J. Yébenes / ciudad Real
Las pocas lluvias registras en la provincia de Ciudad Real en la pasada primavera se han sumado al recorte de superficie y de producción de las principales cosechas de cereales, cuya campaña de recogida está bastante avanzada.
Organizaciones profesionales agrarias (OPAs) como Asaja, UPA y COAG han venido advirtiendo de la disminución de la cosecha de 2009, tras el récord de 2008, teniendo en cuenta la merma en la superficie sembrada, un 20 por ciento a nivel nacional y en torno al 8 por ciento a nivel regional y provincial.
Fuentes de estas asociaciones comentaron a Lanza la repercusión negativa que tendrán estos recortes para el mundo rural, unos efectos que podrían haber sido más positivos si la pluviometría hubiera sido más abundante en los meses de abril y mayo.
Además, las tres organizaciones agrarias han criticado "los altos costes de producción". En concreto, cultivar una hectárea por ciento de cereal es más de un 30 por ciento más caro que hace un par de años, debido al aumento de los precios de las semillas (en torno al 60 por ciento), de los fertilizantes (45 por ciento) y del gasóleo.-
Previsiones cumplidas
David Erice, técnico de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), señaló a este diario que las estimaciones sobre la cosecha de cerales de invierno, ahora que está bastante avanzada, “está corroborando nuestras previsiones”.
Precisamente, los rendimientos están directamente relacionados con el régimen bajo de precipitaciones y con la subida “de golpe” de las temperaturas, que harán que se registre un 21 por ciento menos de producción a nivel nacional -con una estimación de 15,4 millones de toneladas-, y un 20 por ciento a nivel autonómico.
Pero el caso de la provincia de Ciudad Real es peor, según los datos que maneja Erice, porque el descenso en la cosecha es de un 37 por ciento en cebada, cuya superficie se redujo en un 10 por ciento -pasando de 182.000 hectáreas a 164.000; y de un 40 por ciento en trigo, cuya extensión sembrada ha pasado de 39.000 hectáreas de 2008 a 34.000 en 2009 (un 13 por ciento de descenso).
En este sentido, y según fuentes de la Asociación del Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (ACCOE), la superficie sembrada en la provincia se sitúa en cerca de 270.000 hectáreas; 130.000 dedicadas a trigo y cebada y las otras 140.000 en avena, centeno, triticale y maíz.
Así, de las casi 720.000 toneladas recogidas en Ciudad Real en 2008, este año eta asociación estima poco más de 500.000, es decir, un 30 por ciento de descenso.
Superficie regional
Respecto a la superficie sembrada, según el informe de superficies y producciones agrícolas, elaborado por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, en Castilla-La Mancha se han sembrado un 8 por ciento menos que en 2008 y de 955.000 hectáreas, se han reducido a 882.250, mientras que a nivel nacional se sitúa en un 9,2 por ciento de disminución y de 6.205.685 hectáreas, ha habido 600. 000 hectáreas menos, alcanzando las 5.605.685 hectáreas.
Asimismo, esta superficie regional se distribuye en 915.000 hectáreas de cebada, con una producción que bajará un 9,9 por ciento, hasta 2,4 millones de toneladas;197.000 hectáreas de trigo, con una caida del 19,2 por ciento, hasta 465.800 toneladas,129.000 de avena, cuya producción disminuirá un 19,8 por ciento), hasta 199.100 toneladas; y 14.600 de centeno.
Fuentes de Asaja incidieron en que la sequía de esta campaña ha perjudicado considerablemente a las cosechas de cereal, por lo que se espera una reducción de la producción de entre un 20 y un 40 por ciento a nivel regional, e incluso llegando hasta el 80 por ciento en algunas explotaciones. En otros términos, el rendimiento de las explotaciones se ha reducido a una media de 2.000 kilogramos por hectárea.
Precios
En cuanto a los precios de venta del cereal para el productor, Erice sostuvo que “son bajísimos”, tras la subida registrada hace dos años cuando “hubo un boom mundial de materias primas y los arrastró al alza” y se alcanzaron en torno a los 200 euros la tonelada de trigo duro y 160 euros los mil kilos de cebada. No obstante, el año pasado “ya descendieron y ahora se están desplomando”. o












