios que necesitan en su pueblo. Yo voy a trabajar para que el pueblo esté bien. La realidad es que somos muy felices en mi pueblo, yo no me quiero ir por eso.