Semillas de cultura en Manzanares: Paco Boni y el Club Jace

Noemí Velasco Manzanares
Isabel Quintanilla, José Antonio Romero, Eugenio Romero y Ana Romero recuerdan la trayectoria de Paco Boni y el Club Jace / N. V.

Isabel Quintanilla, José Antonio Romero, Eugenio Romero y Ana Romero recuerdan la trayectoria de Paco Boni y el Club Jace / N. V.

Grupos de teatro, exposiciones de pintura, concursos de literatura, agrupaciones folclóricas, conferencias sobre temas políticos y de actualidad, maratones de fotografía. La actividad cultural y social de Manzanares destaca hoy en día por una intensidad incansable. En la búsqueda del motivo instigador de las ansias de conocimiento viene de forma inmediata a la memoria esa generación que demostró sus ansias de libertad desde el Club Jace y ese “gran comunicador”, “humano” y “cercano”, que estuvo detrás de la mayor parte de su actividad en los años 70 y 80: Paco Boni

Hijo inquieto de la posguerra, Francisco Romero Alises nació en 1943 en la histórica calle de San Isidro, y estudió en el Colegio San José de las Concepcionistas y en Don Cristóbal; aunque sació su sed de conocimiento de forma autodidacta, en la cama, entre periódicos y noticiarios radiofónicos, cuando sufrió esa “terrible meningitis” que afectó a su columna vertebral y le postró durante los últimos años de la infancia.

En estos momentos surge la esencia del Paco Boni que llegó a ser y que ha trascendido: el comunicador, el amante de la cultura y el vecino fiel a toda actividad social que tuviera lugar en su pueblo. Es entonces, por muy paradójico que sea, cuando Paco Boni vislumbra el camino de esa generación que pivotó en torno al desaparecido Club Jace, y que tuvo mucho que ver con la intensa actividad cultural que tiene en la actualidad Manzanares.

Isabel Quintanilla, José Antonio Romero, Eugenio Romero y Ana Romero acuden a la cita delante de una mesa camilla con el corazón en la mano para abusar del recuerdo. Documentos sobre la vida de Paco Boni, los libros que elaboró sobre el Club Jace y los cientos de vinilos que atesoró, rescatan su imagen de la memoria.

Isabel Quintanilla afirma que para Paco Boni “un pueblo tenía que ser culto, porque es la base de la paz y de la concordia”, y aunque dejó los estudios en Bachillerato, toda su vida siguió este mantra. A los diez u once años tocaba la guitarra, guiado por su padre, y pronto escribió pequeñas obras de teatro de guiñol, con personajes fabricados a mano que sacaban al patio de su casa a los jóvenes del vecindario. Luego vino la lectura, la fotografía y sus retratos.

El Club Jace, la música y la fotografía

Ambiente juvenil en el Club Jace, con la escultura de Antonio López de los Mozos de 1976 / Fotografía recogida en 'Quien se esfuerza vive 2'

Ambiente juvenil en el Club Jace, con la escultura de Antonio López de los Mozos de 1976 / Fotografía recogida en 'Quien se esfuerza vive 2'

‘Quien se esfuerza vive’ es el título de los libros de Paco Boni, uno publicado a título póstumo tras 2012, y aunque no hay certeza de que él mismo inventara la frase, que estaba escrita en una de las paredes del Club Jace, junto a una escultura de Antonio López de los Mozos, lo cierto es que lo llevó a la práctica.

Isabel Quintanilla recuerda en la semblanza que le dedicó al reconocer su labor como “sembrador” que Paco Boni empezó a acudir a la hora del café al popular bar Lucas, “desde cuyo privilegiado ventanal fue testigo del transcurrir de la vida de Manzanares” y participó “en algún que otro corrillo tertuliano”. Quizás fue allí donde tomó el gusto por dialogar, exponer puntos de vista, que quedaría patente en el club Jace, donde llegó a representar el “alma”.

Impulsado a raíz de la apertura de la Iglesia tras el Concilio Vaticano II, Eugenio Romero cuenta que en el Club Jace “confluía gente joven, de catorce a veintitantos años, de todos los estratos y con muchas inquietudes”. Eran los últimos años del Franquismo y la sociedad era cada vez más abierta. Para los cuatro ‘amigos de Paco Boni’ hablar del Club Jace es escuchar la música de los Rolling Stones y los Beatles, leer la edición en papel de Diario 16, El País y Lanza, animar los partidos de fútbol de la tele, bailar, ligar y oler a “bocatas de boquerones en vinagre”.

José Antonio Romero destaca que entonces sólo existía Lazarillo y el Club Jace, que llegó a acoger las clases del Bachillerato nocturno y donde Baco Boni trajo conferencias sobre sexualidad y ecologismo, toda una conmoción para la época. En la Transición hasta hubo un debate de los candidatos a las elecciones municipales: “eso también lo inventamos”.

“Una época irrepetible”

Mientras que sonaba en la radio ‘Cenicienta’ de Fórmula V y algún todadiscos desafiaba a la España del Franquismo con ‘Give peace a chance’ de John Lennon, la dictadura declara la ley marcial y arresta a más de 300 estudiantes, y el comandante Neil Armstrong pisa la superficie de La Luna. Es el año 1969, cuando nace el Club Jace en Manzanares para ser “testigo y parte activa” de la “revolución cultural” que sufrió la sociedad española en los años de transición a la Democracia, “una época irrepetible”.

Con “la resaca del francés mayo del 68”, Paco Boni cuenta en ‘Quien se esfuerza vive’ que corría el invierno de 1969 cuando una tarde llegó Pepe Sánchez de la Blanca al lugar donde unos cuantos amigos jugaban a las cartas y comentó que los “curas” iban a abrir un local para la juventud. Desde la calle Mayorazgo, que en la actualidad sitúa los salones parroquiales, el Club Jace cambió la vida de toda una generación.

Barra de bar, juegos, dominó, parchís, y después teatro, música, natación, cabalgatas de Reyes, conciertos y Semanas de la Juventud. El Club Jace respondió a las demandas culturales, sociales y de ocio de la juventud de Manzanares con cine club, bingos musicales, pasarelas, concursos de canción testimonio y hasta mesas redondas sobre las relaciones chico-chica que rompieron los tabúes de la época.

Música, poesía y fotografía

Imagen de Francisco Romero Alises, conocido como Paco Boni / Archivo

Imagen de Francisco Romero Alises, conocido como Paco Boni / Archivo

La afición por las diferentes disciplinas artísticas configuró la imagen de Paco Boni, que recuerda a la canción protesta de la Nueva Trova cubana, de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, a Víctor Lidio Jara, y a ‘Las palmeras’, una canción que siempre tocaba entre tangos y boleros. Paco Boni también alabó al “poeta enamorado” de Latinoamérica, José Ángel Buesa, y a la fotografía, como demuestra la gran afición que generó en Manzanares y las innumerables imágenes que dejó sobre ‘su gente’.

Mientras que busca algunas de las imágenes tomadas por su marido, llamado Paco Boni por su afición infantil a las historietas del dibujante Enric de Manuel González sobre ‘El caco Bonifacio’, Ana Romero cuenta que aprendió a utilizar el objetivo a través de un curso por correspondencia de la AFA y pronto le cogió el truco. Retratos de sus hermanos, sus familiares, sus vecinos, chicas y chicos de la calle, predominan en su fotografía, en blanco y negro, revelada por él mismo, “cercana”, “improvisada” y fresca.

El compromiso con la política

Y así llegó a la política. José Antonio Romero cuenta que fue a partir del debate político organizado en el Club Jace cuando Paco Boni y Miguel Ángel Pozas hicieron las “migas” necesarias para ir juntos en una misma candidatura, y que después, uno como concejal de Cultura y otro como alcalde por el PSOE, sentaron las bases de instituciones tan importantes hoy en la vida de Manzanares como la Universidad Popular, donde obtienen formación alrededor de 1.600 personas. Isabel Quintanilla comenta que la política fue para Paco Boni “un compromiso personal muy importante”, que vivió “con entusiasmo y pasión” entre 1987 y 1995.

Así puso en marcha la Semana del Cine Español y la emisora municipal, con personas que participaron en el taller de comunicación que promovió Martín Cantarero en la legislatura anterior. Con Francisco Romero Alises también apareció el Consejo de la Juventud, empezó el Encuentro de Corales y la calle Toledo volvió a tener Gran Teatro y fue testigo de la movilización de todo el tejido asociativo para representar la zarzuela ‘La rosa del azafrán’ en la inauguración. Quintanilla resalta el papel de Paco Boni como “catalizador de las asociaciones del pueblo”, que llegó a ser uno de los principales impulsores del movimiento asociativo en los barrios en los años 80, y que supo estar rodeado de gente con ideas.

Un hombre que dejó “huella en el corazón de mucha gente”

Paco Boni en una de las actividades del Club Jace en 1982 / Fotografía recogida en el libro 'Quien se esfuerza vive 2'

Paco Boni en una de las actividades del Club Jace en 1982 / Fotografía recogida en el libro 'Quien se esfuerza vive 2'

Las huellas de Paco Boni pasan también por las oficinas del Servicio Especial de Empleo, donde trabajó y atendió “siempre con una sonrisa”, por el entorno del Parque del Polígono donde tiene dedicada una calle y también en la calle Empedrada y sus escaparates. Eugenio Romero confiesa cómo Paco Boni llegó a “revolucionar a todo el pueblo” en los días antes a la presentación de su primer libro editado por la Diputación, ya que para generar expectación colocó fotografías antiguas del Club Jace en los comercios de la calle Empedrada que fueron “un bombazo”.

Así fue Paco Boni, subido a su biscuter color azul, un coche de cartón pluma, “sin marcha atrás”, que garantizaba su contacto con los vecinos; un hombre trabajador y con una “memoria prodigiosa”, para el que “sus dos hijos y su mujer fueron un orgullo”; y que “se sintió en vida totalmente reconocido y querido en su pueblo, porque dejó huella en el corazón de mucha gente”.

Constituida para publicar el segundo libro de su inspirador hace tres años, la Asociación Cultural Amigos de Paco Boni ha conseguido mantener su “espíritu”, que adquiere todos los años su máxima expresión con una exposición de fotografía en la que participan decenas de autores locales. “El nombre de Paco Boni todavía tiene mucho poder de convocatoria”, reconoce José Antonio Romero, que comparte con sus compañeros que “sería justo” que llegara a ser “hijo predilecto”.

Entre risas al recordar los “tocadiscos de maleta” y el suceso con un megáfono en El Corte Inglés de Madrid, Isabel Quintanilla, José Antonio Romero, Eugenio Romero y Ana Romero concluyen que la mayor satisfacción de Paco Boni sería contemplar la ajetreada actividad cultural que perpetúan los vecinos de Manzanares.