Los médicos de Atención Primaria reclaman el acceso a todas las pruebas complementarias y liderar los procesos crónicos

Representantes de los médicos de Atención Primaria se concentraron esta mañana en el Centro de Salud III de Ciudad Real, sito en la calle Severo Ochoa, para reivindicar mejoras en el “eje fundamental del sistema sanitario” y “puerta de entrada de los pacientes” al mismo. El presidente del Colegio de Médicos, José Molina, resaltó que los profesionales de Medicina deben liderar la gestión de los procesos de los enfermos crónicos y tener acceso al catálogo completo de pruebas complementarias, al tiempo que reclamó que se potencie la formación de Médico de Familia en los últimos años de pregrado para que cuando el médico salga al mercado laboral sepa que la atención primaria es una de las posibilidades en el Mir. A este respecto, señaló que este año sólo dos entre los 500 primeros escogieron Medicina de Familia, lo que es “un triste dato” que hace pensar “por qué no se elige la Atención Primaria con lo atractiva” que puede ser y la capacidad de empatía y relación con la gente que conlleva.

Con motivo de la conmemoración del Día Nacional de la Atención Primaria, se celebró la concentración con la participación de representantes de sindicatos y sociedades científicas como el Sindicato Médico de Castilla-La Mancha (Cems), la Sociedad de Pediatría de Madrid y Castilla-La Mancha (Spmycm), la Asociación de Pediatría de Atención Primaria de la región (APapCLM), la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria de Castilla-La Mancha (Semergen), la Sociedad Castellano-Manchega de Medicina Familiar y Comunitaria (Scamfyc) y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (Semg).

Entre varios facultativos, se leyó el Decálogo de Objetivos del Foro de Médicos de Atención Primaria, en el que se reclama la dotación adecuada de recursos humanos y el aumento de la capacidad de realización de pruebas diagnósticas, planteando que se debe incrementar el presupuesto de Atención Primaria un 16 por ciento en un año y un 20 por ciento en cuatro ejercicios.

Así mismo, se expone que la Atención Primaria debe liderar la gestión de los procesos del enfermo crónico dentro del sistema sanitario y social, incluyendo la coordinación con el nivel hospitalario, centros geriátricos y de discapacitados y asociaciones de pacientes.

También estiman que los médicos de familia y pediatras deben liderar la toma de decisiones relacionadas con la organización y gestión de los recursos sanitarios, y contar con acceso al catálogo completo de pruebas complementarias, con un incremento de la disponibilidad de pruebas como las de ecografía, radiología y endoscopias.

Otro de los objetivos tiene que ver con un ejercicio de la Medicina en Atención Primaria en un entorno profesional y laboral atractivo en el que se prime la estabilidad, la incentivación basada en criterios profesionales y el reconocimiento de la penosidad.

Además, las agendas deben adecuarse a una asistencia de calidad, con un tiempo mínimo de diez minutos por paciente, siempre teniendo en cuenta el contexto socio-demográfico y “eliminando toda actividad burocrática que no tenga justificación clínica”.

En cuanto a la gestión de la incapacidad temporal, señalan que debe tener un “diseño basado en criterios clínicos, evitando la multiplicación de informes que requiere la nueva regulación, y haciéndola extensiva a todos los niveles asistenciales”. También la receta electrónica debe extenderse a todos los niveles asistenciales en un formato ágil que “garantice la interoperabilidad, así como el acceso al historial médico integrado a nivel nacional”.

Respecto a la formación en Atención Primaria, se indica que debe empezar en la universidad con la creación de un área de competencias en Medicina de Familia y la definición de “competencias específicas de Pediatría de Atención Primaria en la formación de pregrado, adecuando los criterios de acceso a la docencia universitaria a la realidad de la Atención Primaria”.

El decálogo de objetivos se cierra con la reclamación de que se facilite el acceso de los profesionales de Atención Primaria a actividades formativas y promover la investigación en virtud de las características propias de este nivel asistencial.