Lucas Masciano / Juan Ramón Lorente

Lucas Masciano / Juan Ramón Lorente

Lucas Alberto Masciano (voz, guitarra). Pachamama. Ciudad Real, 5 de octubre.

“Voy a girar de nuevo por España”

Su talla artística está, como mínimo, por encima de la de los cantautores que hoy son considerados figuras en el panorama

A última hora, en el tren de la tarde —no sé por qué digo esto, si por la tarde circulan varios— del pasado jueves, me informaron que al día siguiente actuaría Lucas Masciano en Pachamama. Crucé el campus universitario en pleno auge de la cervezada. Cerré a mi paso la puerta del portal; la de la casa. En el tresillo intenté recordar el día que escuché el disco en directo de Masciano. Todavía no estaba en lo más alto la moda del vinilo.

Siempre y cuando sobre todo es el título de aquel álbum, el cuarto que grabó Lucas Masciano. Fue en 2011, a los diez años exactos de llegar a España. La lista de canciones de la contraportada indica que en nueve de las diecisiete se acompañó de otros intérpretes. Entre ellas se incluían una versión de Sabina (Con la frente marchita) y un homenaje a Calamaro (Si ya lo dijo Andrés). Sobre los títulos aparecían los músicos retratados como una comparsa. Debajo del todo, un sospechoso lema de autoayuda: “La música es alimento para el alma”. De esta grabación en vivo resultó un artefacto pulido, con un sonido fino y, por momentos, elegante.

En 2008 fue telonero de El Canto del Loco en la gira de Personas, último disco de estudio de la banda. Además recibió el apoyo de Los 40 principales, que promocionaron sus discos Todo bien y Siempre y cuando sobre todo. El primero lo publicó la casa discográfica de Dani Martín y David Otero. El segundo salió a través de Elefantito Records, la empresa que fundaron el cantante y su teclista de entonces, Marcelo Frajmowicz, con el fin de distribuirlo por España y Argentina.

Cuando acabó el concierto hubo ocasión de parlamentar. La verdad de Lucas Masciano me pareció limitada y trampera, llena de tecnicismos; como todas, por cierto. Él no salió de su empeño en que la vida nos lleva por caminos raros y yo del mío de que su talla artística está, como mínimo, por encima de la de los cantautores que hoy son considerados figuras en el panorama. Masciano, por cierto, ha grabado con algunos de ellos.

PREGUNTA.- No llevaba mucho tiempo sin venir por aquí…

R.- La última vez que vine fue hace seis meses. Para mí, los lugares son la gente, y yo en Ciudad Real me siento en casa porque tengo buenos amigos. Cuando uno se siente bien no es tanto por el lugar, sino por cómo lo tratan.

P.- ¿Por qué su último álbum, Todo el mundo entero, se prodiga tan poco en directo?

R.- Porque justo cuando lo saqué me fui de España y estuve dos años tocando por los Balcanes. Como no hablaban castellano, tocaba las canciones que más ritmo tenían, las que mejor podían conectar con el público, y la gente se enganchaba aunque no supiese la letra. Cuando volví a España el disco ya se me había ido de las manos. Aparte, lo saqué muy rápido. Lo hice en un estudio yo solo con el productor Iván Hanon. Toqué un montón de instrumentos. Luego no le di mucha promoción y seguí cantando mis temas anteriores. Tendría que rodarlo más.

P.- A su repertorio no le desentonaría el acompañamiento de una banda de jazz.

R.- Sí, total. Me gusta la idea, me pegaría mucho. No es una tontería en absoluto. He tocado con músicos de jazz y tengo canciones con mucho ritmo que se pueden adaptar. Tendrían que saber improvisar y seguirme, porque en cada concierto cambio los temas, los acordes, las tonalidades…

P.- ¿Fue Siempre y cuando sobre todo el punto álgido de su carrera?

R.- Ese disco me encanta, nos costó mucho esfuerzo. Las canciones que hice quedaron ahí, pero es cierto que contaba con más apoyo mediático. Si quieres que una carrera prospere necesitas un apoyo de las compañías en tu crecimiento artístico y que su estructura te aguante los discos, aunque no te salgan bien al principio. Pero después me afectó mucho todo el tema de la movida musical, de las radios…, y acabé quemado. Los cinco años siguientes me dediqué a viajar: venía a España un mes o dos y el resto del tiempo vivía en Bulgaria, Argentina… En la India compuse un nuevo trabajo que grabamos luego en una furgoneta, mientras hacíamos la ruta París-Transilvania (de ahí salió el título). En él grabamos pistas con los músicos de la calle que nos íbamos encontrando durante el trayecto.

P.- ¿Qué tiene ahora en mente?

R.- Voy a girar de nuevo por España, me trasladaré a vivir a Madrid. Estoy grabando un EP de cinco canciones, tres versiones de antiguos temas y dos completamente nuevas. Habrá duetos con Rozalén, Marwan y otros tres artistas.