Feminismos Ciudad Real se suma a la convocatoria nacional en apoyo de Juana Rivas

Noemí Velasco Ciudad Real
La concentración será el lunes, a las 11 horas, en la puerta de los Juzgados de Ciudad Real / Lanza

La concentración será el lunes, a las 11 horas, en la puerta de los Juzgados de Ciudad Real / Lanza

La Asamblea Feminismos Ciudad Real realizará una concentración el próximo lunes, a las 11 de la mañana, ante los Juzgados de Ciudad Real para exigir que quiten la custodia y el régimen de visitas al padre de los hijos de Juana Rivas, que sigue desaparecida

La Asamblea Feminismos Ciudad Real se suma a la convocatoria a nivel nacional en apoyo a Juana Rivas para reclamar que le quiten al padre de sus hijos la custodia y el régimen de visitas. La Audiencia Provincial de Granada rechazó el jueves la petición de la madre para que se suspendiera la orden judicial que le obliga a devolver a sus hijos al padre, y ahora está en paradero desconocido.

Al igual que numerosas organizaciones feministas de toda España, la asamblea ciudarrealeña reclama a la justicia una interpretación del interés superior del menor que sea “protectora” y “garantista”, y que abogue por una vida “en un ambiente libre de violencia”. Además, hace referencia a los peligros de la custodia compartida para los hijos.

La Asamblea Feminismos Ciudad Real considera que los menores garantizan a los maltratadores “una posición privilegiada” sobre la mujer, que les permite mantener su poder, “reconfigurado”, pero no reducido, tras la separación u orden de alejamiento. Por ello, exige que la justicia proteja al menor “lejos del padre maltratador”.

Recuerdan los casos de José Bretón y Daniel Ubiel

Bajo el lema ‘Un maltratador no es un buen padre’, Feminismos Ciudad Real además recuerda casos de violencia machista en los que los hijos han sufrido la violencia en sus propias carnes durante las visitas impuestas por la justicia.

En concreto, la asamblea advierte que la ONU condenó hace apenas dos años por “negligencia” a España por el caso de Ángela González. La víctima denunció a su marido más de 50 veces por maltrato y advirtió tras su separación del riesgo inminente que corría su hija cada vez que acudía a las visitas del régimen de custodia compartida. Al final, el maltratador raptó en una de las visitas a su hija, Andrea, y la asesinó.

También está caso de José Bretón, que quemó vivos a sus dos hijos, Ruth y José, en su finca de Córdoba en una tarde de visita que impuso el juez; y el caso de Daniel Ubiel Renedo, que asesinó a sus dos hijas, Amaia y Candela, con una radial y un cuchillo, tras llamar a la madre para decirle que pensaba matarlas para vengarse.

También hace referencia a los “alarmantes datos” que revelan como el 97% de los hombres con órdenes de alejamiento por violencia machista acceden a un régimen de visitas de sus descendientes a pesar de estar condenados, incluso cuando de 44 niños y niñas asesinadas por su padre en la última década, 23 lo han sido durante los regímenes de visita.

Justifican la huida de Juana Rivas

Feminismos Ciudad Real considera que la justicia ha hecho caso omiso del “testimonio de maltrato diario, las denuncias e incluso las sentencias previas”, y no entiende su “ceguera” ante los “demasiados” casos de asesinatos de niños a manos de sus propios padres maltratadores.

“No entendemos su ignorancia acerca de la sistemática violencia ejercida por los maltratadores para dañar a sus víctimas allí donde más duele, sus hijas e hijos”, añade en un comunicado.

Así, en el caso de Juana Rivas, la Asamblea Feminismos Ciudad Real no entiende por qué la Audiencia de Granada no ha respaldado a la víctima, a pesar de que sobre su expareja pesa una condena por maltrato en 2009.

Además, opina que la supuesta sustracción que ha hecho Juana de sus hijos está justificada en “legítima defensa” por el “peligro inminente”, algo que la exime de responsabilidad penal. “Juana Rivas está en la casa de hombres y mujeres que no quieren que una vez más se ponga en peligro la vida y la salud de menores al ser entregados a un maltratador”, concluye la asamblea.