175 años enseñando

175 aniversario

175 aniversario

Una excelente exposición presenta en el Museo de la Merced los fondos que conserva el Instituto Maestro Juan de Ávila que son una muestra de la evolución de la enseñanza y sobre todo de la conservación de un patrimonio de diferentes características que se conserva en ese centro

Con este título, una excelente exposición presenta en el Museo de la Merced los fondos que conserva el Instituto Maestro Juan de Ávila que son una muestra de la evolución de la enseñanza y sobre todo de la conservación de un patrimonio de diferentes características que se conserva en ese centro.

La primera referencia es al edificio que ha albergado en diferentes momentos el Instituto. El recorrido comienza por el convento de la Merced, desamortizado y que se convirtió en el primer instituto de la provincia con el impulso de diferentes personas, entre las cuales se encontraba el general Espartero. Un momento en el que la desamortización deja libre el edificio que, afortunadamente, se salva de las ventas del proceso y se convierte en Instituto en febrero de 1843.

Un edificio rehabilitado posteriormente y convertido en sede del Museo Provincial. Después vendrán las nuevas instalaciones en los terrenos de la Granja Agrícola que será centro de alumnos conservando el instituto los espacios para alumnas en la calle de la Rosa. En el año 2005 se inauguraba el nuevo edificio proyectado por José María Romero en una localización inmediatamente próxima al anterior edificio. Un recorrido por instalaciones que son también una muestra de los cambios de la arquitectura docente en estos tiempos.

Personajes y aula

La exposición presenta un primer apartado en el que reconoce la presencia de personajes ilustres que han pasado por el centro: Inocente Hervás y Buendía, José María de la Fuente, Francisco Aguilera, Ángel Andrade, Carlos Vázquez, José Castillejo, Gabriel Miró, Cirilo del Río…Personajes de los que se presentan sus expedientes académicos junto a fotografías de estos y que son buena muestra de las muchas personas que han pasado por este centro a lo largo de estos 175 años. Y en esa sala de la exposición un aula con los pupitres de hace décadas y el ambiente de los mapas, el esqueleto y figuras que eran referentes en los espacios docentes de la primera mitad del siglo XX. Imágenes similares a las de muchos colegios ese momento y que son una buena muestra de los cambios de los centros docentes y de sus instalaciones. Un aula que bien podría ser alguna de las que existieron en el edificio donde se presenta la exposición.

El Instituto Juan de Ávila ha conservado a lo largo de los años una espléndida colección de elementos relacionados con la docencia, especialmente de los laboratorios de Ciencias Naturales, de Física y de la Biblioteca. Y por ello, en el año 2014, recibió el reconocimiento de Instituto Histórico de Castilla-La Mancha. Un ejemplo para seguir y tener en cuenta para muchos centros docentes que deberían haber conservado elementos de sus laboratorios de las diferentes áreas y ahora verían como tesoros esos objetos considerados, en ocasiones, material viejo y sin uso.

Por el gabinete de dibujo pasaron profesores como Ángel Andrade, Carlos Vázquez Jerónimo López Salazar, Antonio López Torres, Manuel López Villaseñor o Joaquín García Donaire. Desde la creación del instituto en 1843 se definen dos cátedras de Matemáticas y Dibujo lineal cuyo profesor tenía un sobresueldo de 1000 reales. Curiosos nombres para esta actividad que se denominaba Dibujo lineal y adorno en algunos momentos. La copia de modelos de yeso para el dibujo a carboncillo conserva algunos de los modelos de Bartolozzi.

 

El laboratorio de Ciencias Naturales

Ya en 1912 la revista Vida Manchega se hacía eco de la existencia del laboratorio con una imagen de este. El material existente en el Instituto conformó en 1987 el Museo de Ciencias Naturales Julia Muela. Un material que en 1985 Julia Muelas y Tomás Redondo catalogaron y ordenaron. Diferentes piezas procedentes de los gabinetes de Historia Natural y de Física y Química junto a material de la exposición agrícola celebrada en Ciudad Real en 1859 y la colección de moluscos del Pacífico que el Ministerio donó al centro en 1868. Con todo ello se conforma una colección integrada por animales conservados en formol, animales conservados por excelentes taxidermistas y materiales didácticos diversos como láminas de Achille Comte, un algario, litografías y modelos anatómicos.

El montaje de la exposición realizado de forma excelente por el estudio de Sobrino Comunicación presenta todo este material de forma especialmente atractiva y sugerente. Un conjunto de piezas de especial calidad no sólo para la enseñanza, sino ya como patrimonio científico a conservar desde una forma de enseñanza de tiempos pasados que sigue resultando sugerente en la actualidad. La presentación en la que se combinan las vitrinas con diferentes elementos, los animales disecados en sus plataformas o las láminas de vegetales y animales forman un conjunto especialmente útil para la enseñanza del mundo natural.

 

Laboratorio de Física.

Los laboratorios de Física y Química de los centros docentes muestran la evolución de áreas de conocimiento que han tenido un desarrollo vertiginoso en décadas. Las piezas presentes en la exposición como microscopios, espejos de diferente curvatura, máquina centrifugadora, bomba de vacío, son referencias de las áreas tradicionales de estudio como la Mecánica, la Electricidad y la Óptica.

Una bomba manual de agua, vasos comunicantes, un cuaderno de laboratorio de 1940, la bobina giratoria de J. Carpentier, un voltímetro Asea de principios del siglo XX, un condensador, un descargador eléctrico Leybold’s Nachfolger de 1939 son muestras de las áreas de electricidad en la primera mitad del siglo pasado. En el área de óptica el juego de los espejos convexo, plano y cóncavo, un espectroscopio de Sogeresa de 1960, un disco de Newton, o una balanza de platillos de Graselli y Zambra del siglo XIX. Aparatos que son muestras de los esfuerzos de diferentes empresas por hacer comprensibles los principios de la Física en esos principios de siglo. Aparatos que ya se han convertido en elementos de museo por su excelente ejecución y por ser referentes de conocimientos que han avanzado de forma acelerada.

Y junto a todo ello los referentes bibliográficos que tienen sus comienzos en los libros procedentes de los conventos desamortizados. Fondos ordenados en 1860 por Román García Aguado. La biblioteca pasará a ser provincial incorporándose al Estado cuando abrió sus puertas en 1900. La biblioteca actual, Alfredo Róspide, tiene más de 20.000 volúmenes con 4.500 del fondo antiguo. En la exposición, algunos de los libros singulares con un plano de Ciudad Real de las primeras décadas del siglo XX.

Una excelente exposición que es un recorrido por la historia de la educación desde mediados del siglo XIX, un camino por los materiales didácticos utilizados a lo largo de décadas y una excelente muestra de la conservación del patrimonio presente en algunos centros docentes de Castilla-La Mancha. El IES Juan de Ávila es un excelente modelo de todas estas cosas y la exposición una buena oportunidad para el recuerdo. Un recuerdo en el que están especialmente presentes las personas del centro que junto a su actividad educadora han asumido, a lo largo de décadas, la tarea de conservar y mantener este importante legado.