Ortiz y Guerra enarbolan la bandera de la igualdad en la Escuela de Ciudadanos

Noemí Velasco Manzanares
Paula Ortiz y María Guerra en el décimo curso de la Escuela de Ciudadanos / N. V.

Paula Ortiz y María Guerra en el décimo curso de la Escuela de Ciudadanos / N. V.

La directora de cine Paula Ortiz y la periodista María Guerra hablaron sobre las profundas brechas de género que existen en el mundo del cine entre vivencias personales sobre los obstáculos que han sufrido a lo largo de sus vidas por ser mujeres. La directora de ‘La novia’ denunció los “techos de cristal” que todavía alejan a las mujeres de los puestos de dirección en la producción audiovisual y la “desconfianza cultural” que existe a la hora de dirigir grandes producciones

El cine convirtió en global hace unos meses la denuncia del acoso laboral por razón de género a través del Me Too y hoy la lucha por la igualdad ha traspasado fronteras. Desde Hollywood a Madrid, millones de personas participaron hace tan solo nueve días en movilizaciones feministas. La Escuela de Ciudadanos de Manzanares puso este viernes la relación de la mujer y el cine en escena, con la cineasta Paula Ortiz y la periodista María Guerra como protagonistas.

Antes de iniciar el debate distendido en la Casa de Cultura, el periodista Román Orozco destacó el compromiso de estas mujeres por romper los “techos de cristal” en sus respectivas profesiones. Paula Ortiz y María Guerra forman parte de ese movimiento de mujeres que han dicho “basta” a la desigualdad laboral, social, familiar, en todos los ámbitos de la vida, dos mujeres dispuestas a salir a la calle y a no callarse.

El cine contado por mujeres

¿Os imagináis que, en los 100 años de cine, todas las historias las hubieran escrito hombres? María Guerra y Paula Ortiz subrayaron la necesidad de que la mitad de la población esté visibilizada en el cine, al igual que en otras tantas áreas. “No hemos contado la mitad del mundo que nos pertenece, porque el cine cuenta historias, nuestras experiencias, nuestros sueños, y la mitad de esa sensibilidad y de ese lado femenino todavía está por contar en su gran mayoría”, señaló la directora de ‘La novia’.

Profesora de universidad en los últimos diez años, Ortiz destacó que en sus clases “más del 50 por ciento son alumnas”, pero, sin embargo, no llegan a los puestos de dirección, no hay apenas directoras, guionistas, montadoras, productoras, directoras de fotografía o distribuidoras. La razón está clara para Paula Ortiz: “el mercado y la industria es muy salvaje, cruel y ‘sobreexigente’ con las mujeres”. De hecho, reconoció en Manzanares que mientras que “a un hombre le valoran en función de lo que puede hacer”, las mujeres están obligadas a ir “sobrepreparadas” para justificar continuamente sus logros en base al currículum.

Barreras culturales

La “masculinización” del cine es un hecho y María Guerra apuntó que “sólo el 2% de las jefaturas de equipo en el cine lo ocupan mujeres”. Además, en palabras de Paula Ortiz, “la desconfianza cultural a confiar a las mujeres grandes presupuestos, a que naveguen grandes barcos”, es otro de los problemas añadidos. El resultado es que, mientras que las mujeres han crecido mucho en el ámbito en el documental, y no tanto en la ficción, están ausentes en la dirección de grandes producciones. La también guionista aprovechó para señalar que hace poco Isabel Coixet, “que ha rodado en todo el mundo y no tiene nada que demostrar”, todavía era cuestionada al manejar un gran presupuesto para una película.

Cien años después de que las obreras inglesas reivindicaran el fin de la brecha salarial, Paula Ortiz consideró “incomprensible” que todavía hoy en día por el mismo trabajo las mujeres cobren menos; y animó a las futuras cineastas a que persistan en sus batallas, porque “si una historia es buena, tarde o temprano, y a pesar de las dificultades añadidas por ser mujer, al final saldrá”, más hoy en día con las facilidades de la era digital, que han hecho el cine más accesible.

Debates feministas tras el 8-M

Las dos contertulias también reflexionaron sobre el peligro que tiene la etiqueta “cine de mujeres”. “Las mujeres no sólo hablamos de mujeres, no sólo recurrimos al intimismo, al drama o a lo maternal, yo puedo hacer algo más que una película intimista y poética”, expresó Ortiz, que considera que “las sensibilidades masculina y femenina pertenecen a todos”. María Guerra añadió que precisamente la única directora que ha ganado un Oscar fue Katheryn Bigelow con ‘En tierra hostil’ (2010), “una película de guerra, centrada en hombres, hecha por una mujer”.

Así, inquietudes y los quebraderos de cabeza de estas mujeres de diferentes generaciones que participaron de las movilizaciones del 8-M también salieron a la palestra. La directora del programa La Script de Cadena Ser celebró el “momento de apertura” que vive la sociedad y el empoderamiento de ciertos grupos que quizás estaban adormecidos, primero las mujeres y este sábado los pensionistas. La periodista destacó la importancia de tejer redes de mujeres y mostró su preocupación ante la posible “involución” que existe en ciertos ámbitos como la maternidad a través de la lactancia, el apego y la recuperación de los instintos biológicos. “La emancipación es la base del feminismo”, expresó sin pelos en la lengua la periodista al advertir los riesgos de imponer esos modelos de maternidad, cuando en el mundo actual ganar dinero es la clave de la independencia.

El cine por dentro

Pero no todo fue hablar de la brecha de género y los entresijos de la producción cinematográfica estuvieron muy presentes en una entretenida charla que abrió con la proyección del tráiler del primer largometraje de Paula Ortiz, ‘De tu ventana en la mía’. Lo escribió mientras que teorizaba sobre cómo escribir un guion para su tesis doctoral y en él rescata las historias personales de muchas “maestras de Zaragoza” encarnadas en la piel de tres mujeres de diferentes edades. Fue una forma de “recuperar la memoria de las condenadas al silencio, en las cocinas, sin poder elegir”.

Después de recibir doce nominaciones a los Premios Goya, Paula Ortiz también habló de ‘La novia’, la película inspirada en ‘Bodas de sangre’ de Federico García Lorca, que marcó hace unos años su trayectoria y que le ha abierto infinitas puertas. Indulgente con la Academia de Cine, que a pesar de las buenas críticas que cosechó la película sólo la concedió dos de los premios, Paula Ortiz, en cambio, reconoció su enfado por las opiniones negativas que suscitó que una “chica joven”, “una niña”, se hubiera atrevido a leer a Lorca. La directora de cine lamentó que las mujeres pasen de ser “niñas a señoras mayores” y que la sociedad no les conceda esa etapa de “plenitud” y “madurez” con la que sí gozan los hombres a partir de los 30. Así pues, Ortiz lamentó la banalización con la que algunos trataron su película y la penalización que sufrió por tratar un clásico, y reflexionó que si el director hubiese sido un autor extranjero eso no hubiera ocurrido.

Entre referencias a los obstáculos añadidos que conlleva hacer una película y al “agotamiento” con el que llegan los directores al rodaje después de “luchar en los despachos”, Paula Ortiz también adelantó que ya tiene el guion de su nueva película, inspirada en el cuento popular ‘Barba Azul’, que ha corregido Guillermo Arriaga y que aborda los procesos de dominación entre hombres y mujeres. Al fin y al cabo, Paula Ortiz y María Guerra consideraron que la igualdad exige del compromiso de hombres y mujeres, que caminen de la mano y que “reaprendan juntos”.