Este año 2024 se ha convocado la segunda edición de los premios de arquitectura de Castilla-La Mancha.
En otros tiempos la Consejería de Cultura realizaba la convocatoria que suprimió posteriormente. Ahora, es el Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha el que hace esta convocatoria bianual. Este año 2024 se ha celebrado la segunda edición con la entrega a los premiados en el Museo de Paleontología de Cuenca. El primer año se celebraba el acto en el Paraninfo Luis Arroyo de la UCLM en Ciudad Real.
Premios e instituciones
Cada vez son más las instituciones, organismos, empresas o colectivos que convocan premios que resultan ser más una afirmación de sus propias corporaciones que de aquellos a los que se premia. Largas listas de premiados que recogen sus diplomas se convierten en acontecimientos sociales vacíos de contenidos en muchas ocasiones.
Por eso es bueno respetar los ritos de estas celebraciones. El Colegio de Arquitectos abre una convocatoria pública a la que pueden presentarse todos aquellos que quieran y, posteriormente, un jurado plural y diverso realiza la selección de obras y decide quienes son los premiados. Los participante en los concursos, creo que debe tener presentes dos condiciones esenciales: la primera es que para poder ganar hay que atreverse a participar y la segunda es que la participación implica asumir humildemente que puede haber otros mejores que tú. Y es posible que las opiniones plurales cuestionen tal o cual decisión del jurado, pero la participación en el concurso implica la aceptación de esas reglas.
El Colegio de Arquitectos ha decidido convocar los Premios de Arquitectura cada dos años lo cual representa un plazo amplio para la existencia de obras que puedan concurrir a los mismos. Y lo hace en una serie de categorías que permite desde la convocatoria, discernir diferentes tipos de actuaciones.
Ámbitos de trabajo
Las ocho categorías que se establecen en la convocatoria quieren abarcar aspectos diversos y plurales: Premio de Arquitectura Obra nueva, vivienda, intervención en edificios existentes, arquitectura de interior y Premio de Urbanismo y Paisaje, Proyectos del espacio público, arquitecturas del paisaje. Un reconocimiento a la obra de arquitectos jóvenes para profesionales de hasta cuarenta años, junto a obras de una antigüedad superior a los veinte años premiando la permanencia y el correcto envejecimiento de la arquitectura. Junto a ello un reconocimiento de la actividad del arquitecto en otros ámbitos de divulgación como las publicaciones. Un premio especial es la concesión de la distinción de honor a la trayectoria profesional que el primer año se concedió a Rafael Moneo y este segundo a Alberto Campo Baeza, dos profesionales del máximo nivel con una obra reconocida en su importante trayectoria.
Este reconocimiento de ámbitos diversos permite reconocer el trabajo de los arquitectos en áreas muy diferenciadas que tienen, cada una de ellas, sus valores específicos. Cada vez más el trabajo profesional se diversifica en ámbitos abiertos, por necesidad del ejercicio profesional y por la apertura de áreas de interés para los arquitectos. Obras de nueva planta sean viviendas o equipamientos, rehabilitación tanto residencial como de edificios singulares, planeamiento urbanístico y presencia en instituciones, administraciones y gestión. Los premios y selección de obras presentadas a la convocatoria ofrecen una visión plural de ámbitos de trabajo y de respuestas a las necesidades planteadas.
Premios y reconocimiento
El premio representa un reconocimiento social de la calidad del trabajo realizado y supone en primer lugar un valor para el que lo recibe que ve cómo su trabajo es reconocido por la comunidad. Son proyectos que reúnen los requisitos de calidad constructiva, de diseño y de buena realización. Pero es también el establecimiento de modelos, referencias, que la sociedad percibe como ejemplos a considerar, a imitar y a tener en cuenta como criterios de calidad. Y por ello los resultados de estas convocatorias son también referentes importantes que, desde los colectivos como el Colegio de Arquitectos, se presentan a la sociedad.
La presentación común de estos reconocimientos es un valor añadido a los mismos. El Colegio de Arquitectos organiza una exposición que presenta los trabajos realizados que, en su momento, debieron presentar una documentación resumida en unos paneles que tratan de explicar de forma breve y condensada su trabajo. Esos paneles se presentan ahora en “El Casino” de Ciudad Real con la oportunidad de conocer los premiados y seleccionados en esta convocatoria. Y junto a ello una publicación que permite mantener la memoria de la convocatoria tanto para los premiados como para la comunidad que puede reconocer la multiplicidad de los trabajos presentados.
La muestra recogida en el Casino recoge los numerosos paneles premiados y seleccionados de las diferentes categoría. Una muestra amplia y extensa que prueba que se realizan muchos proyectos con un buen nivel de calidad en nuestra comunidad autónoma. En las capitales de provincia, en pequeñas poblaciones hay respuestas de proyecto de calidad. Esa pluralidad que hace que la buena arquitectura esté presente en todos los ámbitos y lugares es una buena muestra de la vitalidad de un ejercicio profesional que, en cada ámbito, con las limitaciones de proyectos, de presupuestos y de lugares y entornos ofrecen una respuesta cualificada.
Las arquitecturas premiadas
El conjunto de reconocimientos que resultan de un concurso son una buena muestra de las preferencias del jurado y de las líneas de trabajo de los concursantes. En las diferentes convocatorias los resultados vistos de forma global son también una buena muestra de la cultura del momento sobre un determinado aspecto. Y en el caso de los premios de arquitectura de Castilla-La Mancha yo me atrevo a destacar dos aspectos esenciales: una valoración de la sencillez, de la austeridad de una arquitectura adaptada al medio físico en el que se inscribe, a los recursos materiales de que disponemos y a una mentalidad que busca la calidad de los proyectos.
Y, junto a ello, en el ámbito de la rehabilitación y de la recuperación del patrimonio no sólo monumental sino residencial, de los objetos cotidianos de nuestras ciudad históricas un cuidado del detalle, una atención a las soluciones constructivas y una ejecución que conoce las técnicas tradicionales y las renueva con aportaciones singulares. Arquitecturas renovadas y arquitecturas que se conservan con el paso de los años como muestra no sólo del buen hacer constructivo, sino de la permanencia de valores culturales que se insertan en el tiempo y en la vida cotidiana.
Los premios de arquitectura de Castilla-La Mancha presentados en Ciudad Real con un conjunto de paneles pueden ser una buena muestra de la arquitectura que, con corrección, con adecuación a nuestro entorno y con una respuesta técnica cualificada podemos ofrecer a los ciudadanos de nuestra tierra.
