Teodoro Sánchez-Migallón, nuevo presidente del Colegio Oficial de Arquitectos de Ciudad Real

N. V.
Ciudad Real

El manzanareño Teodoro Sánchez-Migallón es el nuevo presidente del Colegio Oficial de Arquitectos de Ciudad Real. Los arquitectos colegiados de la provincia cerraron este miércoles el periodo electoral para elegir a la nueva dirección de la organización, que llega “con ganas de impulsar un cambio, de mejorar las condiciones de trabajo del colectivo y de trabajar en las nuevas demandas sociales”. Colegiado desde 1991, Teodoro Sánchez-Migallón ha ejercido como profesional liberal desde hace veinticinco años y nunca ha ocupado un cargo en la organización, a excepción de su participación durante cuatro años en una comisión de trabajo en los años noventa en Toledo.

Con elecciones abiertas, la candidatura presentada por Teodoro Sánchez-Migallón a la presidencia del colegio fue la ganadora por un total de 78 votos a favor, y los ocho miembros de su equipo también resultaron vencedores con mínimas fluctuaciones del número de papeletas. La candidatura del hermano del presidente saliente, Alberto Pérez Parada, recibió por su parte 55 votos. En total participaron 135 colegiados a lo largo del periodo electoral, que comenzó el pasado 12 de abril, una participación más alta que en ocasiones anteriores; lo que llevó al presidente saliente del colegio, Federico Pérez Parada, que llevaba ocho años en el cargo y que no tenía opción a revalidar, a dar la enhorabuena a todos los miembros del Colegio de Arquitectos por implicarse en el proceso”, a la vez que felicitó al ganador.

Nichos de trabajo
Dispuesto a ser “generoso” con esta gran responsabilidad que asume, Teodoro Sánchez-Migallón mostró su compromiso para “proteger a los arquitectos del intrusismo profesional”, en un momento en el que la baja demanda está descompensada con la amplia oferta de profesionales. El presidente electo, que cogerá el cargo con su equipo el próximo 19 de mayo, destacó que “el colegio tiene que defender nuestros nichos de trabajo y buscar otros nuevos en sectores como el diseño”. “Dignificar la profesión” y “reducir la mala praxis” son algunos de los nuevos objetivos que

Sánchez-Migallón se marca para defender a los profesionales de este sector que también ha sufrido la crisis.
Con la mirada puesta en los más jóvenes, el manzanareño además hizo hincapié en su apuesta por “aumentar la visibilidad del Colegio de Arquitectos en los medios y ser más accesibles”, pues bajo su punto de vista, “el tiempo en el que los arquitectos se encerraban en sus estudios ha acabado y ahora debemos de trabajar en común para atender a las nuevas demandas de la sociedad, que reclama eficacia y eficiencia energética”. Así pues, Teodoro Sánchez-Migallón pretende que el colectivo no sea una “carga”, sino “una herramienta útil”, que promueva la formación y la interactuación entre profesionales, y que al mismo tiempo los represente ante otras entidades.