Portada del libro de Manuel Juliá

Portada del libro de Manuel Juliá

La lucha contra los molinos

Diego Peris Ciudad Real

Manuel Juliá recorre los caminos de nuestro siglo XXI con nueve modelos de luchadores de nuestra sociedad. Gente sencilla que libra su batalla diaria en el camino que le ha tocado recorrer. El primero de ellos titulado Amor y coraje es la lucha contra la alianza de la duda y el error que significan las sectas

Rafael Chirbes publicó en 2010 un ensayo titulado “Por cuenta propia. Leer y escribir” en el que desde diferentes perspectivas va realizando un acercamiento a la tarea del escritor. En el primero de los ensayos titulado La estrategia del boomerang empieza describiendo la tarea del escritor, “Escribir es trabajar en la organización del lenguaje de una determinada manera, y el lenguaje muestra irremediablemente las tensiones que la sociedad implanta en el autor, su posición en ese complicado cruce de mensajes o querencias. Por eso la novela delata a quien la escribe, se vuelve incluso contra él, lo denuncia”.

La lucha contra los molinos

Manuel Juliá recorre los caminos de nuestro siglo XXI con nueve modelos de luchadores de nuestra sociedad. Gente sencilla que libra su batalla diaria en el camino que le ha tocado recorrer. El primero de ellos titulado Amor y coraje es la lucha contra la alianza de la duda y el error que significan las sectas. Una lucha contra la secta inspirada en el príncipe Gurdjieff y en la que acabó Patricia, una secta de palabras envolventes capaz de convencer a personas vulnerables. Y se dejó convencer para cruzar el mar y realizar el designio de los mensajes divinos para lo cual cogió su avión de Madrid a Lima. Esfuerzos de su padre por encontrarla hasta que la localiza en la selva del Amazonas en San Martín de Pangoa. Al final la policía peruana localizó a Félix Steven Manrique Gómez, el falso príncipe Gurdjieff que ha sido condenado a 20 años de prisión por delito de trata de personas.

Alberto en su lucha por su hija ha vuelto a reencontrarse con ella. La tristeza se ha vuelto una canción de alegría en su mirada, pero una canción de alegría que alberga la vieja tristeza porque en este momento otro príncipe absurdo estará devorando la paz de otra familia inconsciente de lo que le espera.

Un sueño de piedra y misterio y los pájaros de Beltrán

La segunda historia que cuenta el libro es la de la catedral de Justo Gallego con un enjambre de torres y 8000 metros cuadrados distribuidos en tres naves con diferentes patios y accesos. Su constructor, Justo tiene ya 97 años y su ayudante Ángel empezó a trabajar con él hace 27 años. Junto a él su amigo Manuel, arquitecto que lo respalda hace tiempo en esta obra en Mejorada del Campo. Justo cuenta cómo empezó a ver libros de fotos y planos sobre catedrales. Cuando Justo desaparezca, la catedral seguirá creándose, estará viva y los años la irán conformando. Eso es cierto. Pero también lo es que Justo demuestra el poder humano de realizar lo imposible. Demuestra el valor de la fe y la voluntad de este hombre que lleva 57 años trabajando en su catedral.

Beltrán Ceballos se obsesionó con parar la desecación que avanzaba. Una noche con una máquina y un grupo de amigos rompió las compuertas y se comenzó a llenar de agua la laguna. La laguna de Puebla del Rio es hoy en día humedal reserva natural. Beltrán tuvo la oportunidad de formarse en Inglaterra y aprender sobre recuperación de pájaros. La naturaleza no es una herencia de nuestros padres, es un préstamo de nuestros hijos- Por eso lucho para que las generaciones futuras puedan conocer esta belleza.

La madre de los presos

Jade es una de las personas a las que la cárcel destrozó. Jade es trasgénero y la pillaron trayendo dos kilos de coca a España. Angeles trabaja con presos desde que tenía cuarenta años y ahora tiene ochenta. Angeles reúne a los presos que salen en su piso de Entrevías para que se conozcan y encuentren la luz serena de las palabras. El proyecto de Angeles tiene ya seis pisos. Historias duras de Mauro, de Raquel, de Pedro que encuentran una mirada de amor en Ángeles y su marido. Las personas siempre deben tener sus derechos donde estén. En la cárcel también. Tienen que perder la libertad, no la dignidad.

 El síndrome de Down y la homosexualidad

Patricia no estaba de acuerdo con el estereotipo de los niños con síndrome de Down, quería derrotar el estereotipo antiguo, demostrar la cautivadora belleza que tienen estos niños. Y vio una exposición de fotografías de niños con síndrome de down en la calle en grandes mupis, en Holanda. Y Patricia quiso hacer algo parecido en Madrid y en sus fotografías aprece Blanca con un vestido blanco de encaje y la cita: Mi alma es mi visión. Loubna es un niño de dos años que está tumbado boca abajo sobre un edredón. Y para la exposición de fotografías buscaron un patrocinador, Ángel y la ayuda de pequeñas empresas que financiaron la impresión y colocación de 150 fotografías por las calles de Madrid. El ayuntamiento de Madrid les facilitó el espacio de la puerta de Alcalá para la exposición. Y Patricia luchó por estos niños en todas las instituciones nacionales e internacionales.

La historia de Víctor Gutiérrez es la de un hijo homnosexual que encuentra la comprensión y el entendimiento de su vida en su familia. Un deportista al que le cuesta dar a conocer su vida personal. Cuando se lo contó a sus amigos y familia reconoce que siempre encontró una reacción positiva y natural.

La anorexia y la lucha contra los molinos

La historia de Patricia Cervera y su hija Alexandra trascurre en Ciudad Real. Una familia que viene desde Granada a la unidad de trastornos alimentarios que dirige el doctor Beato en el Hospital General Universitario de Ciudad Real. Patricia saca fuerzas de su deseo de hacer algo por los demás. Cuando me muera quiero decirme que he luchado por el bien de los demás. Ese día quiero rendir cuentas conmigo. Su hija Alexandra es anoréxica, vive en su mundo, con una enfermedad que afecta fundamentalmente a las mujeres.

Y es en su visita al parque de Gasset donde ven un dibujo de un banco que representa a don Quijote, acompañado del prolijo Sancho mirando los molinos de viento. Y aquí surge el título del libro de Manuel Juliá. Habrá que luchar contra molinos de viento y Patricia contestará con rabia: «Llevo luchando desde el principio contra molinos de viento». Ella lucha por su hija, pero también por todas las personas que sufren por esta enfermedad. Sabe que encontrará la manera de que su hija vuelva a ser feliz. Con el tiempo lo conseguirá y ella volverá a vivir.

Así se van narrando nueve historias de luchadores, de gente que busca la vida y la alegría de compartirla. La muerte no es el final dice María José Jiménez. Historias con una serie de fotografías que presentan a las personas que las han vivido. Historias que renuevan la fe en el ser humano y en su esfuerzo por superar las dificultades. El libro de Manuel Julia, Que nadie diga que no luchaste contra molinos de viento, recoge historias de personas luchadoras, que batallan por la justicia, por sus ideas y por la vida. Historias contadas con el cariño de un acercamiento sensible y narradas con la excelente escritura de sus trabajos. Escritos repletos de la buena sensibilidad y de la ética necesaria en nuestra sociedad.“Hablas de ética y parece que suenan los violines cuando- hoy y siempre- la palabra lleva una ofensiva carga de desazón y violencia”, decía Chirbes.