Fachada exterior del pabellón / Fundación Fisac

Fachada exterior del pabellón / Fundación Fisac

Pabellón polideportivo de Getafe

Diego Peris Madrid

Miguel Fisac que realizó cerca de cuatrocientos proyectos a lo largo de su vida, está especialmente interesado en diferentes temas constructivos. Uno de ellos es el referido a las estructuras de cubierta para grandes luces para lo cual ideará su solución de vigas hueso. Grandes elementos con un interior hueco como los huesos de los animales que permiten tener una importante inercia con una masa relativamente pequeña. Estructuras que utiliza en iglesias, en edificios de investigación como el Centro de Estudios Hidrográficos o en edificios industriales como las bodegas Garvey. En los momentos en que proyecta estos edificios tiene todavía limitaciones en las luces a cubrir por los problemas de fabricación y de medios auxiliares de los que puede disponer

Miguel Fisac que realizó cerca de cuatrocientos proyectos a lo largo de su vida, está especialmente interesado en diferentes temas constructivos. Uno de ellos es el referido a las estructuras de cubierta para grandes luces para lo cual ideará su solución de vigas hueso. Grandes elementos con un interior hueco como los huesos de los animales que permiten tener una importante inercia con una masa relativamente pequeña. Estructuras que utiliza en iglesias, en edificios de investigación como el Centro de Estudios Hidrográficos o en edificios industriales como las bodegas Garvey. En los momentos en que proyecta estos edificios tiene todavía limitaciones en las luces a cubrir por los problemas de fabricación y de medios auxiliares de los que puede disponer.

Otra línea de investigación que inicia a partir de la construcción del edificio para la Mutualidad del Papel y Artes Gráficas en 1969 es la textura del hormigón como piel del edificio. A partir de ese proyecto comienza una utilización intensiva de sus encofrados flexibles que van adquiriendo acabados y texturas diferentes. En su vivienda de Almagro de 1978 en la portada utiliza este acabado con formas de volúmenes resaltados. En la iglesia Flor del Carmelo de 1983 o en el edificio de las Hermanas Hospitalarias de 1984 busca formas figurativas. En 1991 la iglesia en la urbanización Torre Guill o en 2003 en el teatro de Castilblanco de los Arroyos las formas se hacen más sutiles.

El proyecto del Pabellón Polideportivo de Getafe

En el año 2003 un grupo de arquitectos integrado por Sara González, Blanca Aleixandre, Fernando Sánchez-Mora y Leonardo Oro proponen a Miguel Fisac la colaboración para realizar el proyecto del Pabellón Polideportivo la Alhóndiga en el municipio de Getafe. Un gran espacio con pistas longitudinales y trasversales y espacios auxiliares, de composición sencilla y funcional. Y en este espacio, Miguel Fisac va a tener la oportunidad de utilizar sus estudios de décadas sobre la estructura y las texturas de las fachadas. Grandes vigas pretensadas de 51 metros de longitud le permiten ahora, sin las limitaciones de otras épocas, cubrir el interior del polideportivo. Estructuras que definen el interior del espacio y vuelan en las fachadas para hacer presente el ritmo que la solución constructiva introduce en el edificio. Entre ellas bandas de policarbonato que dejan entrar la luz natural en el interior del edificio.

Estructura interior del pabellón / Fundación Fisac

Estructura interior del pabellón / Fundación Fisac

Y junto a ello las soluciones de fachada con sus hormigones flexibles que han ido evolucionando en ejecución y formas. Si en sus primeros proyectos las formas tienen volúmenes abultados de los encofrados plásticos con sus moldes que crean formas irregulares, este acabado se va haciendo más sutil con el paso de los años. Formas más suaves, mallas que dejan su marca en el hormigón como hace en su estudio del Cerro del Aire. En el Pabellón Polideportivo formas delicadas que dejan un acabado brillante en el hormigón de los paneles que definen la fachada del edificio en los planos entre pilares de la estructura. Todo ello acaba configurando un edificio diseñado desde el equilibrio de los requerimientos funcionales, desde las soluciones estructurales y de un especial cuidado de las texturas de los paramentos exteriores.

Pintar la arquitectura

Este año 2020 el ayuntamiento de Getafe dentro de las actividades del festival CI Urban Fest encarga al colectivo Boa Mistura una actuación en el Pabellón Polideportivo planteando una pintura que cubre toda su superficie con colores intensos entre los que se puede leer el rótulo Empatía. El Pabellón polideportivo tiene en sus fachadas una composición y un ritmo definido por la presencia de la estructura vertical que marca la modulación del conjunto, modulación que se subraya con el vuelo de las grandes vigas de cubierta que definen formas que marcan la definición del edificio. Una estructura que quiere dejar visto en el exterior las grandes vigas pretensadas de la cubierta interior.

Textura de la fachada tal y como la dejó Fisac, y con el coloreado posterior / Fundación Fisac

Textura de la fachada tal y como la dejó Fisac, y con el coloreado posterior / Fundación Fisac

Esta composición esencial en la definición de la arquitectura es olvidada totalmente en la intervención realizada que establece una continuidad del plano inferior con sus colores e incluso con un texto que se continúa a lo largo de todos los paramentos del edificio. Se produce así una grave alteración de las formas del edificio, de sus equilibrios y composición general. Un problema presente en muchas de las intervenciones que en la actualidad se repiten por toda la geografía. Actuaciones que no consideran para nada el soporte en el que se realizan como si simplemente fueran paramentos, vallas o superficies a pintar. Muchos de estos colectivos reciben el encargo de pintar una superficie de tantos metros cuadrados y para ellos es indiferente el lugar donde se van a realizar. Actuaciones que inciden negativamente y alteran de forma grave la arquitectura sobre las que se realizan.

El color en la arquitectura

La arquitectura utiliza el color como elemento importante en sus composiciones tanto interiores como exteriores. Así lo ha hecho a lo largo de la historia. En el caso del Pabellón Polideportivo de Getafe son los colores del material los que definen la imagen del edificio en su exterior. El hormigón visto tiene unas cualidades cromáticas especiales que se van matizando y modificando con la acción y el paso del tiempo. Pero en este caso la intencionalidad del autor está clara en una voluntad austera y sobria de encomendar al propio material utilizado, duradero y resistente la imagen del edificio. Los añadidos de colores intensos que se han superpuesto en este caso al edificio como en la mayoría de estas actuaciones tienen una voluntad de llamar la atención desde la estridencia que se agota rápidamente y que tiene una escasa o nula cualificación.

En el caso del Pabellón de Getafe hay un elemento esencial añadido como es el de las texturas de la superficie. La preocupación de Fisac por los acabados del hormigón, especialmente en la última etapa de sus proyectos le lleva a investigar diferentes sistemas de encofrados y acabados del edificio. Las formas del hormigón conforman finalmente una textura sutil y peculiar para este Pabellón, que se altera gravemente con la presencia de colores diversos sobre la superficie de esta. La pintura plástica aplicada sobre el hormigón ha alterado gravemente esta definición del proyecto haciendo, por otra parte, difícil su recuperación.

La actuación ha sido valorada de manera negativa en numerosos medios de comunicación que, afortunadamente, se han hecho eco de una actividad cada día más preocupante. Un problema sobre el que es necesario reflexionar dado que numerosas propuestas de este tipo se extienden por edificios, faros, silos y todo lo que tenga un paramento sobre el que poder pintar. Los colectivos de arquitectos reclaman al ayuntamiento de Getafe la retirada de las pinturas, actuación que no va a ser fácil pero que es necesaria para corregir una alteración grave de la arquitectura.