Inhabilitan 11 meses a un agricultor de Criptana por sacar agua subterránea de forma ilegal

-Abrió cinco pozos ilegales y detrajo entre 900.000 y 1,4 millones de metros cúbicos de agua del acuífero de la Sierra de Altomira y alteró caminos públicos en una zona ZEPA La condena, de conformidad por dos delitos ambientales, incluye 15 meses de cárcel y otros once de multa. Ya ha pagado 19.000 euros a la CHG en una sanción administrativa

Es la primera sentencia condenatoria por extracción ilegal de aguas subterráneas en la provincia

Belén Rodríguez
Ciudad Real

Un agricultor de Campo de Criptana, que extrajo entre 900.000 y 1,4 millones de metros cúbicos de agua de forma ilegal de los acuíferos del Guadiana (como para abastecer a un pueblo de más de dos mil habitantes un año entero), ha sido inhabilitado por sentencia judicial para ejercer su profesión durante once meses, como autor de dos delitos contra el medio ambiente y los recursos naturales.

Además se le condena a quince meses de cárcel y a pagar once meses de multa (a razón de 4 euros diarios), en un fallo de conformidad con la fiscalía, la abogacía del Estado y su propia defensa, que evitó el juicio por lo Penal en Ciudad Real.

“Es la primera vez que obtenemos una condena por extracción ilegal de aguas subterráneas en la provincia”, ha confirmado a Lanza la fiscal  delegada de Medio Ambiente Arantxa Vinuesa.

El condenado, al que se ha aplicado las atenuantes de reparación del daño y dilaciones indebidas, ya pagó a la Confederación Hidrográfica del Guadiana  19.128 euros por los daños económicos, pero el proceso penal ha sido independiente de la sanción administrativa.

El agricultor, titular de una mercantil ganadera de Campo de Criptana, ha reconocido  que entre los años 2009 y 2011 abrió cinco pozos ilegales en el antiguo acuífero 19 (ahora masa de agua 04.01), localizado en la Sierra de Altomira, entre las provincias de Cuenca, Toledo y Ciudad Real , con los que estuvo regando un olivar y un viñedo extensivo de secano que sin permiso previo había transformado en regadío intensivo en espaldera.

Alteró caminos públicos

Por otro lado, acometió varias actividades que consistieron en eliminar, modificar y alterar caminos públicos (delito por el que también ha sido condenado) que pasaban por unas parcelas que había comprado. En esos terrenos, unas once hectáreas, instaló una red de tuberías de material plástico para riego agrícola que afectaban a esos caminos y terrenos adyacentes.

La sentencia con la que se ha conformado recoge que esas   acciones las hizo sin permiso administrativo que le habilitase para ello, al ser preceptiva licencia municipal de obras y calificación urbanística y el necesario estudio de impacto ambiental al proyectarse las obras en una zona ZEPA.

Lo más grave en este caso es que el imputado desoyó los reiterados requerimientos de la administración para la reposición de las lindes.

Acuífero sobreexplotado y sometido a control

En cuanto al uso abusivo del agua de un acuífero declarado sobreexplotado y con un estricto régimen de control de extracciones se supone que lo hizo entre los años 2009 a 2011, de cinco captaciones de agua de trece no autorizadas por el organismo de cuenca y sin caudalímetro,  situadas en los términos municipales de Campo de Criptana, El Toboso y Miguel Esteban (el agua la almacenaba en una balsa).

Se considera probado que su actividad ilícita en la finca alteró la zona ZEPA del área Esteparia de la Mancha Norte.