Los primeros hospitales de la provincia

Plano del hospital de Valdepeñas en 1850

Plano del hospital de Valdepeñas en 1850

Los edificios hospitalarios son una de las infraestructuras que más han cambiado a lo largo de los siglos. Diferentes concepciones sociales de su función, avances técnicos importantes y competencias administrativas han ido modificando su arquitectura. El Hospital que se construye en el Renacimiento es el logro de la ciudad y de los príncipes y mecenas para prevenir la peste y atender a los indigentes. El Hospital que construye la Ilustración es la máquina de curar que permite al rey mantener los ejércitos en pie y controlar la salud de la población.

En el siglo XIX la medicina experimenta grandes avances, pero, sin embargo, los edificios hospitalarios aparecen más preocupados por su forma que por sus instalaciones y funcionamiento. En el siglo XX cambian las técnicas y las formas de pensar los hospitales y hacia mediados del siglo, el modelo de hospital es el vertical que potencia los equipamientos técnicos en radiología, análisis clínicos y cirugía. Cambios sustanciales llegarán en la última parte del siglo XX y principios del XXI. La Coordinadora de Centro de Estudios Locales (CECEL) dedica el número monográfico de 2018 a los hospitales y allí escribo un amplio artículo sobre la historia de los hospitales de Ciudad Real.

Las primeras instalaciones asistenciales

A lo largo de los siglos han existido en Ciudad Real pequeñas instalaciones con la denominación de hospitales que correspondían más a instituciones asistenciales que sanitarias. Probablemente la primera instalación dedicada al cuidado de la salud en Ciudad Real fue el hospital de san Juan de Dios dirigido por la Orden de san Juan de Dios que se instaló, después de cambios de ubicación, en la casa de la calle Dorada (hoy Ruiz Morote). En el solar del hospital-convento se construyó posteriormente la Escuela Normal. En el año 1842, había una lápida en el pavimento de una de las salas de la Escuela Normal de maestras de la calle Dorada, que hacía mención del traslado

Junto a los hospitales, diferentes instalaciones asistenciales que a veces llevan la denominación de hospital, pero que tienen básicamente funciones de atención a personas con escasos recursos. En Ciudad Real, la política ilustrada de Cardenal Lorenzana promueve la construcción de la Real Casa de la Caridad denominada en ocasiones Hospital de la Caridad inaugurado en 1788. Con la denominación de Hospital de san Antón existía a mediados del siglo XIX otra institución en Ciudad Real.

Con el nombre de Hospital de la Concepción existió una institución benéfica que, a mediados del siglo XIX, ya había desaparecido. Hay actuaciones pequeñas como la reforma que Cirilo Vara proyecta para el Hospital de la Concepción con un presupuesto de 2030 reales que se destinaban a arreglos de pavimentos reparación de la cubierta y del muro medianero con la Escuela Normal.

También desaparecido en el siglo XIX, según Hervás, existió el Hospital de la Pedrera. En la calle de Ballesteros estuvo el Hospital de san Blas que contaba con dos camas para acoger a pobres viandantes. Diferentes instituciones asistenciales de pequeñas dimensiones que desarrollaban esencialmente una actividad benéfica.

La llegada de las Diputaciones

Las Diputaciones asumen entre otras responsabilidades la atención sanitaria que obliga a crear o reformar diferentes instalaciones en la provincia. Las diputaciones habían surgido a principios del siglo XIX y entre sus competencias más importantes estaban las asistenciales. Unas competencias que supondrán la inversión de una parte muy importante de sus presupuestos. En 1887 se plantea una ampliación de servicios que junto a la mejora de la situación económica propicia una ligera recuperación. Por otra parte, en el último tercio del siglo XIX comienzan su actividad en nuestro país las Facultades de Medicina y se produce un impulso en el campo de las ciencias biomédicas y de las ciencias naturales.

Cirilo Vara y Soria, primer arquitecto provincial, cuya obra ha sido estudiada ampliamente por Concepción Moya, realizó la reforma y ampliación de dos de los hospitales principales de la provincia, el de Valdepeñas y el de Ciudad Real. El hospital de Valdepeñas estaba dentro de la ciudad en unos terrenos que lindaban con la ermita del Cristo de la Misericordia y el antiguo cementerio.

En este caso Cirilo Vara decide demoler la mayor parte del edificio existente y construir una nueva edificación. Una planta en H con dos patios interiores que conservaba el edificio religioso existente en uno de sus lados. El edificio disponía de habitaciones para los enfermos con capacidad para siete camas una de ellas y para doce otra, cocina y botiquín y como novedad constructiva coloca falsos techos debajo de las grandes alturas de cada planta para poder controlar mejor la climatización del edificio y reducir los costes de calefacción. Una pequeña instalación que es una buena referencia de estas infraestructuras en la provincia.

Junto a esta actuación provincial algunos ayuntamientos promueven pequeñas construcciones y Cirilo Vara realizó, por encargo de la Diputación Provincial, un proyecto para hospital de Carrión de Calatrava que trataba de ajustarse al presupuesto de 14.000 reales que había previsto el ayuntamiento para el edificio. Una pequeña construcción de una sola planta que tenía sala para hombres, sala para mujeres, cocina y un gran corral en su parte posterior.

El Hospital del Carmen

En Ciudad Real capital la actuación se plantea con la reforma y mejora del Hospital del Carmen. La Guía de don Domingo Clemente decía que el hospital tenía ciento cincuenta camas distribuidas en trece salas, que, con distintos nombres, están dedicadas a hombres y mujeres, militares y distinguidos- estos pagan las estancias- presos y convalecientes, habiendo la separación debida entre los que padecen enfermedades comunes y aquellos que las sufren contagiosas, o que por la clase de su dolencia molestan a los demás enfermos. Hay también las habitaciones bastantes para uso del director y de los practicantes y sirvientes, teniendo además cocina, despensa, ropería y lavadero. La botica puede considerarse como una de las mejores de España decía don Domingo.

Al cuidado de los enfermos había dos médicos, un farmacéutico, cuatro practicantes, dos enfermeras, un capellán y una cocinera con su ayudante; y al del establecimiento un factor, un portero y tres lavanderas. La reforma del edificio del antiguo hospital había sido realizada por el arquitecto provincial Cirilo Vara y Soria y supuso una importante inversión desde los presupuestos de la institución provincial. La planta del edificio que se conserva en el Archivo de la Diputación provincial conserva en su frente la iglesia del Carmen y tiene un edificio de planta cuadrada con un patio interior. A partir de este elemento principal en su lado izquierdo y en su parte posterior nuevas galerías de salas y espacios del hospital.

La Diputación ha comenzado un proceso de inversiones importantes para la construcción de la instalación sanitaria provincial. Comienza así el desarrollo de una infraestructura que tendrá importantes modificaciones desde la mitad del siglo XIX hasta mediados del siglo XX con diferentes construcciones, nuevos edificios y reformas de los existentes para acabar configurando el complejo del antiguo Hospital del Carmen. Un edificio localizado fuera del recinto amurallado de la ciudad y que mantiene una cierta autonomía como ciudad independiente que irá ampliando también la superficie de terrenos en los que se asienta con la adquisición de diferentes parcelas que van a permitir su crecimiento en décadas posteriores.