Bajo los acordes de ‘La saeta’ de Serrat, el paso de Jesús Cautivo ‘bailó’ como pocas imágenes pasionales en Ciudad Real ante la atenta y fervorosa mirada de cientos de personas que abarrotaron la plaza Mayor de Ciudad Real y aledaños. Pese a ser El Prendimiento la hermandad más joven de la Semana Santa ciudarrealeña, se ha granjeado el cariño y respeto de los ciudadanos que no fallan a una procesión calificada ya de las más sólidas y con más futuro de la Pasión manchega, gracias a la numerosa participación e implicación de niños y jóvenes.
En la salida de la parroquia de los Ángeles, Jesús Cautivo tuvo por primera vez a una Madre que le despedía, María Santísima de la Salud, que fue bendecida en noviembre de 2010 y amadrinada por 15 cofradías de la provincia y Sevilla. Pese al descenso de temperaturas conforme avanzaban las horas, la gente permanecía en las calles, en los puntos más atractivos del recorrido, para disfrutar de la procesión de El Prendimiento, con más de 600 hermanos.
















