Navas de Estena

Panorámica de Navas de Estena y dos detalles

Panorámica de Navas de Estena y dos detalles

Los orígenes del municipio se sitúan a principios del siglo XIV. En el lugar donde se encuentra la actual población se reuniones las Hermandades de Toledo y Talavera a la que se sumará dos años después la de Ciudad Real. La necesidad de una infraestructura para estos encuentros está en el origen de la creación de la población. Se dice que es una de las instituciones comarcales más antiguas que se conocen en España y llegó a tener control fiscal. Una población cuya historia está íntimamente unida a la de los Montes de Toledo

Navas de Estena está situado en la zona norte de la provincia y pertenece a la comarca de los Montes de Toledo. Es uno de los seis municipios integrantes del área de influencia socioeconómica del Parque Nacional de Cabañeros. De hecho, la zona noroeste del Parque pertenece en su mayor parte al término de Navas de Estena y su visita se hace desde esta población. 11.000 hectáreas del parque son del término municipal de Navas de Estena. Espacios naturales de especial belleza como las sierras de El Ramiro y Fuentefría, entre las que transcurre el río Estena a través del llamado Boquerón. En el entorno de ese espacio hay tejos, abedules, alisos, acebos y helechos reales que crean un conjunto de contrastes con la presencia del Estena.  Un entorno de valor ecológico excepcional protegido como parque nacional y que requiere atenciones continuas que deben estar cercanas a la población que vive en sus proximidades.

La página web del municipio presenta las peculiaridades de su territorio dentro del Parque Nacional. Una parte del parque con características singulares y diferentes ambientes con especies animales y vegetales de especial interés. Las rañas, arroyos, micro turberas y vegetales considerados de edades geológicas antiguas como los tejos. El municipio tiene en su parte Oeste la presencia de la sierra de Ciguiñuelas con alturas que llegan a los 850 metros y en la que se encuentran el palacio viejo de las Ciguiñuelas y el palacio nuevo de las Ciguiñuelas. Ciguiñuelas tiene una construcción de 1500 metros cuadrados con dos plantas y diez habitaciones para cazadores. Una construcción que mezcla estilos tradicionales con nuevas decoraciones.

 

La estructura de la población

El conjunto urbano tiene forma alargada en dirección Este- Oeste con un eje central que va articulando tres espacios comunes: la plaza de Carlos III, la plaza de la Constitución y la plaza de la iglesia. Calles transversales con recorridos irregulares van dando un espacio de mayores dimensiones a sus extremos Oeste que se va haciendo más estrecho en el Este con la calle Ramón y Cajal en cuyo final se inicia la comunicación con Retuerta del Bullaque. Una población de 254 habitantes que ocupan 169 hogares 49 de una persona y 57 de dos lo que da una idea de la sociología actual de la población. Un 21 % de la población trabaja en la agricultura y el resto en el sector servicios. El aprovechamiento de sus tierras de labor es fundamentalmente de herbáceos con pequeñas superficies de olivar. Una ganadería con un predominio del caprino, pero también con cabezas de ovinos y bovinos.

Tiene en su fondo la presencia de los montes cercanos que sirven de protección al municipio. La sierra de Ciguiñuelas alcanza en la proximidad al pueblo cotas de 850 metros de altura. Al Oeste de la población, ya cerca de Retuerta del Bullaque la Casa de las Viñas, Casa Dehesa del Carrizal y Casa de Vallegarcía, que hoy albergan bodegas de primera calidad con cultivos de viñedos en las rañas de los montes cercanos. La necesidad de buscar nuevos recursos de empleo y actividad ha llevado a la construcción de diferentes casas rurales con alojamiento turístico aprovechando la cercanía del parque natural de Cabañeros.

 

Al Oeste de la población, ya cerca de Retuerta del Bullaque la Casa de las Viñas, Casa Dehesa del Carrizal y Casa de Vallegarcía, que hoy albergan bodegas de primera calidad con cultivos de viñedos en las rañas de los montes cercanos

 

El Centro de turismo rural Lincetur, alojamientos rurales con números limitados de plazas ofrecen alternativas de turismo rural cualificado en un entorno natural de especial atractivo. La web del ayuntamiento revindica que en las “medidas desde lo público para favorecer nuevas actividades económicas, que contribuyan a la diversificación y a la creación de riqueza y bienestar, tienen que tener presente el mantenimiento de los valores propios del entorno rural. La conservación y puesta en valor del patrimonio rural es fundamental para el desarrollo sostenible: paisaje, arquitectura, gastronomía, agricultura, ganadería, caza, artesanía, pesca, tradiciones y costumbres populares…”. Este mantenimiento de la realidad natural, del patrimonio etnológico y cultural de la zona son uno de sus valores esenciales que no deben perderse en el proceso de desarrollo turístico de la zona.

Los orígenes del municipio se sitúan a principios del siglo XIV. En el lugar donde se encuentra la actual población se reuniones las Hermandades de Toledo y Talavera a la que se sumará dos años después la de Ciudad Real. La necesidad de una infraestructura para estos encuentros está en el origen de la creación de la población. Se dice que es una de las instituciones comarcales más antiguas que se conocen en España y llegó a tener control fiscal. Una población cuya historia está íntimamente unida a la de los Montes de Toledo.

 

La iglesia de Arturo Roldán Palomo

En el centro de la población de levanta una iglesia peculiar. Arturo Roldán Palomo, arquitecto, realizó diferentes obras en la provincia. En 1943 la ordenación de la zona deportiva para la Obra Sindical del Hogar en Ciudad Real, en 1946 el grupo de viviendas de la calle Calatrava esquina Elisa Cendrero, y ese mismo año el pabellón central del Hospital Provincial también en Ciudad Real. En 1949 proyectaba la ordenación de Villanueva de Franco, hoy Consolación.

El arquitecto Arturo Roldán Palomo es el autor del proyecto de iglesia para Navas de Estena. Concebido para sustituir a la iglesia anteriormente existente, así explicaba el arquitecto en la Revista Nacional de Arquitectura, en 1947, su proyecto. “Obligado por la especial disposición de calles en la que el templo se sitúa, se proyectó una planta central, en forma de octógono regular, con un saliente, al Oeste, a modo de ábside, y otro al Este resaltando la entrada, sobre la que se eleva la torre campanario. En el interior, un segundo octógono señala el templo propiamente dicho y entre este y el perímetro de fachada una corona octogonal aloja, con aquellos dos espacios citados, otros seis, comunicados entre sí, destinados a baptisterio, confesionarios, capilla del Santísimo y capillas de los Patronos del pueblo”.

 

Único motivo de decoración

La cubierta del pabellón, de entramado al descubierto, al reflejar en el solado su disposición radial, presta al interior su único motivo de decoración complementado por el entramado a par y picadero de la corona perimetral. La entrada se realiza debajo de la torre y una escalera situada en la misma da acceso al coro situado en una primera planta. En el fondo de la iglesia una pequeña grada de granito de los montes próximos da acceso al altar en cuya parte posterior se localiza la sacristía que conforma el saliente a poniente de la iglesia. La imagen del doble octógono se refleja al exterior con una elevación ligeramente mayor del anillo interior. Ello junto a la torre en posición central en el acceso le confieren a la iglesia un carácter singular.

En la planta de la población, como hemos comentado, el recorrido del viario que parte de la plaza de Carlos III y deja los dos centros urbanos de la plaza con el edificio del ayuntamiento y el espacio circular que define la presencia de esta peculiar construcción religiosa. Un municipio con una estructura dispersa que parece fundirse con el entorno natural próximo. Una población en la que su entorno natural es parte esencial de su vida y recurso esencial del futuro en propuestas de respeto medioambiental relacionadas con una actividad turística sostenible.