La materia cobra forma en la sala de estar

bioplastic tres

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Casas, prótesis, ropa, joyas, coches y hasta drones se pueden fabricar con las impresoras en tres dimensiones que permiten crear objetos físicos tridimensionales exactos y personalizados, además de elaborados in situ.

A. R.
Ciudad Real

Casas, prótesis, ropa, joyas, coches y hasta drones se pueden fabricar con las impresoras en tres dimensiones que permiten crear objetos físicos tridimensionales exactos y personalizados, además de elaborados in situ.
Las impresoras 3d convierten en material lo virtual, con una faceta industrial, que incluye campos que van desde el aeroespacial, automovilístico y arquitectónico a la salud o la industria textil, y otra faceta doméstica, en la que tiene una gran fuerza a nivel internacional el movimiento ‘RepRap’ que posibilita al ciudadano configurar con bajos costes su propia impresora de tres dimensiones.
Actualmente, el 40 por ciento de las impresoras 3d las crean a nivel mundial los propios usuarios, una ‘tercera revolución industrial’ que lleva la fabricación de objetos al hogar, posibilitada por los avances protagonizados por Charles Hull que inventó hace 30 años la primera impresora 3d, y el proyecto ‘RepRap’ de la británica Universidad de Bath que ideó una máquina autorreplicante capaz de imprimir sus propias piezas, así como la caducidad en 2009 de la patente de FDM (modelado por deposición fundida) -que transformó la iniciativa ‘RepRap’ en un movimiento mundial-, la aparición de la placa base Arduino de hardware libre y el desarrollo de las redes sociales y el trabajo colaborativo.

Hardware libre

La empresa ciudarrealeña ‘BioPlastic 3D’, conformada por un equipo de profesionales especializados en la fabricación digital, lleva a cabo, entre sus actividades, la difusión del hardware libre mediante cursos formativos sobre el montaje y utilización de estas impresoras 3d del movimiento RepRap.

Arquitectos, ingenieros y diseñadores forman parte del grupo de trabajo de esta empresa creada hace un año y que ofrece también servicios de impresión y modelado en tres dimensiones de cualquier objeto, además del mantenimiento de las impresoras 3d.
‘BioPlastic 3D’, que cuenta en su equipo con los arquitectos Ricardo Martín Tena y María José Chacartegui Ramírez, impartió el pasado año en el Centro de Formación del Profesorado de Castilla-La Mancha cursos sobre impresión en 3d, con una gran relevancia en materias como artes plásticas, tecnología, matemáticas o robótica. El pasado curso los centros educativos de la región contaban con 10 impresoras en 3d, mientras que el próximo año esta cifra ascenderá a 30.

Marciana flor de la vida
Por otra parte, ‘BioPlastic 3D’, que entregó 12 maquetas de la recientemente construida iglesia de San Juan Bautista en el acto inaugural del templo –una de ellas al obispo, Antonio Algora-, también presentó su proyecto ‘Martian flower of Life’ al concurso convocado por la Nasa sobre estructuras habitables imprimibles en Marte.
Entre los objetivos de ‘BioPlastic 3D’, se encuentra la creación en Ciudad Real de un Fab-Lab.
Existen en el conjunto del país actualmente 14 Fab-Labs oficiales, unos talleres donde el usuario tiene a su disposición todas las herramientas de fabricación digital, tanto las impresoras en 3d aditivas, que crean los objetos por adición de material, como las substractivas, que modelan el volumen substrayendo material.