El exceso de calor

atardecer

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Es cierto que en el período estival, las altas temperaturas predisponen a muchas personas a padecer trastornos relacionados con el estado de ánimo que se manifiestan en el día a día. Las consultas por estos temas van en aumento y los psicólogos empezamos a tomar conciencia de algo que quizá ha existido siempre y nunca ha sido tipificado como trastorno.

Es cierto que en el período estival, las altas temperaturas predisponen a muchas personas a padecer trastornos relacionados con el estado de ánimo que se manifiestan en el día a día. Las consultas por estos temas van en aumento y los psicólogos empezamos a tomar conciencia de algo que quizá ha existido siempre y nunca ha sido tipificado como trastorno. Hemos observado que en algunos individuos aumenta la irritabilidad, la agresividad e incluso algunos trastornos relacionados con el descanso nocturno e insomnio. Es lógico porque muchas personas que padecen trastornos de ansiedad son susceptibles al aumento de la temperatura, al calor extremo y a la humedad generando cambios en el funcionamiento de su sistema nervioso. Por lo tanto esta señal de alarma producida por el calor podría producir ansiedad inmediatamente. Este año, el verano se está prolongando y muchas personas padecen ansiedad por el esfuerzo de equilibrar la temperatura interior con el calor sofocante de nuestro entorno. Es normal por otra parte, nuestra fisiología responde inevitablemente protegiéndonos de ello e intentando mantener un equilibrio. La temperatura exterior por encima de los 21ºc, genera problemas a la hora de conciliar el sueño, sobre todo en el período de descanso y por la noche. El metabolismo se sobre activa por el aumento de calor, y para poder adaptarse, el nivel de funcionamiento cerebral acompaña ese estado de activación descontrolado. Estos problemas están incluidos en los trastornos adaptativos, que son pasajeros y no hay que darles mucha importancia. No obstante, es bueno adaptarnos a estas circunstancias y huir de situaciones que nos puedan producir ese exceso de activación. Practicar deporte por la tarde, no tomar el sol en horas punta y procurar descansar en sitios frescos y con sombra. La alimentación es importante y las comidas muy copiosas también ayudan a producir problemas fisiológicos. El consumo de alcohol y excitantes influyen en la activación fisiológica descontrolada y determinante para algunas personas que son más susceptibles y permeables a padecer problemas emocionales o de personalidad.