El Ayuntamiento de Ciudad Real controlará todos los limitadores de ruidos de los bares

Además, el concejal de Medio Ambiente aseguró que la nueva ZAS del Torreón cumple seis de las siete reivindicaciones de los hosteleros

Mercedes Camacho
Ciudad Real

El concejal de Medio Ambiente en el Ayuntamiento de Ciudad Real, Alberto Lillo, avanzó este martes que el Ayuntamiento va a poner en marcha un novedoso sistema de control de los limitadores de ruidos de bares y discotecas que se vigilará desde el centro integral de la Policía Local y que vigilará que no se averíen o que se puedan apagar por parte de los propietarios de los locales.

Esa es una de las medidas en las que está trabajando el consistorio capitalino tras la aprobación en el Consejo de Sostenibilidad de la zona ZAS del Torreón, zona que se ha reducido a cuatro calles  -Madrilas, Cierva, Hidalgos y Torreón- aunque no se prevé que entre en vigor hasta “dentro de tres o cuatro” meses cuando haya pasado por Junta de Gobierno Local, por Pleno, se exponga al público y se apruebe definitivamente en el Pleno.

Lillo destacó que las medidas correctoras incluidas en esta declaración incluyen seis de las siete planteadas por la Asociación Provincial de Empresarios de Hotelería y Turismo, como son la retirada de los bancos, más presencia policial, la creación de una Mesa del Botellón -que implicará a las concejalías de Policía Local, Juventud y Educación- o la desconexión de horarios entre las discotecas y los bares que es el que suele causar más problemas de ruidos.

Es precisamente este punto el que parece haber generado más controversia, si bien Lillo destacó que la propuesta de las discotecas fue más agresiva porque pedían que los bares no abrieran hasta las once de la mañana.

“Nosotros consideramos más lógico que tener una churrería cerrada hasta las 9 de la mañana, cerrar una hora antes las discotecas, a las cinco, y abrir una hora después los bares, a las siete. Es mejor quitar un poquito de un lado y de otro para mantener un equilibrio”, explicó el concejal de Medio Ambiente.

Respecto a las terrazas, el próximo objetivo del Ayuntamiento ya que se está diseñando una nueva ordenanza municipal, Alberto Lillo hizo hincapié en el escaso personal con el que disponía para vigilar el cumplimiento de las licencias de los diferentes establecimientos, algo que está solucionando a través de los planes de empleo.

En este sentido, destacó que “existen muchas actividades sin licencia, a las que se les ha mandado un requerimiento y se les ha multado” por lo que lo siguiente sería su cierre “que es precisamente lo que la asociación de hosteleros sugirió al Ayuntamiento: que todo el que no tenga licencia autorizada, que cierre”.

Destacó en este punto que “no me gusta poner expedientes sancionadores pero tampoco hacer dejación de funciones, por lo que hay que trabajar para corregir todos estos problemas, incluidos los ruidos” porque, recordó, es importante mantener el negocio hostelero pero también el descanso “de cientos de familias”.

Distintos vasos

Finalmente, y a preguntas de los periodistas sobre la prohibición de consumir alcohol en la calle, avanzó que se ha propuesto a los bares utilizar vasos de distinto color si son bebidas con alcohol para facilitar a la Policía Local esta labor de control.