Lanza Digital

Algo está pasando en las relaciones

 A medida que va pasando el tiempo, y me hago mayor profesionalmente, tengo una perspectiva de las relaciones mucho más relativista y ponderada. Nos vendieron viejos modelos educativos, a su vez, víctimas de otros anteriores, en los que todo se basaba en la confianza y la entrega a los demás por encima de uno mismo.

Estoy de acuerdo en parte, y por supuesto, sería lo más adecuado para nuestra felicidad y la del otro/a. Llegados a este punto, en la actualidad, observo que algo está fallando en las relaciones de pareja. Creo que, en general, no existe la responsabilidad necesaria para poder, incluso, reconocer que nos habríamos equivocado, y con dar la cara y pedir disculpas, algo contribuiríamos en el sufrimiento y posterior alivio de las personas afectadas.

Son muchas las que han depositado toda su ilusión y confianza en el otro/a, con el objetivo de compartir su vida, traer unos hijos al mundo y formar una familia. No se pueden imaginar, sí…, aquellos que se han arrepentido al dar ese paso en falso y decir después que no están preparados, e incluso, ni aparecer, porque han preferido escurrir el bulto, después de todo lo acontecido. Bueno, esta es la perversión de la que les estoy hablando esta semana. Equivocarse es frecuente en el ser humano. Pero no reconocerlo es peor, mucho peor.

Doble vida

No se pueden imaginar en una consulta y dentro del marco terapéutico, el daño moral y el sufrimiento colateral, provocado, intencional, de estas personas que han podido llevar incluso, una doble vida y luego, con el paso atrás, desaparecen y aquí no ha sucedido nada. Después estamos los terapeutas para apagar fuegos con grave riesgo también de la salud de los psicólogos que hacemos lo que podemos. Trastornos de ansiedad, depresiones, todo tipo de problemas derivados del estado psicológico residual, como consecuencia de la falta de responsabilidad y amor hacia sus parejas.

Entonces, como les decía al principio, cómo nos tomamos esto, con relativismo, citamos la parábola del hijo pródigo, y nos seguimos amando todos, les damos otra oportunidad… o reforzamos nuestra autoestima al cien por cien y acabamos con el concepto de egoísmo inconsciente, para hacerlo consciente…? Entiendo que reforzar nuestro yo, nuestra autoestima y el conocimiento de la realidad nos ayudará a prevenir situaciones parecidas. Por lo demás, todo el apoyo del mundo a las personas que pasan por situaciones parecidas y de maltrato psicológico. Lo superarán, seguro. El perdón para luego!!