Cultura y Ateneo en Ciudad Real

Imagen de la puerta principal del Museo Elisa Cendrero, sede del Ateneo Cultural de Ciudad Real/D.P.

Imagen de la puerta principal del Museo Elisa Cendrero, sede del Ateneo Cultural de Ciudad Real/D.P.

Ciento cincuenta años después un ateneo puede mantener algunos de los ingredientes de estos antiguos espacios: son ámbitos de diálogo respetuoso, de libertad de expresión y de pluralidad. Deben ser espacios en los que sea posible el diálogo tranquilo y razonado, la defensa de opiniones diversas desde los argumentos diferentes con el respeto a quien tiene otras ideas y con la voluntad de entender al otro y hacer que nuestras opciones sean entendidas

Ciudad Real ha ido consolidando a lo largo de los años una infraestructura cultural importante. Desde la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, la Diputación Provincial y el Ayuntamiento se han construido diferentes estructuras para el desarrollo de la actividad cultural en la ciudad.

Junta de Comunidades

La Junta de Comunidades tiene, en Ciudad Real capital tres infraestructuras esenciales: el Archivo Provincial, la Biblioteca y el Museo.  Tres instalaciones que mantienen esa figura peculiar de titularidad estatal y gestión de la comunidad autónoma. La Biblioteca se renovó de forma radical en los últimos años.

El edificio de la Biblioteca Pública proyectado por José Luis Martín Clabo se inauguró en el año 2013. Sólo el cambio de superficie de la antigua Casa de Cultura (850 m2) a la nueva biblioteca (4.838 m2) da una idea del cambio del proyecto. Pero sobre todo la intensa actividad y el cambio de sentido que han adquirido las bibliotecas públicas de Castilla-La Mancha son muestras de la importancia de esta infraestructura cultural.

El Museo provincial también se remodeló hace años y tuvo una ampliación especial con la rehabilitación del edificio de la Merced. El edificio del Prado conserva la colección de arqueología y paleontología y el nuevo edificio de la Merced tiene una planta con la colección de arte contemporáneo y una planta baja para exposiciones temporales y actividades culturales.

Convendría recordar, en el ámbito autonómico, las posibilidades de este edificio que tiene una colección de arte contemporáneo que se paralizó en sus adquisiciones hace años. Ahora que se plantea la incorporación de nuevas colecciones a la Junta de Comunidades se deberían considerar las posibilidades del edificio de Ciudad Real. En algunos temas deberíamos ser más reivindicativos desde nuestra ciudad.

Las infraestructuras municipales

El ayuntamiento de Ciudad Real tiene diferentes edificios destinados a la actividad cultural que se han incorporado en diferentes momentos a su patrimonio. El teatro Quijano se adquirió en su momento ocupando una posición central en la ciudad. Con una rehabilitación austera ha sido útil durante años para programaciones teatrales y musicales de la ciudad. Para numerosas actividades y colectivos ha sido un espacio útil y con condiciones suficientes.

El proyecto de un teatro auditorio, con un diseño fuera de escala, de tamaño y presupuesto, y una pésima gestión de los recursos públicos nos ha dejado una obra con apenas una tercera parte de lo ejecutado. Pero, a pesar de todo ello, sería bueno reconsiderar el proyecto, rehacerlo de forma austera y ajustada y aprovechar la inversión realizada para disponer de una infraestructura con unas condiciones técnicas óptimas para las actividades teatrales y musicales.

Junto a ello una serie de museos de diferente entidad: el López Villaseñor que conserva la casa Hernán Pérez del Pulgar, con una excelente colección de obras del pintor y espacios auxiliares con intensa actividad de diferentes colectivos. El Museo del Quijote surgido en etapas diferentes requeriría una reflexión sobre sus contenidos para convertirse en un museo de verdad sobre el Quijote que sería capaz de generar expectativas turísticas y culturales.

Ahora se incorpora la casa museo Elisa Cendrero que rehabilitada y ordenada en sus contenidos constituye un recurso importante en una localización óptima en la ciudad. Una vivienda de principios del siglo XX con contenidos a los que se han sumado obras de diferentes artistas y con espacios expositivos nuevos generados en la ampliación lateral del edificio que permite una accesibilidad exigida por la normativa a sus dos plantas.

Y junto a ello, “el Casino” que sirve de centro de actividades diversas en sus salones y espacios como el patio central o el antiguo salón de baile. Y, sobre todo, y como elemento esencial de la cultura de la ciudad, las bibliotecas y centros culturales de los barrios que gestionados por profesionales enamorados de su actividad realizan una tarea esencial en el acercamiento de la cultura a los vecinos de cada uno de ellos.

Quedan tareas pendientes de proyectos que quieren ser revitalizadores de determinados edificios históricos: el antiguo colegio de la Ferroviaria como Centro regional del folclore que exige una definición seria de contenidos, la Casa de Cultura proyectada por Fisac necesitada de rehabilitación y nuevos usos, los antiguos silos del Servicio de Agricultura o el convento de las Concepcionistas hoy sin uso y con excelentes posibilidades. Sería bueno, con una perspectiva global reflexionar sobre este conjunto de infraestructuras planteando su actividad de forma coordinada y con la necesaria especialización de cada una de ellas.

Ateneo

En este contexto global cultural de la ciudad hay que entender la propuesta del ayuntamiento de Ciudad Real de poner en marcha un ateneo cultural. Los ateneos surgen a mediados del siglo XIX con una doble dirección: ateneos de la burguesía culta y ateneos de la reivindicación de la clase trabajadora. Y así surgen los grandes ateneos clásicos de Madrid o Barcelona y los ateneos libertarios de muchas ciudades. Espacios planteados como foros de debate y reivindicación social.

Ciento cincuenta años después un ateneo puede mantener algunos de los ingredientes de estos antiguos espacios: son ámbitos de diálogo respetuoso, de libertad de expresión y de pluralidad. Deben ser espacios en los que sea posible el diálogo tranquilo y razonado, la defensa de opiniones diversas desde los argumentos diferentes con el respeto a quien tiene otras ideas y con la voluntad de entender al otro y hacer que nuestras opciones sean entendidas.

Y en ese diálogo plural, son instituciones de plena actualidad que necesitan su espacio en una sociedad demasiado crispada por la presentación de propuestas carentes en muchas ocasiones de soportes razonados y que tienen más la voluntad de atacar al contrario que de ofrecer soluciones diferentes. Un ámbito de pequeña escala, con una cierta intimidad que permita el debate es un buen espacio de cultura para la ciudad.

Ámbitos de propuestas de contenidos abiertos a todas las manifestaciones posibles de la cultura. Espacios tradicionales de la música, la literatura, el cine, la arquitectura, la poesía, la fotografía, el dibujo o cualquier otra manifestación que se nos pueda ocurrir. Y espacios abiertos a la ciencia como manifestación cultural esencial de nuestro siglo en sus ricos y amplios campos: la medicina, la ingeniería, la informática, la biomedicina o muchos otros que definen y orientan nuestra vida cotidiana y nuestro futuro. Espacio abierto a las propuestas comunes que desde la sociedad se quieran plantear como información, diálogo y debate.

Un ateneo que debe contar con las aportaciones cercanas de las personas que vivimos en esta ciudad, de nuestros profesionales, asociaciones, personas que quieren presentar sus propuestas. Y espacio que debe ser capaz de acoger las ideas, propuestas artísticas de primer nivel que se acerquen a este lugar para presentarnos sus reflexiones, sus propuestas y proyectos. Una aportación que se suma a las existentes en la cultura de la ciudad y que, en el edificio rehabilitado de la calle Toledo, esperemos sea espacio de tolerancia, de diálogo y aportación de ideas.