Hasta ahora lo habitual que podían llevar consigo los feligreses eran estampas, medallas o rosarios, presentes de gran religiosidad que, por supuesto, siguen estando a la venta. Pero el catálogo se ha multiplicado con toda suerte de útiles para la vida cotidiana que, con precios muy asequibles, permite al visitante llevar consigo un recuerdo de la cuna de un santo de tanta trascendencia para los católicos. También es posible profundizar en su figura y enseñanzas con diferentes títulos bibliográficos disponibles.
La pequeña tienda, sita en la Plaza Mayor, frente al templo parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, se puso en marcha durante las pasadas fechas navideñas a iniciativa de la Hermandad de los Santos y de la Comisión pro-Doctorado de San Juan de Ávila.
Su andadura resultó ya entonces ilusionante y, aunque a ella también acuden almodovareños, sus principales destinatarios son quienes recalan en la población a título individual o en grupos organizados.
El anuncio del Papa Benedicto XVI sobre la proclamación del santo almodovareño como trigésimocuarto Doctor de la Iglesia ha incentivado, al parecer, este tipo de turismo religioso. Un tirón de visitas que sus paisanos quieren aprovechar para que el histórico acontecimiento pase a los anales locales como algo imborrable.
Según explica Paqui Hipólito, responsable de la Hermandad de San Juan de Ávila y San Juan Bautista de la Concepción, “como preveíamos que necesitaríamos más dinero de lo habitual para hacer todas las actividades conmemorativas planteadas, decidimos invertir en esta tienda que cuenta con muchísimos artículos de recuerdo del santo”.
Linternas, encendedores, fulares, bolsos, bolígrafos de diverso tipo, carteras, paraguas, entre otros muchos objetos.
Una tienda de Almodóvar del Campo recauda dinero para las actividades de San Juan de Ávila




















