La recuperación del lince empieza en las aulas

El proyecto LIFE+Iberlince ha realizado un taller con los alumnos del CEIP José María de la Fuente

Ramón Ruiz    
Ciudad Real

Desde el año 2014, el programa LIFE+Iberlince está llevando a cabo la suelta de animales en las zonas de Monte de Toledo y Sierra Morena, lugares que históricamente han sido uno de sus principales espacios habitacionales en la Península Ibérica. Pero para conseguir que esta reintroducción se convierta en realidad, no solo basta con soltar ejemplares, sino que también es necesario educar a los humanos para que valoren y respeten su presencia.  
Con este planteamiento, la empresa encargada del proyecto, Fomecan, está realizando charlas y talleres de concienciación con escolares para que conozcan las peculiaridades del lince y entiendan su importancia para mantener el equilibrio del ecosistema. Esto fue lo que pudieron aprender los alumnos del CEIP José María de la Fuente de Ciudad Real que recibieron ayer la visita de los técnicos de Fomecan, Cristina Rodríguez y Héctor Montalbán, para informales sobre las características de unos animales que, como explica el director técnico de Fomecan, Rodrigo Julián, “los escolares desconocen por completo porque hace demasiado tiempo que desaparecieron de esta zona”.
Durante la charla, han mostrado a los pequeños en qué consiste el proyecto de LIFE+Iberlince y cómo es está realizando el proceso de reintroducción. Los pequeños han podido ver el vídeo de las primeras crías de lince nacidas recientemente en los Montes de Toledo, como fruto de la suelta de animales. Además han realizado un pequeño taller para aprender a distinguir las huellas del lince de otros animales similares.
Rodrigro Julián ha destacado que este tipo de actividades son necesarias para que la gente cambie su visión del lince y entienda su valor para el equilibrio de nuestro ecosistema. “En los años 80 se le empezó a considerar una alimaña y el hombre mató a muchos ejemplares, creando un desequilibrio”, comenta el director técnico del proyecto, que considera imprescindible sensibilizar a la población para que aprenda a convivir con otros depredadores.
En este sentido, recuerda que este trabajo de “educación ambiental” no solo cuenta con estos talleres que han realizado ya en cinco colegios de la provincia, “existe otro trabajo de concienciación con agricultores y el sector cinegético que resulta más complicado, porque lo ven como un enemigo”. Un planteamiento que debe cambiarse “porque el lince, en nuestros montes, es necesario”.