Mercedes Camacho
Ciudad Real
Debido a su desesperación y a la impotencia de no sentirse escuchados, la Asociación de Madres y Padres del colegio público Alcalde José Cruz Prado de Ciudad Real iniciaron ayer una serie de movilizaciones -coincidiendo con los horarios de entrada y salida de los niños- para reivindicar que se concluyan las obras del colegio, iniciado por el anterior Ejecutivo regional, y sus hijos puedan dejar de jugar entre escombros y cemento “y con accidentes diarios”.
Así lo explicaron los representantes de los padres en un comunicado que hicieron público ayer para reivindicar las condiciones en las que los 320 niños de este colegio pasan su tiempo de recreo, “ya que sólo tienen un pequeño espacio para el recreo con un suelo erosionado, baches, cemento rugoso y deteriorado que ocasiona frecuentes caídas y lesiones de los niños, al margen de que si llueve ni tienen recreo ni pueden hacer educación física”.
Las obras de este colegio se iniciaron en 2008 con el objetivo de mejorar su seguridad y de dotarlo con infraestructuras como un gimnasio y un comedor, y se decidió hacerla en tres fases para evitar tener que cerrarlo y desplazar a los niños a otros centros. La primera y segunda fase se realizaron sin problemas y se concluyeron en septiembre de 2010.
Pero desde hace más de un año, los padres no saben nada, “sólo hay un espacio separado por una valla de obra, parecido a una escombrera, en espera de que se inicie la tercera fase”, y aunque han solicitado reuniones con Educación y han mandado escritos, no reciben contestación “además de que la conclusión del mismo no se ha incluido en los presupuestos regionales para este año”.
Finalmente aseguraron estar “enojados” porque “nuestros hijos están siendo discriminados y no creemos que estén siendo educados en igualdad”, por lo que seguirán manifestándose hasta que les escuchen.
















