Km 0

F. Javier Soria Ciudad Real

Buenos propósitos llenan nuestras vidas en estos días festivos, y más ahora que el nuevo año ha arrancado desde el kilómetro cero. En diferentes foros y tertulias se escuchan de modo y manera constante la forma más maravillosa para poder limpiarse, en todos los sentidos, de estos días tan cargados de excesos y comilonas.

Buenos propósitos llenan nuestras vidas en estos días festivos, y más ahora que el nuevo año ha arrancado desde el kilómetro cero. En diferentes foros y tertulias se escuchan de modo y manera constante la forma más maravillosa para poder limpiarse, en todos los sentidos, de estos días tan cargados de excesos y comilonas. Los atracones de todo tipo nos preparan para una supuesta buena salud, que quedará en entredicho cuando nos hagamos la primera analítica del año o el último rescoldo del resfriado o gripe correspondiente nos acaricie a cada uno de nosotros. Se oyen cosas como: es el momento de… dejar de fumar, dejar de comer grasa… dejar de beber o mejor dicho, dejar de beber en exceso, (en este caso, no se sabe cuál es el punto de ese exceso), abandonar la buena vida, y otras cuestiones personales que todos sabemos y nos resulta complicado confesar-lo públicamente. Sí amigos, un muevo año que ha empezado con muy buenos propósitos y con muchas ilusiones que ya veremos en lo que acaban. Si va todo normal, subiremos la cuesta de Enero dignamente, los Carnavales están a la vuelta de la esquina, después nuestra Semana Santa, algún puente por ahí, algún puente por allá, llegaremos a Junio, el Mundial de fútbol, el Verano, espero con trabajo, y trabajo para todos… llegará el mes de Septiembre, y cuando se aproximen las próximas Navidades, no nos tocará la lotería, pero sí la de la salud y los nuevos deseos para todos. Esto es una rueda que no para de girar y girar, el tiempo sigue pasando, nosotros también, nuestros hijos se hacen mayores y nuestra España espero que estará en su sitio, a pesar de todo. La cuestión es que todo pasa y todo queda… la misma ansiedad, los mismos problemas, los mismos propósitos de siempre y el recurrente Kilómetro cero, que nos recuerda que siempre empezamos desde este punto y es bueno tomar conciencia de ello. Nos ayudará mucho…