Pedro Condés interpreta la pintura Vanitas con colores llamativos

Noemí Velasco Manzanares
El pintor Pedro Condés posa con los 'Bodegones Vanitas' en el Gran Teatro / N. V.

El pintor Pedro Condés posa con los 'Bodegones Vanitas' en el Gran Teatro / N. V.

El pintor manzanareño Pedro Condés rompe con la sobriedad de los bodegones barrocos del movimiento Vanitas en una exposición llena de color donde la muerte siempre está presente

La muerte aparece integrada en bodegones que evocan la pintura barroca en una exposición que rompe con lo lúgubre y absorbe el color. El pintor manzanareño Pedro Condés expone en el Gran Teatro ‘Bodegones Vanitas’, una colección de veintiocho obras de medio formato que reinterpreta el movimiento conocido como Vanitas en el siglo XVII.

Aficionado al paisaje, aunque no rechaza explorar otras líneas pictóricas, Pedro Condés presenta una colección de cuadros con características muy marcadas: la presencia de materia muerta con tintes realistas, la introducción de la calavera como símbolo de la “ruptura con el pasado” y fondos oscuros.

Lejos de vivir un momento trágico, Pedro Condés explica su interés permanente por las obras de autores barrocos como Antonio de Pereda o Andrés Deleito, que siempre introducían en sus bodegones una calavera, como referencia a la inutilidad de los placeres mundanos frente a la certeza de la muerte.

El recuerdo de la pintura mexicana

La naturaleza muerta y la calavera aparecen de forma reiterada en la exposición de Pedro Condés / N. V.

La naturaleza muerta y la calavera aparecen de forma reiterada en la exposición de Pedro Condés / N. V.

La presencia de naturaleza muerta, fondos oscuros y calaveras va en la línea de los autores barrocos del movimiento Vanitas, al igual que el pintor español Francisco Meléndez de Rivera Díaz, aunque nada tiene que ver con ellos el color, que hace que las obras se acerquen a la pintura tradicional mexicana.

Dedicado durante un año a la exposición, Pedro Condés explica su pasión por el color, rojos, azules, amarillos muy llamativos, con una paleta que elabora el mismo con tierras, óleos y pintura acrílica. Y esos colores, junto a la banalización de la muerte, muestran su atracción por la pintura de México, país que visitó en los años 60 y que le dejó fascinado.

La exposición estará dispuesta en el Gran Teatro hasta el 7 de enero y Pedro Condés adelanta que en la actualidad prepara las ilustraciones de un libro de poesía de Laura Gómez. En la inauguración estuvo la concejala de Cultura, Silvia Cebrián.