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Las enfermedades del amor

Ya toca como todos los años, hacer referencia a la fecha pasada del catorce de febrero conmemorando el día de los enamorados, convertido tristemente, en el día del obsequio o regalo. Asociado al día comercial, evidentemente, mención especial a algo que no se puede describir con palabras. Normalmente nos enamoramos de una idea y queremos de manera subjetiva, con el peligro de cosificar a la persona, que vale más que todo ello, por supuesto.

Amigos lectores, una sociedad, en general, tan superficial como la que tenemos y conocemos, no nos ofrece otras alternativas. Una festividad como tal, y de tanta importancia, que sólo reconocemos cuando, a lo mejor, hemos perdido a la persona que realmente nos interesa, o nos ha abandonado, o la conocemos y no podemos compartir nuestra vida en un futuro con ella.

Nos encontramos infinidad de alternativas a lo convencional y en consulta, todo tipo de variantes que muchos denominan enfermedades del amor. Existen celos, rencillas, amores cruzados, dobles vidas, dobles amantes, infidelidades, amores platónicos, amores de mentira, manipulaciones y demás. La verdad que la alternativa mejor es encontrar nuestra verdadera pareja y el destino es el que podría jugar un papel importante.

 

No depender emocionalmente de nadie

Para ello, es muy importante el conocernos a nosotros mismos y tener la capacidad de no depender emocionalmente de nadie. De esta manera, nos sentiremos más libres y seremos mucho más autónomos en todos los sentidos. De esta manera, descubriremos muchos engaños, manipulaciones, maltratos y disidencias que, si nos toca pasarlas, sabríamos afrontar de forma adecuada.

La capacidad para albergar todas las posibilidades nos prepararía para afrontar un futuro mucho mejor. Las consecuencias de un mal de amores, no correspondido o frustrado por el propio destino y/o el engaño, es la depresión y la ansiedad, que, desgraciadamente, aparece en la persona afectada, por lo que lo más importante es saber sacar conclusiones y desarrollar una alta autoestima personal. Lo que venga después, a lo mejor depende de nosotros. Veremos… qué pasa!…