Las mujeres y la justicia social

15 May 2012La noticia llama mi atención como un resorte. Un grupo de mujeres con familiares víctimas de ETA se constituyen como plataforma dentro de Voces contra el Terrorismo (VCT).

La noticia llama mi atención como un resorte. Un grupo de mujeres con familiares víctimas de ETA se constituyen como plataforma dentro de Voces contra el Terrorismo (VCT). Enseguida veo la imagen de las madres de la plaza de mayo, de las damas de blanco en La Habana, las manifestaciones de las madres en el Pazo de Bayón contra el narcotraficante Laureano Oubiña, los movimientos femeninos palestinos, en fin una relación de grupos de mujeres que han luchado y luchan desde las entrañas contra las desigualdades que han sufrido sus hijos (principalmente), y que no es otra cosa que la búsqueda de la justicia social.
Por encima de la vinculación que la nueva agrupación tiene con la VCT se destila la valentía de madres, hermanas, hijas, esposas o abuelas de víctimas de la lacra terrorista, el máximo exponente en España del ataque violento a la democracia.
Quiero reivindicar la memoria y la acción constante de las mujeres en las luchas fratricidas y en cualquier conflicto que genere victimarios (sí, soy corporativista) porque las mujeres rompen el silencio y desafían al poder con más fuerza que los hombres, simplemente porque han interiorizado la injusticia de maneral natural y conocen el origen de la iniquidad.
En el terreno periodístico, las mujeres que ejercen el periodismo se encuentran en un riesgo mayor que sus contrapartes masculinas, como ha asegurado hace unos días Aimeé Vega Montiel, investigadora del centro de investigaciones interdisciplinarias en ciencias y humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Coincidiendo con la celebración del Día Mundial de la Libertad de Prensa hubo varias muertes de informadores, pero quiero dedicar estas líneas de forma especial a la desaparición violenta de Regina Martínez, una periodista del Semanario “El proceso” de Veracruz que fue hallada asesinada en la bañera de su casa.
Como miembro de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género (RIPVG) , quiero denunciar y condenar esta brutal agresión y la de los 70 compañeros muertos en los últimos seis años en México. Con la participación mayoritaria de mujeres, organizaciones como la RIPVG celebraron una manifestación con lemas como “¿Te vas a quedar callado?”. Las mujeres, otra vez, cuestionaron al Estado en voz alta por su deficitaria garantía a la hora de garantizar al colectivo un ambiente seguro para desempeñar su labor.