Inversiones en las vías de comunicación rurales para atraer al turismo

J. Y. / Ciudad Real

La Asociación para el Desarrollo Sostenible del Valle de Alcudia, que preside el alcalde de Brazatortas, Pablo Toledano, es una importante herramienta para la dinamización de este entorno del sur de la provincia, a través de la aplicación de los fondos europeos contemplados en el Plan de Desarrollo Rural 2014-2020 (PDR).

El objetivo del grupo de desarrollo rural es impulsar infraestructuras dotacionales y de comunicación a los municipios de este órgano para que sus ciudadanos “tengan mejor calidad de vida y las mismas posibilidades que en los núcleos urbanos”.

En la actualidad, el Grupo de Desarrollo Rural, uno de los siete que funcionan en la provincia, tiene abierta la convocatoria para solicitar ayudas para el desarrollo de proyectos de revalorización de los recursos humanos y la conservación medioambiental.

Desde la entidad destacan el legado ganadero en la comarca, “con usos del pasado trashumante”, una práctica centrada en el aprovechamiento de los pastos en diferentes provincias en función de la época del año, actualmente con presencia residual y una gran influencia en el paisaje. La comarca cuenta con una cuarentena de vías pecuarias y rurales, entre cañadas -dos de ellas reales, la segoviana y la soriana-, cordeles, veredas y coladas.

Beneficios

Antonio Moreno, alcalde de Cabezarrubias del Puerto y miembro de la dirección del grupo, subraya los beneficios que en los últimos lustros ha traído la aplicación de los programas Leader Plus en general y de su medida 19 en particular, al estar centrada en el desarrollo local participativo.

Recuerda que son proyectos no productivos dirigidos a crear infraestructuras de desarrollo, servicios sociales y culturales, además de iniciativas empresariales innovadoras para el medio “que tengan amplio calado en la comarca”. En conjunto, destaca Moreno, las acciones están dirigidas a toda la sociedad de estos entornos, para que en su ámbito de actuación puedan sumar fuerzas e influir conjuntamente en la dinamización socioeconómica de la comarca.

Hay un presupuesto de 3.000 millones hasta 2020, y diferentes líneas para su ejecución, como la formación de los agentes económicos y sociales, la realización de inversiones en transformación y comercialización de productos agrícolas, el desarrollo de servicios básicos y el mantenimiento del patrimonio rural.

Por ello, Moreno incide en la necesidad de aprovechar unas ayudas potencialmente muy valiosas -ya que la iniciativa privada puede montar negocios con hasta el 40% a fondo perdido- pero ineficientes por estar aisladas de otros apoyos públicos.

“Fallamos en planificación”, inquiere este dirigente municipal porque “tenemos inversiones de la Diputación y de la Junta y no somos capaces de canalizar una iniciativa común lo suficientemente potente que saque del ostracismo a los núcleos de población pequeños”.

Destaca los principales valores del desarrollo sostenible de la comarca, centrados en la ganadería, la agricultura y el turismo rural, cuya transformación en aprovechamientos del sector servicios sufren unos “estrangulamientos y obstáculos” a los que las administraciones no son sensibles.

Apuesta por centrar los esfuerzos en “cuidar nuestras infraestructuras básicas para el turismo y la economía” como son las vías pecuarias y caminos, además del mantenimiento y mejora de otros canales de comunicación rural “básicos para atraer a visitantes”.
La ganadería ovina, con una cabaña de alrededor 200.000 cabezas, es la actividad económica más importante del Valle de Alcudia, además de la bovina, recuerda el alcalde cabezarrubeño, aunque es un sector “algo olvidado” y lastrado por enfermedades recurrentes como la plaga langosta o la tuberculosis en reses silvestres.

Este primer edil pide, además, medidas públicas para atajar los efectos de patologías vegetales como la seca en la dehesa. “Es un problema medioambiental que sufre la encina en un hábitat fundamental como es la dehesa y que las administraciones desoyen”, a pesar de que el aprovechamiento ganadero en este entorno “es un movimiento económico principal en la historia del valle”. Apunta que con su actividad contribuyen a la biodiversidad, pues los animales “limpian pastizales y hacen campo, es parte clave en este ecosistema”.

Marca turística

En la presentación de la Marca Turística de la Comarca del Valle de Alcudia y Sierra Madrona en Fitur, ‘El edén de La Mancha’, Toledano -que no respondió a las reiteradas llamadas de El Campo- aseguró que este marchamo es  “un producto turístico sostenible y con personalidad propia”.

El distintivo, respaldado por una variada plataforma de ofertas y destinos, cuenta con el apoyo de las instituciones locales, provinciales y regionales y supondrán una contribución para ”cumplir el reto que nos proponemos”.

Precisamente, la plataforma digital de la marca turística aúna toda la información sobre las bondades naturales de la comarca con los doce pueblos de la asociación, en torno al Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona y las zonas Red Natura 2000 como punta de lanza.

En concreto, este grupo de desarrollo rural destaca sus emblemáticas rutas, como la de Don Quijote, de la Minería, de la Trashumancia, de las Pinturas Rupestres y la de la Red Natura 2000, ésta con una atractiva red de miradores, entre los que destaca el del Puerto de Veredas.

Entre los itinerarios turísticos del Programa de Desarrollo Rrural, hay 53 puntos de Interés Natural, entre los que destacan los volcanes de la Huerta, de los Molinos, del Cabezo del Retamar, del Negrizal de la Viñuela o de los Castillejos de la Bienvenida (monumento Natural) o el del Alhorín.

También hay 46 puntos de Interés Cultural) como el yacimiento Arqueológico de la Bienvenida. SISAPO (bien de interés cultural (BIC)), o las pinturas rupestres de varios puntos del valle, también declaradas BIC, al igual que la fundición romana de Valderrepisa, las Minas de El Horcajo y la cervantina Venta de la Inés.