Los sindicatos acogen con una cautelosa satisfacción la rezonificación educativa

La CEAPA, “contenta”, mientras que la CONCAPA cree que es “un retroceso”

Francisco J. Otero
Ciudad Real

El martes, el consejero de Educación, Ángel Felpeto, anunciaba la aprobación por parte del Gobierno regional de un decreto para regular el procedimiento de admisión de los nuevos alumnos. La principal novedad es que se regresa a la “zonificación”, es decir, que se da prioridad al lugar de residencia o trabajo a la hora de elegir centro. El objetivo subyacente, acabar con las desigualdades e incoherencias que había causado la “zona única” aprobada por el anterior Ejecutivo, que apostaba por la libre elección de centro, con lo que algunos, especialmente los colegios concertados, llenaban sus aulas hasta lo que les permitía la ratio, mientras había que cerrar líneas en colegios públicos e incluso algunos centros, por falta de alumnos.
El decreto no ha sido publicado aún en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM), aunque lo será en breve, porque la inscripción de los nuevos alumnos comienza en febrero. Eso lleva tanto a los sindicatos comos a las asociaciones de padres a expresarse con cautela, porque si en algo coinciden es que en los detalles se encuentra la clave de este proceso. Las delegaciones provinciales serán las encargadas de establecer, en diálogo con los implicados, las zonas de influencia de los colegios. Además, otra batalla importante estriba en determinar  el número de plazas que estos puedan ofertar y cómo se realizará ese cálculo.
En principio, esta rezonficación afecta a los municipios de más de 25.000 habitantes. En Ciudad Real, serían, pues, las localidades de Valdepeñas, Alcázar de San Juan, Tomelloso y Puertollano, además de la capital.
De cualquier manera, los sindicatos acogen el anuncio de Felpeto con satisfacción. “Era un clamor en el sector”, dice Adolfo Muñoz, de FETE -UGT. “Hemos estado siempre en contra de la zonificación única”, comenta José Antonio Ranz, el responsable regional de CSIF. “Es pronto para opinar, porque hasta que no se publique, pueden cambiar las cosas, pero, aunque hay siempre pros y contras, nosotros defendemos, por supuesto, lo público”, asegura Mónica Sánchez de la Nieta, de ANPE. Matilde Castillla, representante regional del Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de la Enseñanza (STE), se muestra “contenta, porque hemos estado en contra de la zona única desde su implantación”.
Las asociaciones de padres, como era de esperar, están divididas, aunque no parece que, por el momento, suenen tambores de guerra por ningún lado. Maribel Sánchez, de la Confederación Española de Padres de Alumnos (CEAPA), se une al coro de los que aplauden la medida de la Junta de Comunidades. “Nos parece estupendo, porque con la situación actual había muchas diferencias entre colegios. Por supuesto, seguirá habiendo problemas, pero menos que ahora, cuando aunque tengas un colegio a la puerta de tu casa, te puedes quedar sin plaza y tener que desplazarte a otro más lejano”.
Al presidente de la Confederación de la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia (CONCAPA), Pedro Caballero, el decreto no le parece “muy mal, aunque no nos gusta que perdemos la zonificación única. Eso es un retroceso, porque garantizaba el derecho de los padres a decidir dónde educar a sus hijos. De cualquier manera, estamos a la espera de ver cuáles son los baremos y cómo se aplican. Ya hemos solicitado una reunión con el consejero, no solo para el tema de la zonificación, sino por los conciertos”.
En líneas generales, pues, los sindicatos y padres de la enseñanza pública están cautelosamente satisfechos, mientras que la CONCAPA y los centros concertados esperan que la nueva situación no les afecte en exceso, pero están vigilantes.
Entre los primeros, hay la impresión de que “la zonificación única aumentaba la desigualdad”, como explica José Antonio Ranz, “generando problemas en algunas zonas, como Ciudad Real y Talavera, que es de donde más quejas teníamos”. “Se trata de una cuestión de racionalidad”, apunta Adolfo Muñoz, “para evitar problemas y complicaciones, como, por ejemplo, de tráfico… Era un disparate”.
En lo que también coinciden sindicatos y asociaciones de padres es en que les hubiese gustado que se hubiese contado más con ellos para diseñar el nuevo marco en el que se distribuirán los alumnos en Castilla-La Mancha.

Cuatro zonas en la capital

Nada es oficial por el momento, pero ya hay bocetos que se parecerán mucho a lo que finalmente será el mapa de las zonas escolares, que ha sido llevado a varios Consejos Municipales. El caso de la capital puede servir como ejemplo para ver por dónde irán los tiros con este decreto. La idea en Ciudad Real es que haya cuatro zonas en lo que se refiere a Educación Primaria e Infantil y dos en  Secundaria. La división se establece de tal modo que en todas las zonas haya colegios concertados y públicos. Además, en cada una de ellas hay, al menos, un centro bilingüe. “En el proyecto que hemos visto, pero en el que no hemos participado”, explica Matilde Castilla de STE, “no aparece el colegio Juan Alcaide, aunque se dijo que su cierre iba a ser temporal”.