Antonio Luque, presidente de Dcoop: “Baco es un buen dios para Dcoop en Castilla-La Mancha”

Aurelio Romero Ciudad Real
Antonio Luque, presidente de Dcoop

Antonio Luque, presidente de Dcoop

El presidente ejecutivo de Dcoop, uno de los tres mayores grupos agroalimentarios de España, Antonio Luque Luque (Málaga, 1958) sólo lleva poco más de dos años en ese puesto, pero su dedicación a este grupo ya le ha llevado a dejar en primavera su silla en el Consejo del Banco de Crédito Social Cooperativo, BCSC, heredero de la unión formada por el Banco de Crédito Agrícola y el Grupo de Cajas Rurales de España, ya desaparecidos ambos, y que es la entidad de cabecera del grupo almeriense Cajamar, al que Luque ha estado ligado durante 32 años. Luque quien puso en marcha Hojiblanca, el motor de la actual Dcoop. También preside una pequeña empresa familiar (Dehesa Las Hazuelas) en Córdoba y es quien ha dirigido el camino de expansión de Dcoop en los últimos tiempos.

Nada es nuevo para él en el mundo cooperativo, por eso se mueve con soltura, según dicen los que le conocen bien, vadeando los arroyos políticos y las rémoras que el propio sistema cooperativo mantiene. Y aunque confiesa que ya sólo teme a quien que vaya contra los intereses del campo español y menos a todo lo demás, la opinión general es que su apariencia cordial y su cercanía mueve una futura agenda empresarial escrita con tinta china, indeleble.

PREGUNTA: ¿El presidente de Dcoop teme a Donald Trump, el presidente de EE.UU?
R: Nosotros le tememos a todos los que no quieran el desarrollo de la agricultura. Si la política de Trump supone una rémora para que los estadounidenses puedan disfrutar de un producto tan saludable como la aceituna de mesa, estoy en contra. Igual pensaría si fuera el vino o el aceite.

P: ¿30.000 toneladas anuales de aceite a Estados Unidos no le quitan el sueño?
R: Más bien me lo dan, porque supone una salida importante para nuestras producciones. Vamos a trabajar porque sean más.

Al sector vinícola castellano-manchego le vamos a dar una mayor visión cooperativa

P: ¿1.080 millones de facturación global y un crecimiento de las exportaciones en más del 10% es una pasada con un mundo en convulsión política y comercial o un fondo de reserva para el futuro?
R: Es el trabajo sostenido, constante, pausado y consolidado de nuestras miles de familias de agricultores por tener un futuro mejor.

P: La asamblea general de Dcoop ha aprobado las cuentas de 2017. ¿Le importan más los resultados o la estrategia?
R: Me importa que nuestros agricultores y ganaderos puedan vivir lo más dignamente posible de sus explotaciones, y que eso lleve parejo la generación de riqueza y empleo en el medio rural y también se evite la despoblación. El resultado viene de esa estrategia dilatada en el tiempo.

Estar en los mercados de 72 países me parece poco

P: 72 países clientes a los que atender parece algo inmanejable.
R: Pues a mí me parecen pocos y que tenemos que trabajar para llegar a todos los países del mundo.

P: No he conseguido ver el número de cooperativas integradas en Dcoop
R: Son en la actualidad 180, muchas de ellas operan en varios sectores.

P: Las aceitunas de mesa han bajado su facturación de 2017, 99 millones de euros, en algo más de un millón de euros, con la amenaza de Trump sobre la mesa. ¿Fue antes el huevo o la gallina?
R: No, no es por eso. La facturación de las empresas agrarias depende de dos factores: el precio del producto y la cosecha, y eso hace que haya variaciones al alza y a la baja.

Me preocupa mucho la gestión del agua, como recurso para el campo

P: ¿Baco es un buen dios para Dcoop o está por ver?
R: Lo es y estoy seguro de que vamos a seguir desarrollando el sector vinícola de la región castellano-manchega con una visión cooperativa más dimensionada.

P: ¿La nueva planta en Alcázar de San Juan es un botón de muestra de lo que están dispuestos a hacer por el vino de La Mancha?
R: Nuestra obligación es intentar desarrollar este sector para que nuestro viticultores tengan mejores oportunidades y resultados. Hasta ahora las bodegas cooperativas castellano-manchegas han sido preeminentemente granelistas y por eso queremos embotellar para avanzar en la cadena de valor y darle salida con valor añadido a una parte importante de nuestras producciones.

P: Hay cooperativas en Jaén que no quieren saber nada de Dcoop. Igual es por la proximidad con Deoleo.
R: En Jaén tenemos 20 cooperativas. Y es cierto que hay cooperativas que de momento no quieren saber nada de Dcoop. Muchas tampoco plantean alternativas de futuro y otras parecen estar próximas a las estrategias del envasador Deoleo, sin que se sepa a cambio de qué.

P: ¿Es un secreto cuáles son las cooperativas o zonas que quiere ver al lado de Dcoop?
R: No, ni mucho menos. Serán bienvenidas todas las que compartan nuestros objetivos y tengas ganas de trabajar por un futuro mejor aunque, evidentemente, cada día va a ser más caro incorporarse a Dcoop por el valor que Dcoop está tomando.

Hay cooperativas aceiteras de Jaén más cercanas a Deoleo sin saber a cambio de qué

P: El lado humano de Dcoop. 75000 familias. ¿Se ve a menudo con la presidenta de Andalucía?
R: De vez en cuando, sí, me veo con ella y con otros representantes institucionales, como el presidente de Castilla-La Mancha o el de Extremadura, donde tenemos cooperativas.

P: Se habla de medio ambiente como de la antigua obligación de ir a misa los domingos. También en la Asamblea general de Dcoop salió el tema. ¿Le ha visto el ojo a la rentabilidad de la inversión en ese ámbito?. Hay quien dice que es usted poco temeroso de los dioses.
R: Cada vez le temo menos a todo. Además de que tenemos productos ecológicos y que tratamos de realizar una gestión agropecuaria sostenible ambientalmente, un tema que nos preocupa mucho es la gestión del agua. Es un recurso que bien administrado puede desarrollar mucho más el campo.

P: ¿Le va a enviar un presente a Trump para su cumpleaños, el 14 junio del año que viene?. Ya sabe que también ese dia se acabó la guerra de las Malvinas.
R: Aún no tengo amistad con él como para eso, pero sí le diría que el mejor regalo que él le puede hacer a su pueblo es que fomente el consumo de productos tan saludables como el aceite, el vino o las aceitunas.