Hace frío en El Espinar. Mucho frío. Y más aún cuando comienza a caer una llovizna que, acompañada de un fuerte viento, endurece la sensación térmica. Y ahí están los toros de Conde de Mayalde, vigilados por su cuidador, el matador de toros Rafael Matute, quien se encarga de repasar y mantener en orden la finca El Hatillo, donde pastan los machos de esta ganadería, cuya otra mitad, la de las hembras, pasta en Cuerva, dentro de la provincia de Toledo, en la preciosa finca El Castañar, donde el ganadero Rafael Finat tiene fijada su residencia habitual.
Cuatro son las corridas de toros que saldrán del páramo segoviano con destino a plazas como por ejemplo Dax o Gijón, mientras que de las tres novilladas, una se lidiará en Madrid y de las otras dos una en Garlin (Francia) y otra en Villarrubia de Santiago (Toledo).
El primer cerrado que visitamos para tomar las oportunas fotos que ilustran este texto es el de la corrida de Dax, con toros serios, fuertes, musculados, merced a su propia naturaleza, y también al ejercicio físico al que se somete. Y ya en otro cerrado, se hermanan los utreros, sin fundas todavía, y los otros cuatreños que serán lidiados en la presente temporada.
Una de las plazas talismán para la vacada de Conde Mayalde, cuyo máximo representante es Rafael Finat, es la plaza de toros de El Bibio, en Gijón, a la que lleva acudiendo en mayor o menor medida ininterrumpidamente desde 2005, al igual que la plaza toledana ya citada de Villarrubia de Santiago, en la que ha lidiado durante cinco años seguidos.
La ganadería de Conde de Mayalde posee dos procedencias bien distintas. La primera es la de Contreras, con toros menudos, de poco volumen y no muy del gusto de los toreros en la actualidad. Sin embargo posee otra rama, de puro origen Juan Pedro Domecq -vía El Ventorrillo- que es la más apetecida por los que se ponen delante. No obstante, se trata de toros sin estridencias en cuanto a hechuras, es decir, se aprecia que se cuida que el toro no esté fuera de tipo y, por lo tanto, que su fenotipo le permita ejecutar la acción por la que se luego se le juzgará, la embestida tras capotes y muletas.
Los toros del Conde de Mayalde van subiendo peldaños poco a poco en las preferencias de las figuras del toreo. No en vano son ellos los que suelen lidiar y pedir sus toros, y con resultados altamente interesantes durante las últimas temporadas. No obstante, se trata de una ganadería corta, que no compite en cuando a cantidad, sino a calidad. Y es ahí donde reside su principal valor. Ganadería a seguir.
Reportaje de campo: Ganadería de Conde de Mayalde
Una ganadería a seguir


















