Los celíacos exigen la equiparación de precios para productos sin gluten

Reclaman la recuperación de las ayudas alimenticias por parte de la Administración para asumir los sobrecostes de ciertos productos sin gluten

Noemí Velasco
Ciudad Real

La Asociación de Celíacos de Castilla-La Mancha celebra los avances cosechados en supermercados y tiendas de comestibles en general a la hora de introducir productos certificados que garanticen la ausencia de gluten, aunque recuerda en el Día Internacional del Celíaco celebrado el viernes pasado que todavía hay muchas tareas pendientes para garantizar el acceso igualitario a productos como los de repostería y para lograr la adaptación de los servicios que ofrecen bares y restaurantes.

Representante de alrededor de trescientas sesenta familias de toda la provincia, la delegada de la asociación castellano-manchega de celíacos en Ciudad Real, Verónica Sánchez, reconoce que “en los últimos años ha habido una evolución muy importante en la presencia de productos que no superan la existencia de gluten en veinte partes por un millón en los supermercados”, de manera que en poblaciones como Ciudad Real los celíacos no tienen que recurrir a la compra de ciertos alimentos en herbolarios.

El etiquetado de “sin gluten” ha proliferado entre los productos que llenan las estanterías de las grandes superficies, pero Verónica Sánchez previene sobre que “los celíacos tienen que tener un estricto control de los alimentos que comen para evitar daños en las vellosidades intestinales”, por lo que tienen que buscar siempre las certificaciones de la Federación de Asociaciones de Celiacos de España (FACE). Productos como mayonesas, salsas, chocolates, cacao, yogures, patatas fritas o tomate frito, que en principio no deberían tener gluten, contienen en muchas ocasiones trazas debido a que durante su elaboración o manipulación industrial están en contacto con alimentos que sí lo contienen. Además, la delegada provincial de la asociación recomienda “no fiarse de las etiquetas que no son de FACE, pues muchas empresas se han colgado en los últimos tiempos la medalla de sin gluten y luego no siguen estrictamente los protocolos”.

Sin embargo, la búsqueda de productos de repostería aptos para celíacos como bollos, galletas o pastas todavía hoy en día supone una complicada tarea para las familias, y además cuando los encuentran lo hacen a unos precios mucho más elevados. Verónica Sánchez lamenta que cuestiones tan simples como “comprar una tarta de cumpleaños para nuestros hijos sea casi misión imposible en Ciudad Real”, pues no existe ningún establecimiento especializado en la capital y prácticamente tampoco en la provincia, a excepción de un par de empresas en Alcázar de San Juan y La Solana. Tras destacar que “los niños celíacos también tienen derecho a comer su tarta y soplar las velas”, la delegada provincial se queja de que “todavía ningún empresario de la capital se haya aventurado a ofrecer este servicio”; al mismo tiempo que demanda la recuperación de las ayudas alimentarias para los intolerantes al gluten que desaparecieron de la mano de los recortes presupuestarios en las diferentes Administraciones.

El tratamiento médico para  los intolerantes al gluten es tener una correcta alimentación, y por ello la Asociación de Celiacos de Castilla-La Mancha reclama que “haya ventajas fiscales para el colectivo o beneficios económicos” que les ayuden a asumir el sobrecoste de precios en algunos alimentos con el fin de que sean asequibles a todas las familias. Así pues, Verónica Sánchez exige que la Administración regional recupere las ayudas y vales de alimentos que ya existieron antes de la legislatura ‘popular’, y que los Ayuntamientos, al igual que lo hace el de Argamasilla de Alba, muestren su compromiso en este sentido con el fin de conseguir una equiparación.

Sin prácticamente restaurantes especializados que ofrezcan cartas adaptadas para celíacos, Sánchez también insta a la “colaboración” a los propietarios hosteleros de toda la provincia, según añade, “para que podamos salir de casa a comer sin problemas y con total tranquilidad, sin la necesidad de tener un abanico de establecimientos a los que acudir mucho menor y sin tener que avisar previamente”. La representante de los celíacos destaca que “en la actualidad la ley obliga a los establecimientos a marcar los alérgenos en las cartas”, y por ello subraya que “deberían estar más dispuestos a ofrecernos un servicio”, ya que, según apostilla, “aunque hoy en día se ha avanzado, todavía no es generalizada la atención”.

Tras admitir el trabajo extra que deben de afrontar los establecimientos para ofrecer un servicio con todas las garantías, la delegada provincial de la asociación alude a que en esta línea “las redes sociales y las nuevas tecnologías han contribuido en los últimos tiempos en gran medida a visibilizar nuestra problemática y a que haya cada vez una mayor sensibilidad”, en consonancia con el aumento de diagnósticos quizá influido por el mayor conocimiento de esta afección. A pesar de que la celiaquía tiene un diagnóstico multipatológico, y en muchas ocasiones está asociada a otras enfermedades como la osteoporosis, la diabetes o la fibromialgia, la detección de casos ha aumentado a través de simples analíticas y biopsias gastrointestinales.