Puertollano

El 'Realismo espontáneo' de Zhyliska tiñe de color la Casa de Cultura

 
   imprimir  enviar a un amigo   disminuir tamaño de letra aumentar tamaño de letra  
14/03/2011 - 21:18

Noemí Velasco
Puertollano

Una arquitectura en movimiento en la que se funden columnas y muros vivientes llegó el pasado lunes a Puertollano de la mano de Natalia Zhyliska en una exposición pictórica organizada por la Casa de Cultura y que dura hasta el día 18 de marzo. La pintora y arquitecta ucraniana tras ocho años de residencia en España experimenta con un Realismo Espontáneo prácticamente sin desarrollar en España.


Diecinueve obras, la mayoría acuarelas, además de dos retratos en acrílico y dos paisajes en una pintura mixta que mezcla el óleo con el acrílico y el collage, ofrecen una panorámica de La Mancha a través de imágenes dinámicas llenas de color. Cuadros en los que aparece la catedral de Ciudad Real, la Tabla de la Yedra, Peralvillo y Corral de Calatrava son los elegidos para la ocasión.


Las calles y plazas de Puertollano son las grandes ausentes en la muestra ya que Natalia presentará su visión de la ciudad minera en el Concurso Nacional organizado este año en la localidad. Su lugar lo ocupan dos retratos de colores planos, entre ellos uno de la autora, que con un par de manchas de dos o tres colores, además de luces y sombras, recuerdan a Andy Warholl.

Realismo Espontáneo
Paisajes estilo Tao dentro de un estilo cercano al minimalismo chino aparecen colgados al lado de paisajes urbanos de España y de una serie de cuadros cercanos a los “cuentos rusos” y que representan la arquitectura de los países de la Europa del Este, entre ellos Rusia, Ucrania y su país natal, Kadajstán.
La arquitectura predomina en una obra desarrollada plenamente en España, lugar en el que la añoranza de la Ucrania en la que vivió su adolescencia y educación universitaria, ha permitido el desarrollo de sus dotes artísticas. Natalia Zhyliska explica como en su obra da movimiento a “unos cuerpos estáticos que adquieren vida y que hablan y caminan junto a las personas”.


Con un estilo, “el realismo espontáneo”, que surge de la traducción del movimiento artístico en Ucrania y Rusia, y en el que no conoce a autores españoles que pueden utilizar otra denominación, la artista reconoce que el realismo la aburre. Lo suyo es expresar color, forma, mancha y dar importancia a los pigmentos, siempre fuertes y alegres, además de a la composición.


Su pincel parte de una paleta con tres colores (azul, magenta y amarillo) para crear una zona de “fantasía, en la que hay que imaginar”, pero que se identifica sin dificultad con el paisaje, la iglesia o la persona retratada. Las representaciones, casi nunca monocromáticas, son siempre diferentes, pues Natalia Zhyliska refleja lo que siente y expresa en cada momento.


Un pintor ruso llamado Leantulov, que desarrolló su obra entorno a los años 20, es lo más parecido que la autora ha encontrado a su obra. Así,  revela como de forma curiosa el mismo estilo ha nacido en ella, pues los dos parten “de una paleta de color igual y los retratos son muy parecidos”.

Su tercera casa
Hija de un guía del Louvre de San Petersburgo, la Galería Hermitage, la autora confiesa haber nacido entre pintores clásicos. Rubens es su preferido, sin olvidar a Rafael y Michel Angelo. Con cuatro años empezó a experimentar agarrada a sus rotuladores sin destacar y en sus estudios de arquitectura tuvo que hacer frente a doce horas semanales de pintura obligatoria.


La que confiesa ser ya su “tercera casa”, una Mancha de “lejanía, montes al fondo y un color de primavera y verano precioso” es el lugar donde surgió hace ocho años esta obra de pinceles y acuarelas resultado de la necesidad de expresar, en un momento en la que la autora comenta que “estaba sola y aburrida”. Ahora su trayectoria empieza a ser conocida y La Mancha ya no la aburre y puede decir: “yo viví en la Mancha y es mi casa”.
Su relación con las tierras manchegas se hizo fuerte cuando ilustró una edición de Don Quijote de la Mancha en 2004. La autora explica lo bien que se lo pasó y lo mucho que le gustó la realización de los treinta dibujos dentro de un trabajo de ilustradora en el que cada día le salen ofertas, la última, un libro religioso de la Congregación de las Dominicas.

  imprimir imprimir  mostrar en pdf mostrar en pdf  enviar a un amigo enviar a un amigo
favoritos  facebook  twitter  del.icio.us  digg it!  meneame
Free counter and web stats