Reportaje de campo
Los Lozano, un año más en la élite

Durante la temporada del 2009 los hermanos Lozano, con sus distintos hierros, lidiaron un total de cuatro corridas completas dentro de la provincia de Ciudad Real. Fue con dos de sus hierros: Alcurrucén y Hermanos Lozano. Sus toros saltaron a los ruedos de Ciudad Real, Villarrubia de los Ojos, Torralba de Calatrava y Herencia, en el festejo que cerró temporada taurina en nuestra provincia y en el que resultó herido Luis Miguel Vázquez.
Y no es que esta ganadería –nos referiremos a ella en singular, aunque agrupe tres hierros- tenga preferencia especial por Ciudad Real, que quizás también, sino que puede que nos encontremos ante la vacada que más vientres tenga de todo el panorama del toro de lidia en el mundo, ya que su número supera con cierta amplitud el millar. Y eso permite lidiar muchas corridas y novilladas. Concretamente los datos referidos a 2009 son los siguientes: Alcurrucén lidió un total de 172 reses, El Cortijillo 38, y Hermanos Lozano 28. La cifra final es de 238 reses lidiadas.
Y, lógicamente, al lidiar tanto, los resultados no son totalmente uniformes. Es imposible. Aunque raro es el festejo en el que no saltan dos o tres toros o novillos que propicien el triunfo del torero. Así pasó en Torralba, donde hubo dos toros de los que transmiten emoción a los tendidos por su temperamento y casta, que de hecho es lo que buscan los hermanos Lozano, ya que, según nos comenta José Luis Lozano “el toro tiene que emocionar. Si el que está en el tendido llega a pensar en algún momento que lo que está haciendo el torero también lo podría hacer él, mal asunto. Y eso a veces pasa, aunque se trate más de una impresión que de una realidad”.
En pocos días hemos podido asistir en El Cortijillo, cuartel general de los Lozano, a un tentadero, y dar un repaso por lo que queda de camada que será lidiada en el 2010. Esta magnífica finca se encuentra en el límite de la provincia de Ciudad Real y Toledo, pasado Fuente el Fresno en dirección a la ciudad imperial, y ya se extiende por más de dos mil hectáreas, con unas instalaciones realmente envidiables, pensadas para facilitar la existencia del toro de lidia.
El tentadero salió bueno de verdad. Sin coba. Las seis vacas tentadas por Frascuelo y Luis Miguel Vázquez como preparación a su compromiso venteño fueron encastadas y tuvieron esa emoción que buscan sus ganaderos. Durante el tentadero saltó una vaca que ofreció un juego emocionante y bravo. Sin embargo no fue aprobada por tener, según José Luis Lozano, unas hechuras que no le convencían. Y es que “para nosotros las hechuras de los animales son fundamentales. Como tenemos tantas vacas, nos podemos permitir el lujo de dejar sólo las que de verdad nos gustan no sólo por comportamiento, sino también por su morfología. Los toros deben ser serios, pero estrechos de sienes, para que puedan caber en el faldón de la muleta. Si un toro es muy ancho de pitones, por pura física, el torero no se lo podrá pasar tan cerca como si fuera menos amplio de cuna.” Lógica aplastante.
En lo que llevamos de año, los pupilos de los hermanos Lozano han saltado a los cosos de Valencia, Sevilla y Madrid, entre muchos otros, y los resultados se pueden calificar de brillantes, sobre todo en Las Ventas, donde se jugó una muy interesante corrida con el hierro de El Cortijillo que propició la salida a hombros de Juan Bautista –la única de un torero de a pie en la feria- y el magnífico toreo al natural de un inspirado Miguel Abellán. También se dejaron varios toros de los lidiados en Valencia y Sevilla, por citar los cosos de mayor categoría. Y por citar una plaza ciudarrealeña, Valdepeñas vio lidiar novillos de la casa Lozano en la Final del certamen Puerta Grande, con vuelta al ruedo incluida para el sexto utrero.
¿Y qué les queda para este año por lidiar? Pues mucho, pero los compromisos de mayor relevancia llegarán en plazas como Bilbao, Pontevedra, o Albacete, entre otras. Y con respecto a nuestra provincia, está prevista la lidia de toros de Alcurrucén el próximo 10 de septiembre en la plaza de toros cubierta de Villarrubia, localidad a la que esta casa ganadera lleva acudiendo varios años con un encierro de gran seriedad. Este año, si los toreros que se anuncian no lo impiden, será igual. Mucha suerte, de la buena.

















