Trastorno por simulación

Este trastorno es muy común en la sociedad actual, viene producido a consecuencia de accidentes laborales o de tráfico en los que el paciente padece un grupo de síntomas que van desde simples  dolores de cabeza a síntomas que realmente se muestran de manera incontrolada. Pero a sabiendas de su naturaleza, la persona que los soporta es totalmente consciente de ellos. 

Este trastorno es muy común en la sociedad actual, viene producido a consecuencia de accidentes laborales o de tráfico en los que el paciente padece un grupo de síntomas que van desde simples  dolores de cabeza a síntomas que realmente se muestran de manera incontrolada. Pero a sabiendas de su naturaleza, la persona que los soporta es totalmente consciente de ellos. Como se ha dicho anteriormente, los síntomas más frecuentes son los dolores de cabeza muy intensos, mareos, estados de ansiedad, visión borrosa, inestabilidad  física y emocional, dependencia casi enfermiza, déficit de memoria, incapacidad para concentrarse, fenómenos de despersonalización, entre otros. A menudo puede ser confundido con un trastorno relativo a un traumatismo cráneo-encefálico, pero las pruebas neurológicas siempre revelarían un daño cerebral real y objetivo. En el caso en el que estamos haciendo referencia, a pesar de que la persona pueda tener trastornos y síntomas parecidos, no padece daño físico alguno, pero funcionalmente y a consecuencia del golpe, extrañamente padece este problema. Incluso en determinadas ocasiones, se desploman o se caen al suelo, en cualquier sitio no acordándose de nada de lo ocurrido con anterioridad. Este es el problema, que puedan hacerse daño por otra caída o accidente. En estos casos, y a pesar de la existencia de un momento de pérdida de conciencia objetiva, la persona aprende a desmayarse sin más, según diferentes autores simulando y acaparando la atención de su familia y allegados. La simulación también comienza con la sensación o pérdida de recuerdos parcialmente invisibles, generando historias o películas que captan la atención de su entorno, llamando la atención por ello. Es curioso, pero captar la atención es un estado que les produce un cierto bienestar y complacencia. El peligro siempre está en el desvanecimiento, si se repite acudir a un equipo de profesionales que puedan tratar este problema. Los trastornos de tipo fáctico, pueden aparecer en todo tipo de enfermedades relacionadas, en este caso con los trastornos mentales necesitando de métodos de evaluación muy individualizados que permitan adaptarse a cada persona y poder ayudarlos a aceptar la realidad después del accidente. La mente es así de compleja, y más en estos casos.